San Emeterio es duda ante el Tenerife y Van Rossom acelera

Van Rossom, durante el partido ante el Zalgiris en Kaunas. / zalgiris
Van Rossom, durante el partido ante el Zalgiris en Kaunas. / zalgiris

El cántabro sufre un esguince y será baja entre siete y diez días y el belga no está descartado para vestirse de corto el domingo

JUAN CARLOS VILLENA VALENCIA.

Sam Van Rossom cayó lesionado el pasado 26 de enero ante el Khimki, tras un choque violento que le mantuvo hospitalizado y que contuvo el aliento de todo el Valencia Basket en las primeras horas puesto que se temía por una grave lesión. El diagnóstico, una triple fractura vertebral sin desplazamiento, auguraba un periodo de recuperación estimado de dos meses, aunque en dolencias similares la puesta a punto puede durar hasta los tres, dependiendo del umbral del dolor del deportista afectado. El belga no está descartado para vestirse de corto el próximo domingo ante el Iberostar Tenerife. Si lo logra, se habrá recuperado en 51 días. En menos de dos meses. Sin duda, un ejemplo de sacrificio y de constancia que habrá dado sus frutos.

Para conseguir el 'milagro', el base volvió a ponerse en manos de un equipo con el que ya trabajó durante su grave lesión de rodilla, la clínica belga Move to Cure, cuyo lema de «la rehabilitación debe ser divertida» es una primera señal. En el cuartel general de Antwerp es donde Van Rossom ha ultimado su vuelta. El viernes, antes de coger un avión de regreso a Valencia, Van Rossom agradeció, en su cuenta de Instagram, el trabajo realizado en el centro: «Es un lugar muy especial, lleno de vibraciones positivas y gente trabajadora. Hace seis semanas, cuando entraba en el hospital, ni siquiera pensé que estaría ahora mismo cerca de jugar. Gracias por ayudarme una vez más».

En su primera exploración ya en Valencia, antes de la sesión que realizó en solitario en L'Alqueria, ya quedó patente que el base estaba en condiciones de afrontar la prueba definitiva. Si logra completar los cuatro entrenamientos que tiene programados esta semana tendrá el alta deportiva. Van Rossom no está descartado para viajar mañana a Belgrado para ir haciendo grupo, donde el Valencia Basket disputa el jueves su partido de la Euroliga, y si no lo hace se quedará entrenando bajo la supervisión de Ángel Cepeda. Con Vives sin acabar de encontrar las sensaciones y Sergi García acoplándose al manual de estilo de Vidorreta, el regreso de Van Rossom tendrá un impacto inmediato.

Si el base regresa frente al Iberostar se habrá recuperado en 51 días, acortando sus plazos

Por su parte, las pruebas médicas confirmaron que San Emeterio sufre un esguince leve en su tobillo derecho, con un plazo de recuperación de «entre siete y diez días» tal y como indicaron fuentes oficiales a esta redacción. Nadie se atreve a descartar al cántabro ante el Tenerife pero no se le forzará, teniendo en cuenta que todo indica que para entonces Van Rossom ya se vestirá de corto y que, por lo tanto, Abalde regresará al puesto de alero. La horquilla de los diez días haría peligrar hasta cuatro partidos para el internacional español.

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