Baloncesto | Valencia Basket

Remontada épica para soñar en Eurologa (83-85)

Green anota en el encuentro de Euroliga ante Unicaja. / EFE/Carlos Díaz
Green anota en el encuentro de Euroliga ante Unicaja. / EFE/Carlos Díaz

El Valencia Basket saca el orgullo y gana al Unicaja algo más que un partido . «No vamos a dar nunca la Euroliga por perdida y defenderemos siempre a tope la camiseta del equipo», garantiza Vidorreta

JUAN CARLOS VILLENA

«Este equipo nunca se rinde». La frase no es de ningún cronista sino del capitán del Valencia Basket, Rafa Martínez sobre la pista del Martín Carpena tras conseguir una victoria épica (83-85) tras consumar una remontada histórica en la Euroliga. Unos minutos antes de ese instante, Van Rossom lloraba desconsolado en el banquillo tras ser expulsado por una quinta falta inexistente tras unos pasos de McCallum. Las lágrimas de impotencia del belga, que fue el timonel de la remontada con una rotación real de ocho jugadores puesto que Rudez sigue fuera de juego, al ver el 83-79 en el marcador era la de 'otra vez, no puede ser'. Pero el baloncesto, como en la vida, siempre le acaba dando la cara a quien nunca se rinde. Una canasta de Abalde (83-81), dos tiros libres de Rafa Martínez (83-83) y los ganadores de un Erick Green que miró al cielo pidiendo clemencia tras anotar el definitivo 83-85, tras una noche donde acabó con 1 de 10 en tiros de campo, fueron los símbolos de la victoria.

83 Unicaja Málaga

Díaz (5), Salin (3), Shermadini (9), Waczynski (6) y Brooks (9)-cinco inicial-, Okouo (-), McCallum (10),Soluade (0), Díez (2), Nedovic (23), Augustine (8) y Suárez (8)

85 Valencia Basket

Thomas (2), Van Rossom (15), Dubljevic (8), Green (6), Doornekamp (9) -cinco inicial- Puerto (0), Abalde (16), Rudez (0), Martínez (17), Pleiss (12) y Hlinason (-)

PARCIALES:
19-19, 29-20 (48-39), 21-26 (69-65) y 14-20 (83-85)
ÁRBITROS:
JAVOR, PATERNICO y PANTHER
INCIDENCIAS:
Partido correspondiente a la decimosexta jornada de Euroliga disputado en el Palacio de los Deportes José María Martín Carpena de Málaga ante 7.500 espectadores

Restaban aún cuatro segundos, pero Brooks se resbaló en el último balón, acabó lesionado en la pista, y Augustine no pudo embocar el tiro que hubiera llevado el partido a la prórroga. En el deporte no existe la justicia pero en una competición larga como es la Euroliga el baloncesto te suele devolver lo que te quita. Las remontadas del Armani, del Bamberg, del Estrella Roja... anoche fue del Valencia Basket. Del 56-39 se pasó a un parcial de 27-46 en los últimos 17 minutos de partido. «La Euroliga se ha convertido en una montaña rusa», así definió Txus Vidorreta la remontada. Un mensaje coherente con el no catastrofista tras las remontadas en contra. «No vamos a dar nunca la Euroliga por perdida y vamos a defender siempre a tope los colores del Valencia Basket». Ese fue su segundo mensaje. Con 5-11 de balance sigue siendo complicado hablar de nada más que del partido a partido. Algo que, por otra parte, le está viniendo bien al conjunto taronja. Desde que todo el mundo les da por muertos han enlazado dos victorias consecutivas en la competición. Nunca hay que dar por derrotado a un equipo que, pese a las bajas, mantiene el mismo espíritu que le hizo campeón de Liga. Conviene no olvidarlo.

La diferencia en el marcador fue lo único positivo que sacó el Valencia Basket en el segundo cuarto, puesto que el nivel de intensidad que se presenció sobre la pista fue mucho mayor que el 29-20 de esos diez minutos de baloncesto que, eso sí, dejaron claro que el nivel defensivo de los taronja fue un agujero negro en el segundo pase del partido, donde Nedovic se marcó un festín anotando once puntos. Tan sólo la falta de acierto del Unicaja en algunos tiros abiertos impidió que la diferencia al descanso (48-39) fuera inalcanzable. El Unicaja vio a su rival herido y le quiso dar le golpe definitivo (56-39) pero no contaban ni con Van Rossom ni con Rafa Martínez. Los dos símbolos del equipo que nunca se rinde. Nunca.

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