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Pedro Martínez: «El Valencia Basket desea que los técnicos tengan contratos cortos y los jugadores, largos. Lo respeto, pero no quiero formar parte»

La celebración. El entrenador fue uno de los más aclamados por la afición en la celebración de la Liga, con el cántico de «¡Pedro quédate!». / Txema Rodríguez

El entrenador que llevó al club de la Fonteta al primer título de la ACB de su historia reflexiona sobre lo ocurrido

JUAN CARLOS VILLENAValencia

El tiempo, que lo cura todo y suele poner las cosas en su lugar, le va a venir bien a la pequeña herida abierta tras la salida de Pedro Martínez (Barcelona, 1961) del Valencia Basket. El entrenador que llevó al club de la Fonteta al primer título de la ACB de su historia reflexiona sobre lo ocurrido y pone el foco en un simple desacuerdo laboral. Sin rencillas y recordando que todos formaron parte del título.

-El entrenador que ha ganado la última ACB está en el paro.

-Sí, me lo han dicho mucho últimamente. Todo el mundo se pregunta cómo puede ser posible que el campeón de la ACB esté sin equipo.

-¿Y cómo es posible?

-Creo que porque la decisión estaba tomada antes de acabar la competición. Cuando terminó la final ya no había margen para cambiarla.

-¿A día de hoy no tiene equipo por falta de ofertas o porque las que han llegado no eran de su agrado?

-Las ofertas que me han llegado no considero que reunieran las necesidades mínimas que espero y las rechacé. No fueron muchas pero sí que ha habido de fuera de España. No las consideré oportunas por diversos aspectos. Una era del baloncesto ruso y la otra del este de Europa.

-¿Un entrenador está más preparado para estar un año en blanco que un deportista?

-Si, porque nuestra situación no es comparable a la de un deportista. Ellos necesitan del ritmo de entrenamiento y de competición y si paran un año es muy difícil que luego puedan volver a un nivel mínimamente aceptable. En el caso de un entrenador eso no es así e incluso es hasta bueno porque cuando paras te sirve para pensar y tomarte un poco de tiempo para hacer una crítica interna, ver trabajar a otros entrenadores y ver el baloncesto desde otro punto de vista. Si eres capaz de aprovechar el tiempo, es positivo. No lo veo como un drama. Salvo sorpresa tengo claro que comenzaré la temporada sin entrenar.

-¿Empiezan a ser conscientes dos meses después todos los implicados en el título que son los actuales campeones de la Liga Endesa?

-La gente que me conoce sabe que siempre me gusta poner un poco de distancia con respecto a los resultados y no lo veo todo bajo la etiqueta del título de Liga. La temporada fue excelente y si me apuras las dos en Valencia lo fueron. Estoy muy contento del juego que realizó el equipo, del trabajo de los jugadores y de la mejora de los deportistas que han tenido una gran mentalidad y han trabajado duro han subido su nivel. Hemos ilusionado a la afición con nuestro juego, evidentemente con victorias la gente se va más contenta a casa, pero creo que nuestro nivel de baloncesto fue atractivo, agresivo y transmitió buenos valores.

-¿Piensa que se ha valorado el trabajo de sus dos años en Valencia?

-Creo que hemos tenido un reconocimiento importante y es evidente que después de ganar la Liga es algo claro. En el curso nacional de entrenadores hice un par de charlas y la opinión unánime era de reconocimiento hacia el trabajo y la calidad de baloncesto del equipo. Creo que la gente sí que reconoce y espero que más allá del título de la ACB se nos recuerde por una forma de jugar y unos valores determinados. Se valora que después de la final de la Eurocup el equipo tuviera fuerza mental para no darse por vencido.

-¿Le llena más que se pondere el juego que el título?

-Sí. Hay cosas que a un entrenador le llenan más que los títulos. Por ejemplo, ver a Joan Sastre y Pierre Oriola en la selección te hace sentir orgulloso del trabajo que hicimos todos en Valencia porque hace doce meses era una opción que no parecía posible. Eso quiere decir que esos jugadores han mejorado, gracias sin duda a su esfuerzo pero también al trabajo de los entrenadores.

