Obligados a pagar por un base

Obligados a pagar por un base

El Valencia Basket asume que tendrá que forzar un traspaso para poder fichar La cercanía del plazo límite en la NBA, el 9 de febrero, comprime un mercado donde joyas como Garret, Sutton o Jackson tienen contrato

JUAN CARLOS VILLENA VALENCIA.

El frustrado fichaje de Alex Renfroe del Galatasaray ha sido un aviso a navegantes en las oficinas de la Fonteta. El conjunto turco se negó a traspasar al jugador pese a que ya estaba eliminado de la Eurocup, el gran objetivo esta temporada del equipo de Estambul puesto que era su única vía de entrada para la próxima edición de la Euroliga. Las últimas negociaciones, aprovechando el viaje de los taronja a Turquía, fueron infructuosas pese a que la oferta fue alta. El mercado de febrero en el puesto de base, salvo que en las próximas horas quede libre alguna opción de forma sorpresiva, obliga a cualquier equipo a pagar un traspaso para contratar de forma urgente. Si en verano, con las plantillas por hacer, el puesto de uno fue un dolor de cabeza para la mayoría de directores deportivos, con las competiciones en marcha no hay nombres de nivel sin equipo.

En una temporada nefasta en el apartado físico para los taronja, hasta el factor temporal está jugando en contra. El último 'mirlo blanco' del mercado fue Nico Laprovittola. El Joventut fichó al base argentino el 22 de enero puesto que el Zenit le había dejado fuera de sus partidos. Ese mismo día llegó Radicevic a Gran Canaria procedente de Belgrado. El agente de Laprovittola, tal y como pudo confirmar este periódico, ofreció a principios de 2018 al base al Valencia Basket, pero por aquel entonces el conjunto valenciano no estaba interesado en mover sus fichas, con Van Rossom a pleno rendimiento y Sergi García recién recuperado de su lesión. Unas semanas después, los dos jugadores taronja están lesionados y el argentino hubiera sido un fichaje ajustado al perfil que está buscando la entidad de la Fonteta.

El Valencia Basket asume que tendrá que pagar si no hay milagro en el mercado pero el siguiente paso, en caso de acometer una operación así, es el más complicado; trazar el límite económico que se está dispuesto a asumir. Con una visión a medio plazo, puesto que si se paga un traspaso por un jugador el contrato no será temporal sino hasta final de junio, con lo que, de facto, el Valencia Basket tendrá a cinco bases con nómina. Un panorama nunca conocido en la entidad.

El otro axioma que complica la operación es la premura de tiempo. Aunque Vidorreta lanzó un guiño al club en Estambul, asegurando en Gestiona Radio Valencia que no había «exigido» dos fichajes sino «pedido», lo único cierto, léxico aparte, es que el técnico dejó claro que quería a esos dos jugadores como mínimo unos días antes de la Copa del Rey. A trece días de que comience el torneo, no ha llegado ni el base ni el pívot, se llame Latavious Williams o tenga otro nombre.

Los equipos eliminados en la Eurocup y en la Champions son dos de los caladeros, como ocurrió con Renfroe, aunque la fecha límite de fichajes en la NBA, el 9 de febrero, también juega en contra de los taronja puesto que los jugadores americanos de nivel aún esperan esa llamada a última hora que les solucione la temporada. Nombres que siempre han gustado en la agenda taronja, como Diante Garret (FIAT Turín), Dominique Sutton (Trento) o Aaron Jackson (Beijing Ducks donde comparte equipo con Justin Hamilton), son susceptibles del canto de sirena del campeón de la ACB y actual equipo de la Euroliga.

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