Van Rossom: «El equipo siempre ha dado la cara»

Van Rossom presencia la canasta de Pleiss. / mariano pozo
Van Rossom presencia la canasta de Pleiss. / mariano pozo

El base comenzó la remontada ante el Unicaja en el Carpena y acabó desquiciado por su expulsión por acumulación de faltas | El belga defiende el compromiso ante los críticos: «Cuando estás cansado pero ves que no hay relevos tienes que decirle a tu cabeza que hay que aguantar»

JUAN CARLOS VILLENA VALENCIA.

«Felicidades por la victoria, sois un orgullo para Valencia». La frase la pronunció la comandante del avión que trasladó al Valencia Basket desde Málaga el jueves por la noche tras la victoria ante el Unicaja. Un triunfo que llegó desde la fe, puesto que al inicio del tercer cuarto el marcador reflejaba un 56-39. «El partido pintó ahí muy mal y el equipo demostró mucho carácter para remontar y acabar ganando. Con los condicionantes que tenemos, luchar hasta el final para ganar un partido así es muy emocionante», reflexiona Van Rossom. El belga comenzó esa remontada con un triple y fue el timonel en pista... hasta que le dejaron. Una inexplicable falta, la quinta, acabó con el taronja con lágrimas de rabia en el banquillo. Fue el último arreón de coraje para la victoria: «La quinta falta que me pitaron fue ridícula porque no toqué a McCallum. En ese momento estás con el calentón del partido, donde lo estás dejando todo en la pista, y si te expulsan por una falta así te vuelves loco».

Tras perder tres partidos en Euroliga con remontadas del rival, el Valencia Basket experimentó en el Carpena el otro lado de la moneda. Una situación que, para Van Rossom, debe hacer reflexionar: «He visto que le han remontado partidos al CSKA, al Panathinaikos y a todos. No nos tenemos que obsesionar. Es algo que pasó con nosotros, claro que pasó. Tres veces donde teníamos el partido para mucha gente ganado pero los partidos duran cuarenta minutos. Nos puede pasar a nosotros igual que a otros equipos». Una sensación que, a buen seguro, tuvieron los hombres de Plaza la noche del jueves «porque cuando pierdes un partido así te vas jodido a casa porque sabes que has perdido un partido que tenías controlado. Seguro que si le preguntas a los jugadores del Unicaja te contestarían exactamente lo mismo. Son cosas que pasan en el baloncesto y que no se pueden explicar».

Van Rossom no negocia el compromiso del Valencia Basket. Se pone muy serio cuando se le pregunta si han dolido los pitos y las críticas durante la mala racha en la Euroliga, con la plaga de lesiones encima: «Lo he tenido claro durante toda la temporada. Los resultados salen o no pero el equipo siempre ha dado la cara. En la mayoría de derrotas hemos estado ahí hasta los últimos minutos. En Euroliga perdimos diez partidos seguidos y esto te mata porque te entra en la cabeza y la gente se pone nerviosa. Eso es normal pero ahora tienen que ver que el equipo está saliendo de la mala racha». Los lesionados están marcando la temporada taronja y el base quiere dejar claro que no sólo afecta a los partidos: «Tener tantos lesionados no te da continuidad, ni en el juego ni el trabajo diario. Hay jugadores que entran, luego otros se lesionan y luego entra otro. Eso es algo muy difícil para un equipo. Todos tenemos la voluntad de dar el cien por cien pero la situación es la que es, ahora mismo tenenos seis bajas y durante toda la temporada hemos tenido muchas. Estamos haciendo mucho esfuerzo pero tener a todo el equipo te permite jugar con más intensidad».

«En la mayoría de las derrotas hemos estado ahí en los últimos minutos», señala

Afecta a la rotación

Otro efecto colateral de los lesionados es que se acorta la rotación. Van Rossom es, ahora mismo, el único base del Valencia Basket y está teniendo la ayuda de un Abalde que en Málaga volvió a hacer un partidazo. Sus piernas están al límite pero sabe que tiene que aguantar hasta que entre Sergi García: «Cuando estás cansado pero ves que no hay relevos tienes que decirle a tu cabeza que hay que aguantar. Superas el cansancio mentalmente pero cuando acaba el partido es normal que ese desgaste lo sufres». El último mensaje que el belga quiere poner encima de la mesa es sobre la Euroliga. Ni antes eran un desastre ni ahora, con dos victorias seguidas, un aspirante con un balance de 5-11: «Tenemos que ir partido a partido. Ahora mismo es una tontería hablar del Top 8. Somos realistas y sabemos que sólo lo podremos sacar adelante si vamos partido a partido, sin pensar en un objetivo a largo plazo que ahora mismo no tiene sentido».

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