-De todo el cuerpo técnico.

-Sin duda. Esto es un trabajo de equipo y por eso siempre los involucro mucho a ellos. A nivel personal lo que más voy a echar de menos de Valencia es trabajar con ellos en el día a día. Es lo que más voy a echar de menos con muchísima diferencia porque hemos tenido una muy buena relación, profesional y personal. El éxito para nada es el éxito del entrenador sino el de mucha gente entre los que pongo muy arriba a mis ayudantes. Hay dos niveles, la relación profesional que ha sido de diez y la personal que ha sido de once.

-Me consta que ha tenido una gran relación estos dos años con Chechu Mulero. ¿Se ha visto afectada por la salida?

-Para nada, a Chechu le tengo muchísimo aprecio y le estoy muy agradecido del trabajo que hemos realizado estos dos años juntos. No tengo absolutamente ningún matiz que hacer a esto. Le tengo en altísima estima, respeto y le deseo le mejor. Él lo sabe a nivel personal porque así nos despedimos y no tengo ningún problema en hacerlo público para que todo el mundo lo tenga claro. No puede haber ninguna sombra en nuestra relación porque ha sido magnífica. Estoy muy orgulloso del trabajo que hicimos.

-¿Mantienen el contacto?

-Sí, nos hemos mandado mensajes aunque es normal que no sea como antes, donde hablábamos cada día. Es algo normal porque ya no trabajamos juntos, pero no quiero que nadie piense que porque no continúe en Valencia hay algún matiz negativo en nuestra relación.

-¿Se ha arrepentido del día que le llama para comunicarle que consideraba que su etapa en Valencia había acabado?

-Nunca te puedes arrepentir de una conversación sincera y honesta. La mía con Chechu ese día fue sincera, honesta y con una persona que le tengo, que le tenía en aquel momento a nivel profesional, absoluta confianza y nunca te puedes arrepentir de una conversación así.

-Se ha hablado mucho de ese día, ¿pero cómo fue el día después?

-No hubo ninguna reacción. Nadie del club se dirigió a mí entre otras cosas porque en lo que quedamos es que era una conversación privada, por lo tanto no esperaba que hubiera una reacción de nadie. A petición de Chechu se quedó que aquella conversación iba a ser privada.

-¿Su descontento era personal o con el modelo de trabajo?

-Con la filosofía a la hora de afrontar la figura del entrenador. Con los jugadores sí que hablan a mitad de temporada, como con Dubljevic u Oriola. En cambio al entrenador se le dan largas para esperar a final de temporada para tomar una decisión. Esto se puede hacer el primer año pero después la relación creo que tiene que ser diferente. El club tiene esa filosofía, ya la tenía antes con otros entrenadores. El Valencia Basket quiere que los técnicos tengan contratos cortos y que los jugadores los tengan largos. Lo respeto, no lo critico, pero no quiero formar parte. Es una filosofía pero no estoy de acuerdo ni a gusto con eso, el factor fundamental de no sentirme querido o valorado fue ese. Cuando no te sientes valorado es mejor no continuar porque al final puede ser traumático.

-Vamos, que todo ha sido un desacuerdo laboral y no personal.

-Al menos por mi parte no han habido razones personales. Mi decisión viene dada por esa falta de apego a la figura del entrenador, no de Pedro Martínez sino del concepto de entrenador. De ahí viene mi conversación con Chechu Mulero.

-Supongo que habla del segundo año porque en el contrato inicial usted sí que estuvo de acuerdo con firmar un año y luego decidir.

-Eso es. En el primer contrato sí que se entiende firmar un año y luego valorar pero después si están contentos con tu trabajo siempre esperas otra cosa, como ocurre en todos los clubes. Valencia en este sentido es diferente. Cuando veo que se quiere mantener esa filosofía temporal con el entrenador diferente a la de los jugadores es cuando veo que mi ciclo terminó. No lo digo desde la crítica sino desde mi forma de ver las cosas.

