San Emeterio recae de su lesión y la afición emociona a Vidorreta

Txus Vidorreta da instrucciones. / efe/ CRISTOBAL GARCÍA
Txus Vidorreta da instrucciones. / efe/ CRISTOBAL GARCÍA

El cántabro notó el sábado una molestia en la zona en teoría ya sanada y a día de hoy está descartado para viajar a Moscú el jueves

J. C. VILLENA

Vidorreta y San Emeterio fueron la cara y la cruz del desplazamiento a Tenerife. El cántabro se resintió de su lesión en la parte final del último entrenamiento en la Fonteta y se decidió el sábado, casi a pie de avión, que el alero no viajara a tierras canarias para recuperarse de forma definitiva de su pequeña rotura en la parte posterior de la pierna derecha. El propio jugador fue el que avisó de la molestia y, a día de hoy, está descartado para viajar a Moscú el jueves y comenzar la Euroliga el viernes frente al Khimki. Mejor no arriesgar con una lesión que parecía sanada, así lo comunicó el propio entrenador el viernes. La vuelta de Abalde, que ayer ya tuvo minutos, será clave antes de que regrese el cántabro.

La recaída de San Emeterio bañó de sabor amargo un día emotivo para el ahora entrenador del Valencia Basket. Vidorreta sintió el calor de La Laguna nada más llegar al Santiago Martín. No era para menos después de dos temporadas al frente del Canarias, así se conoce al equipo más allá del nombre comercial, rematadas con el primer título de la historia para el conjunto aurinegro. El homenaje previo para el vasco fue de sus exjugadores. San Miguel, Whitte o Richotti no dudaron en buscarle nada más saltar a calentar mientras que el cariño de los aficionados llegó cuando saltó a pista a trece minutos del inicio del partido. La grada se levantó para rendir una sentida ovación al técnico que les llevó a ganar la Champions de la FIBA. Tan importante ha sido el título para el club que renunciaron este verano a disputar la Eurocup, la que les correspondía por clasificación, para defender su entorchado.

Ponsarnau se sumó al homenaje a Vidorreta, amplificando la ovación que acompañó el resto del cuerpo técnico del Valencia Basket. Hasta el mesurado delegado taronja, Alfonso Castilla, comenzó a batir palmas. El vasco no escondió su emoción. No suele hacerlo como ya demostró en su rueda de prensa de despedida del club tienerfeño. Aquel día en el que dijo que se marchaba a entrenar «a un grande de Euroliga». El reencuentro también fue especial para Doornekamp, que saludó a sus antiguos compañeros, e incluso para Nenad Markovic, puesto que en el club taronja quedan trabajadores de su época.

Fotos

Vídeos