Una fábrica de talento del Valencia Basket

Juan Roig y Rafa Martínez junto a directivos y gente de Valencia Basket, ayer por la tarde en L'Alqueria. / J. signes

El Valencia Basket abre L'Alqueria, un complejo con 13 pistas, 15.000 metros cuadrados y 18 millones de inversión. El trato a los jugadores de la cantera será el mismo que tengan los profesionales y el club quiere que la instalación sea el motor del baloncesto de la Comunitat

JUAN CARLOS VILLENAVALENCIA.

«Quien sabe si algún día podréis ganar una liga con el primer equipo. Con esfuerzo e ilusión, los sueños se cumplen». La frase la pronunció Rafa Martínez ante la atenta mirada de más de medio millar de jugadores y jugadoras de la cantera y la escuela del Valencia Basket, sentados sobre el parquet de la pista central de L'Alqueria. Fue el fin de fiesta deportivo a uno de los días más importantes en la historia del club. Nada más concluir el discurso de los dos capitanes, Leles Muñoz también llegó a la fibra de las más jóvenes, comenzaron los entrenamientos. Como en el primer día de colegio. Un gran panel informativo indicará cada jornada la actividad de las trece pistas de la ciudad deportiva taronja. Una fábrica de talento donde todos los jugadores, desde el Baby Par al Junior, tendrán el mismo trato. El de los profesionales. Ese es el sello que el Valencia Basket quiere dar a L'Alqueria.

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Para conocer la huella que deje la considerada por todos, dentro y fuera de la entidad, mejor instalación de base de Europa habrá que esperar al paso del tiempo, pero lo que es innegable es que la percepción que tendrán todos los que utilicen la misma es que el trato a la palabra cantera está cuidado al máximo. Los alquimistas de L'Alqueria, los deportivos (Chechu Mulero, Andreu Casadevall, Esteban Albert y Toni Monzó), insistieron desde el primer segundo de gestación del proyecto que la sensación del jugador o jugadora, ya sea de algún equipo del club o del rival, debía ser la misma que la de un jugador del actual grupo que comanda Txus Vidorreta. Algo que queda claro en el material, el parquet utilizado en las nueve pistas interiores es el mismo de los pabellones profesionales, en los acabados de los vestuarios, que cuentan con una pizarra de cristal para los entrenadores, o en el gimnasio. «Me voy a pasar por aquí que me gusta más que el nuestro», bromeaba uno de los jugadores del primer equipo durante el recorrido matinal por las instalaciones.

Las nueve pistas techadas son la joya de la corona, divididas en dos naves paralelas con cuatro canchas cada una y 135 metros de parquet corrido y una pista central con grada. Cada una de ellas cuenta con marcador electrónico y cortinas de separación. La sensación de amplitud que generan esas dos naves, separadas en pares e impares, la resumió San Emeterio tras la visita en su cuenta de Twitter: «Flipando con las instalaciones de L'Alqueria. Lo malo es como nos castiguen con vuelta al campo... nos corremos un Maratón». La obra, diseñada por el estudio ERRE Arquitectura, consta de 15.000 metros cuadrados, para su ejecución se han empleado 16 meses y su coste ha sido de 18 millones, sufragados en su totalidad por Juan Roig. Cuatro de esos meses, tal y como admitió el arquitecto José Martí, se emplearon en la cimentación. En total, han intervenido 50 empresas y picos de 250 trabajadores. La intención siempre fue comenzar la temporada 17-18 en sus instalaciones, para unir el inicio de la temporada con el del curso académico. Un aspecto que también tendrá su importancia, puesto que el recinto, en el que trabajarán 100 personas y tendrá un presupuesto anual de 500.000 euros, cuenta con una sala de estudios. El pago de los deportistas, 600 euros anuales, no variará con el cambio de instalaciones.

Uno de los aspectos en los que la entidad taronja incidirá es en abrir el complejo al resto de equipos y jugadores de la Comunitat. «Tiene que ser L'Alqueria de todos los valencianos». Así la definió José Puentes, director de operaciones del club, que incidió en uno de los aspectos más importantes de su puesta en marcha: «Queremos formar jugadores no sólo para Valencia Basket sino para todos los equipos valencianos y del resto de España». Algo en lo que profundizó Chechu Mulero, que sumará a su condición de director deportivo el control de todo lo que tenga que ver con el baloncesto que se practique entre sus paredes: «Ahora mismo tenemos un club de baloncesto donde el orgullo de pertenencia es muy grande. Incorporar el baloncesto femenino ha sido muy importante para esta sensación, percibo que todos estamos en la misma linea y nos sentimos partícipes del club. Queremos que los niños entiendan el esfuerzo que hacen sus padres para que puedan jugar a baloncesto. Hemos visto a padres esperando en un coche dos horas porque no tenían donde estar. Eso se acabó». A medio plazo, el objetivo de L'Alqueria es crecer hasta los 800 jugadores en la fábrica de talento.

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