Pedro Martínez se aleja y acerca a Valencia a Txus Vidorreta

Pedro Martínez, durante la visita que realizó ayer la primera plantilla a las obras de L´Alqueria del Basket. / Firma

La reunión entre el técnico y el club deja claro que lo que separa#a ambas partes es una cuestión de falta de confianza y no deportiva

JUAN CARLOS VILLENA VALENCIA.

«Es posible que mañana (por hoy) haya alguna novedad». Esa es la única rendija por la que ayer se pudo sacar algo de luz a la negociación entre el Valencia Basket y Pedro Martínez para decidir si sigue siendo el entrenador de la próxima temporada, tras ganar el primer título de Liga Endesa del club en sus tres décadas de existencia. Lo único que no pudieron negar ambas partes a este periódico, más que nada porque fue el único testigo del inicio y el final, es la breve reunión que mantuvieron desde las once y media de la mañana en las oficinas de la Fonteta. Media hora para mirarse a los ojos. A la salida, silencio y visita a las obras de L´Alqueria del Basket junto a la primera plantilla, aunque la decisión casi definitiva tras esa falta de sintonía fue de poca esperanza. Hoy puede certificarse. Durante el acto, al entrenador fue al que se le vio más distendido. Por cierto, la primera canasta de la historia de la futura Ciudad Deportiva fue de Guillem Vives y con la izquierda, para jolgorio de sus compañeros. Tras el acto, la primera plantilla celebró la comida de final de temporada. El único que faltó a la misma fue Pedro Martínez, aunque por un motivo personal tan razonable como era la graduación de su hija Claudia. Conviene decir las cosas como son... cuando se pueden confirmar las noticias sin que parezca algo extraño.

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El hermetismo que rodea el intento de renovación de Pedro Martínez es, aunque las partes no se den cuenta, una notica en sí misma. No es algo normal cuando una temporada acaba con el éxtasis de ganar por primera vez una Liga Endesa con un equipo de leyenda. La felicidad absoluta de las celebraciones mutó ayer, en el primer día de trabajo de la campaña 2017-2018, en una sensación de ‘marrón’ a la hora de abordar el futuro del técnico. Ayer nadie quiso dar luz al asunto, pero la reunión no hizo más que dejar claro que les separan motivos personales más que deportivos. Paco Raga intervino en la SER desde el restaurante donde se celebró la comida y no pasó de repetir casi en una decena de ocasiones que no podía decir nada, que la decisión no estaba tomada y que las posibilidades estaban al cincuenta por ciento. Algo que fueron corroborando todos los ejecutivos de rango del club con frases como «la cosa está en empate».

Mientras las dos partes han deshojado la margarita del ‘me quiere o no me quiere’, tenían preparada una red de seguridad por si no llegaban a un acuerdo. Lo que parece irremediable. Tan razonable como temerario sería no tenerla, tanto para el técnico como para el club, teniendo en cuenta la tensión ilógica con la que se está abordando la continuidad de un entrenador que acaba de ganar una Liga. Pedro Martínez tiene ofertas del extranjero. Una de ellas, tal y como pudo confirmar esta redacción por diversas fuentes, es del Unics Kazan. El movimiento de dominó iniciado por el Baskonia con el despido de Sito Alonso tiene la culpa. El conjunto ruso le ofreció al nuevo entrenador del Barça un contrato de dos temporadas y algo más de 500.000 euros. Tras firmar Alonso por el equipo del Palau, el perfil de Pedro Martínez es el que más gusta en una entidad, la de Tatarstán, que intentará el regreso a la Euroliga ganando la próxima Eurocup.

El Valencia Basket, tal y como informó este periódico el 14 de junio, tiene en Txus Vidorreta la alternativa al banquillo en el caso de no llegar a un acuerdo. Las dudas de las dos partes acercan al vasco a la Fonteta, que ya conoce el interés de la entidad de Juan Roig y está esperando la resolución del ‘culebrón Martínez’ para conocer su futuro. El preparador que llevó al Iberostar Tenerife al título de la Champions League tiene un perfil en la forma de entender el baloncesto similar a la que ha llevado al éxito al Valencia Basket, un juego colectivo donde los egos se dejan a un lado y prima el trabajo defensivo. Su posible llegada a la Fonteta, tiene posibilidad de salida hasta el 30 de junio, crearía otro efecto dominó. Para ese posible banquillo vacante de Tenerife ya suenan nombres como los de Tabak o Katsikaris, el actual entrenador del UCAM Murcia. Por cierto, la FIBA anunció ayer que el conjunto murciano, junto al Bilbao Basket y el Joventut, acompañarán al Tenerife como representantes españoles en la Champions. Con el drama del calendario, 12 de los 17 equipos que han participado en la ACB jugarán la próxima temporada en Europa.

Antes de entrar en el despacho de Raga, tanto Pedro Martínez como Chechu Mulero dejaron claro que la posición técnica es la de continuar el proyecto. El entrenador repitió en todas las entrevistas que concedió durante las celebraciones que quería escuchar una propuesta de renovación (cuando uno la quiere escuchar es porque no cierra la puerta a seguir) y que su primera opción era quedarse. El director deportivo, en declaraciones a LAS PROVINCIAS, no dudó en poner en valor el trabajo de Martínez: «Es el máximo responsable de este éxito (el título de Liga). Dudar y discutir de este entrenador no tiene ningún sentido». En caso de que se consume la ruptura las dos partes deberán sincerarse y reconocer que lo suyo, más que discrepancias de proyecto, se enquistó por problemas personales.

Para encontrar las claves del desgaste hay que viajar hasta la pasada temporada. Chechu Mulero ya salvó el primer naufragio, tras una campaña 15-16 donde los roces entre el entrenador y el jefe de los servicios médicos fueron sonoros, viajando a Barcelona. Este año, tras la derrota en la final de la Eurocup, el entrenador ha sentido las dudas del club.

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