Baloncesto | Valencia Basket

Una Fonteta puesta en pie emociona a Pedro Martínez

Pedro Martínez gesticula durante el partido. / EFE/ Miguel Ángel Polo

El técnico reconoce que «le temblaban las piernas» por la ovación de la grada y se marcha con su amigo Ponsarnau

JUAN CARLOS VILLENA VALENCIA.

El mundo se paró para Pedro Martínez a las ocho y veinticuatro de la tarde. La Fonteta, puesta en pie, comenzó una ovación que se prolongó durante cuarenta segundos. Una eternidad. El arquitecto que llevó al Valencia Basket a la primera Liga de su historia, que no paró de aplaudir hacia todas las esquinas de la grada, no pudo evitar la emoción. No era para menos. El público comenzó a corear su nombre, algo inédito en un homenaje a cualquier extécnico taronja en activo (Miki Vukovic está fuera de concurso), tocando la fibra del catalán. La bandera del título de la ACB, cercana a la zona del banquillo visitante, presenció la escena. Intensa, de corazón, cargada de verdad. Así lo reconoció Pedro Martínez tras la victoria de su equipo: «Ha sido muy emocionante. Me había preparado al respecto porque sabía que la afición iba a ser agradecida. No me ha sorprendido pero me temblaban las piernas. Ha sido un momento de muchísima emoción, estoy agradecido por el recibimiento y por haber pertenecido al Valencia Basket».

El entrenador, que quiso variar su ritual en la previa para evitar que las emociones le nublaran la concentración, no saltó a la pista hasta que restaban quince minutos para comenzar el encuentro. Ahí comenzó a adivinar lo que iba a ocurrir poco tiempo después. Los miles de aficionados que ya poblaban las gradas de la Fonteta le tributaron la primera ovación. Fue el momento en el que las cámaras de Movistar Plus le reclamaron para la previa. El técnico, cuando se le preguntó si echaba algo en falta de Valencia, se mostró muy claro: «Mis ayudantes. Teníamos una química muy especial, no quiere decir que ahora no sea la misma pero fue muy especial con ellos, fue un trabajo de equipo muy bueno. Los echo de menos». Pedro Martínez sigue compartiendo con Jaume Ponsarnau, con quien se marchó de la Fonteta aprovechando que el Baskonia durmió anoche en Valencia, y Juan Maroto un grupo de whatsapp, donde mantienen viva la llama de su amistad. Los momentos emotivos para el catalán comenzaron nada más llegar al recinto de Hermanos Maristas, puesto que el club le entregó una réplica en cerámica del acta del partido que propició el título de la ACB, gentileza de Pamesa, y el libro del histórico 2017. Nadie podrá borrarle de la leyenda, porque la historia trasciende siempre a los hombres y mujeres.

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