El Valencia Basket arropa sin fisuras a Vidorreta

Txus Vidorreta conversa ayer con Van Rossom y Vives, antes del entrenamiento en L'Alqueria. / vbc
Txus Vidorreta conversa ayer con Van Rossom y Vives, antes del entrenamiento en L'Alqueria. / vbc

El director general reconoce que no hay dudas en el proyecto y el técnico espera recuperar a Abalde y Dubljevic la semana que viene El club cierra filas antes de afrontar el partido ante el Maccabi

JUAN CARLOS VILLENA VALENCIA.

El Valencia Basket, afortunadamente, ya no es el club de gatillo fácil que buscaba a mediados de la década pasada su hueco en la ACB. Ahora, el actual campeón de la Liga Endesa afronta los momentos de dificultad cerrando filas y no afilando los cuchillos. Las seis derrotas que han acumulado los taronja en la Euroliga ocupan más que preocupan, puesto que el objetivo en la antigua Copa de Europa, clasificarse para el playoff, sigue intacto. Cuando se ha disputado un tercio del torneo los valencianos, pese a su mala racha, están a dos victorias del corte que marca el Zalgiris. En competición nacional el balance de inicio no tiene discusión, un 10-2 sumando la ACB y la Supercopa y un título en el zurrón y en el techo de la Fonteta. A primera hora de la mañana la expedición, con Juan Roig al frente, volará a Israel para buscar ante el Maccabi de Spahija un punto de inflexión.

El trabajo del cuerpo técnico, encabezado por Txus Vidorreta, cuenta con un apoyo sin fisuras de todo el organigrama profesional del Valencia Basket, desde su presidente y director general, pasando por el director deportivo y el núcleo duro del vestuario. Desde el verano de 2009, el mecenazgo del proyecto delegó las funciones del control del día a día en una estructura que se ha demostrado como eficaz. Desde entonces, la entidad ha levantado cuatro títulos con la guinda de la Liga conquistada al Real Madrid. La parte que pone el dinero tan sólo ha pedido a cambio nada más, y nada menos, que el máximo compromiso. Algo que, como sucede con el ejemplo de Dubljevic, el club sabe agradecer con un blindaje mareante.

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Vidorreta conoció la exigencia del Valencia Basket desde que firmó un contrato por una temporada en un club que acababa de celebrar el éxito más importante de su historia. El técnico de Indautxu trabaja con la seguridad de que su empresa le pondrá nota cuando corresponde, al final de la temporada. Por entonces, todo el club espera poder contar con la enfermería sin inquilinos. La previsión con Dubljevic y Abalde es que regresen al trabajo con el equipo la próxima semana, ayer realizaron algunos ejercicios del calentamiento, de cara a afrontar un partido vital, ocurra lo que ocurra mañana frente al Maccabi, el viernes 15 de diciembre frente al Estrella Roja . Con Sastre, se espera su vuelta a mediados de enero y con Diot nadie quiere meter plazos de presión, pero en el club están seguros de que tendrá incidencia en la pista en el tramo decisivo de la temporada. El gran asterisco sigue siendo el de Latavius Williams, aunque la plantilla actual es de catorce fichas profesionales.

Vidorreta incidió ayer en la vuelta al trabajo en corregir las lagunas que han costado grandes parciales en los últimos partidos y conversó de ello con Vives y Van Rossom, los bases del equipo. «Creo que jugamos muy bien, defendemos bien, circulamos la pelota y el equipo está con confianza. Nos falta un poco más de rigor para cerrar los partidos cuando tenemos ventaja», admitió ayer el técnico antes de apuntar como clave el mes de diciembre: «Éste es nuestro momento. Tenemos que mantener las buenas sensaciones, mejorar en orden y recuperar jugadores». En los mismos términos se mostró, en declaraciones a LAS PROVINCIAS, Paco Raga: «No hay ninguna duda, el equipo va a responder y vamos a estar donde nos toca en la ACB, arriba de la clasificación y mejorar en la Euroliga».

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