Una roca en el camino de la ACB

Dubljevic, Delía y Abalde pugnan por un rebote en el partido de la primera vuelta. / acbphoto
Dubljevic, Delía y Abalde pugnan por un rebote en el partido de la primera vuelta. / acbphoto

El UCAM Murcia llega a la Fonteta con la mejor defensa de la Liga Endesa Dubljevic y Williams son duda y San Emeterio y Vives siguen de baja para recibir al equipo que precipitó el adiós de Pedro Martínez

JUAN CARLOS VILLENA

valencia. El UCAM Murcia vivió el miércoles en Izmir una vergonzosa encerrona, con lanzamiento de mecheros, monedas, bolis... y una bota militar, que, más allá de saldarse con una multa de 20.000 euros y dos partidos a puerta cerrada para el Pinar Karsiyaka, certificó el ADN competitivo que ha logrado inocular Ibon Navarro al conjunto murciano. Los españoles no se amilanaron con la pasión turca y volvieron a casa con la eliminatoria de los cuartos de final de la Champions de la FIBA encarrilada (65-79). Con el regreso de Lima, 24 puntos y 7 rebotes en Turquía, el UCAM ha recuperado la consistencia perdida por la lesión de larga duración de Faverani, que ya tiene el alta médica pero que sigue sin tener minutos. Para el Valencia Basket, la visita del equipo universitario supone una sólida roca en el camino de la ACB. Por los precedentes, estilo de juego y momento físico de los valencianos.

La victoria del entonces equipo de Katsikaris en el último precedente en la Fonteta (67-70 el pasado 14 de mayo), precipitó el adiós de Pedro Martínez. Tras la sonora pitada que se llevaron los taronja tras perder la segunda plaza en la última jornada de la Liga Regular se produjo la famosa reunión entre el entonces técnico del conjunto de la Fonteta y Chechu Mulero, donde el catalán le comunicó su intención de no continuar la siguiente temporada. Lo que hubiera ocurrido sin aquella pitada ni aquella reunión forma parte de un capítulo que nunca se escribirá.

El UCAM avisó aquel día por primera vez y lo volvió a hacer en el partido de la primera vuelta de la actual temporada. La victoria del Valencia Basket (91-93 con canasta ganadora de Dubljevic) llegó después de que los hombres de Ibon Navarro remontaran el 20-41 inicial con un parcial de 64-36, poniendo el miedo en el cuerpo a las huestes de Vidorreta. Cinco meses después vuelven a cruzarse en el camino de los valencianos con el equipo más trabajado y con la mejor defensa de la ACB, siendo el único conjunto que encaja menos de 76 puntos por partido.

Si algo ha demostrado el UCAM que le exige a sus rivales es desgaste físico. Un estilo de juego que, a estas alturas del calendario, no es el que mejor le viene al Valencia Basket. Tras la derrota en Atenas del viernes, Dubljevic y Williams se probarán en el calentamiento. Vives seguirá siendo baja al igual que San Emeterio, que sufre una lesión en el gemelo y su evolución marcará si llega al partido del viernes ante el Maccabi.

Los locales no pueden permitirse ningún tropiezo en la fortaleza de la Fonteta, donde presentan un imponente balance de 11-1, para seguir en la brecha del pulso por la segunda plaza. Al conjunto murciano le ocurre lo contrario. Con dos victorias menos que la zona de corte del playoff, necesita mejorar su ratio fuera de casa (5-7, el mismo que los taronja) para que le salgan las cuentas que les permitan regresar a las eliminatorias por el título. La victoria de la pasada temporada les sirvió para amarrar la novena plaza, que daba acceso a la Champions. Pese a ese precedente, el balance entre ambos equipos en la Fonteta es muy favorable a los valencianos (12-3). El UCAM cortó la pasada jornada, ganando al GBC, una racha de cuatro derrotas en sus últimos cinco partidos en la Liga Endesa. Llegan con hambre.

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