Miribilla emociona a Vidorreta y el técnico defiende a su equipo

Txus Vidorreta. / Efe/ Luis tejido
Txus Vidorreta. / Efe/ Luis tejido

«Llevamos 12 victorias, 4 derrotas y tres de ellas han sido contra los últimos campeones de la Euroliga, el balance es fantástico»

JUAN CARLOS VILLENA

«Siempre es muy emocionante volver a Bilbao porque siento que el cariño de la gente va a más. Es un placer y un orgullo». Así resumió Txus Vidorreta lo que sintió cuando Miribilla, como ya ocurrió en el Santiago Martín de La Laguna, se rompió las manos a aplaudir cuando se presentó al de Indautxu. No era la primera vez que lo hacía como rival, sino la octava, con lo que esa nueva emoción le llegó directa al corazón. El técnico devolvió ese cariño a la hora de ponderar el trabajo del conjunto vasco, que puso contra las cuerdas a los taronja hasta los últimos segundos: «El Bilbao es un equipo con un gen competitivo enorme, han creído en el planteamiento de Carles Duran y que ha sido muy bueno, asumiendo riesgos y doblando a los grandes y a Erick Green».

Antes de valorar los aspectos a corregir por parte de su equipo que le dejó el partido, muy reconocibles en la estadística, quiso dar un golpe en la mesa para ponderar el trabajo del Valencia Basket en el duro arranque de la temporada, con tanto viaje en la mochila: «Llevamos 12 victorias y 4 derrotas, con el título de la Supercopa. El balance es fantástico. De las cuatro derrotas, tres han sido contra los últimos campeones de la Euroliga». Las posesiones regaladas, 17 ante el Bilbao Basket, es uno de los aspectos a cuidar en los próximos envites: «Cuando pierdes tantos balones hay mérito del rival pero hemos tirado algunos a la grada al final del segundo cuarto y al inicio del tercero. Eso lo tenemos que mejorar. Un equipo, como el nuestro, que comenzó con ocho de media estar ahora duplicando nos penaliza y nos quita confianza. Estamos dando entrada a jugadores nuevos, Vives y Van Rossom últimamente sólo juegan y no pueden entrenar y eso nos descontrola un poco. Es un aspecto a mejorar».

Vidorreta confirmó que su fórmula general para plantear los partidos es muy parecida a la de Pedro Martínez y a la de la mayoría de entrenadores de equipos grandes. No es otra que contar con una rotación básica de diez e ir utilizando a las dos piezas restantes en función del desarrollo del partido. Ayer, esa 'rotación' le tocó a Rudez y Abalde: «Tenemos una plantilla larga y en función del rival y nuestro físico hacemos una rotación de diez. Cuando supimos que Van Rossom se iba a vestir queríamos ir con Sastre y San Emeterio al tres, porque hay que darles entrada en los partidos porque no podemos entrenar. Alberto (Abalde) y Rudez lo tenían más difícil. Rudez lleva tres semanas pero ha entrenado dos días».

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