-Se demuestra que no es una cuestión personal puesto que Vidorreta también ha firmado un año.

-Por eso digo que lo que ha pasado no creo que sea un tema personal sino de filosofía.

-Ponsarnau ha renovado por tres temporadas, ¿le extraña que un ayudante tenga un contrato más largo que un primero?

-Jaume Ponsarnau se ha ganado con su trabajo y su calidad un contrato de larga duración y estoy encantado que el club así se lo haya reconocido. Al igual que estoy encantado que Dubljevic o Sastre tengan un contrato de larga duración. Son apuestas coherentes por parte del Valencia Basket y lo único que digo es que con el primer entrenador debería ser igual. Esa es mi idea. El club tiene otra y ya digo que lo respeto pero no lo comparto.

-¿Si no hubiera existido esa conversación con Mulero descarta que después de ganar la Liga no le hubieran ofrecido dos años?

-Lo que siempre me han transmitido es que esa es la filosofía del club. No sé lo que hubiera pasado porque no se ha producido pero lo que tengo claro es que el entrenador tiene que sentirse fuerte, respaldado e importante. En mi caso es muy difícil sentirse así cuando ves que a los jugadores se les trata de una manera y al entrenador, que creo que es la figura más importante en el engranaje, no se le trata igual. Simplemente doy mi opinión, no es una crítica porque tengo máximo respeto por las opiniones de los demás.

-¿Había vivido una temporada con tantos picos emocionales?

-Fue una temporada en la que estuvimos muchas veces cerca de nuestro cien por cien y eso es lo que nos llevó a jugar las tres finales, eso hace que las emociones estén más a flor de piel. Tomando un poco de distancia lo más positivo fue que a nivel del día a día el equipo trabajaba muy bien. Como entrenábamos bien los momentos complicados lo fueron menos a nivel interno. Pasó tras perder la Eurocup.En esos días hubieron dos aspectos decisivos; aislarnos de todo lo que no tuviera que ver con el vestuario y centrarnos en entrenar bien y estar unidos.

-¿Es por ello que habla del mejor equipo que ha entrenado nunca?

-Ha sido un grupo unido, con una buena mentalidad. Es el mejor grupo al que he entrenado y además también puedo decir que ha sido la mejor temporada de mi carrera.

-¿El deporte profesional está abocado a ser siempre resultadista?

-Seguramente, pero es verdad que el ruido negativo especialmente en las redes sociales se amplifica más que el positivo. Me he sentido siempre muy valorado por los aficionados que me encontraba y podía hablar con ellos. Los otros hacen mucho ruido pero no quiere decir que sean mayoría. Ha sido la mejor temporada de la historia del club y con el paso del tiempo se verá más claro. Siempre estaré encantado de haber formado parte de un grupo mítico y que quedará como el mejor de la historia del Valencia Basket.

-¿Le gusta la plantilla que ha confeccionado el club para la próxima temporada?

-Sí, es una gran plantilla. Sigue la base de la temporada pasada, me hubiera gustado que siguieran tanto Oriola como Sikma pero es indudable que los jugadores que han venido son también de un gran nivel. El Valencia Basket es un club muy profesional, donde todo el mundo sabe de forma clara cual es su cometido.

-Al final, Vives se queda.

-El año pasado no se pudo ir al Barcelona y quedó campeón de Liga. No le fue nada mal quedarse e igual jugar este año en el Valencia Basket es mejor que hacerlo en otro sitio. Creo que Guillem está contento de seguir y no está frustrado.

-¿Qué opina de la llegada de Vidorreta al banquillo taronja?

-Tengo buena opinión de él. Creo que somos muy diferentes personal y filosóficamente. Su juego es diferente al que me gusta, lo cual no quiere decir que el mío sea mejor. Que quede muy subrayado, pero la forma de jugar, en ataque y en defensa, es diferente. Le deseo lo mejor porque es muy buen entrenador.

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