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Valencia Basket

Al campeón se le respeta

Abalde entra a canasta ante Edy Tavares./EFE
Abalde entra a canasta ante Edy Tavares. / EFE

Los taronja dan su mejor versión con el regreso de Van Rossom, la mejora de Vives y la confirmación del buen momento de Dubljevic en la pista

Juan Carlos Villena
JUAN CARLOS VILLENAValencia

Al Valencia Basket se le respeta. El lema de una conocida serie de televisión se aplicó anoche en la Fonteta. Los taronjas no disputarán el playoff de la Euroliga, esa es una realidad objetiva sin discusión, pero ayer se marcaron un partidazo para reivindicar su derecho a soñar en la ACB, donde es el actual campeón. La victoria ante el Real Madrid fue incontestable, puesto que se fraguó desde el minuto uno al cuarenta. El mejor partido, de largo, de lo que va de temporada para los hombres de Vidorreta. Pero no sólo ganaron los valencianos por orgullo, que también, sino porque tuvieron, al fin, la aportación al primer nivel de sus bases. Algo fundamental para las aspiraciones de cualquier equipo de baloncesto, ya juegue en la NBA o en una categoría escolar. Sin bases no hay basket. Punto.

Van Rossom, en forma, es uno de los jugadores más desequilibrantes de la ACB en la creación de juego. El belga, menos de dos meses después de caer lesionado, se marcó un partidazo. Al nivel que dejó su listón cuando cayó ante el Khimki. Con el de Gante a un nivel superlativo, el campeón podrá defender su trono. Su energía conectó en el segundo cuarto la espina dorsal del Valencia Basket, que desde entonces no dejó de crecer hasta sumar una victoria que, por cierto, complica el objetivo del Real Madrid de acabar la Liga Regular entre los cuatro primeros. «¡Ganar aquí era una p... obligación!». El grito de Pablo Laso en el vestuario blanco se escuchó por todos los pasillos del anillo interior de la Fonteta. El domingo, en el Palacio de los Deportes, se vivirá una nueva entrega de un pulso cargado de piques en los últimos años.

Los regresos en el bando local fueron más importantes que la victoria. Mucho más. Al de Van Rossom se sumaron los de Sastre, Vives y Green. Los tres realizaron su mejor partido en lo que va de 2018. Poco a poco, paso a paso.

La puntilla del triunfo taronja fue el nivel sostenido de Dubljevic, que el domingo ante el Tenerife realizó un partido completo y que ayer, dos días después, repitió una actuación soberbia. El montenegrino comenzó marcando territorio ante Tavares, al que sacó del a zona con un triple y siete puntos consecutivos. Esa fue la base en la que amasaron los taronja las primeras ventajas importantes (14-7 tras triple de Rafa Martínez), aunque el Real Madrid avisó, al instante, de que el partido no iba a ser un paseo en barca, empatando el marcador con un fulminante parcial de 0-7 (14-14). Otros dos triples del Valencia Basket, el sello de ADN esta campaña, permitieron a los locales marcharse por delante al final del primer cuarto (22-21).

En el segundo llegó la irrupción de Van Rossom al partido, con siete puntos consecutivos que permitieron a su equipo ir aumentando de forma paulatina la máxima ventaja, hasta dejarla en diez en la horquilla que llegó desde el 36-26 al 42-32. El parcial final de 4-8 para los hombres de Laso dejó el partido abierto para la segunda parte, con un 46-40 en el marcador.

96 Valencia Basket

Abalde (5), Rafa Martínez (13), Sastre (11), Thomas (7), Dubljevic (17) -cinco titular- Van Rossom (10), Vives (6), Pleiss (14), Green (7) y Doornekamp (6)

88 Real Madrid

Campazzo (17), Carroll (9), Taylor (17), Randolph (6), Tavares (2) -cinco titular- Causeur (12), Randle (-), Rudy Fernández (8), Reyes (1), Ayón (2) y Thomkins (14)

PARCIALES:
22-21, 24-19 (46-40), 24-20 (70-60) y 26-28 (96-88)
ÁRBITROS:
Pukl (POL), Gkontas (GRE) y Obrknezevic (SER). Sin eliminados
INCIDENCIAS:
partidos correspondiente a la jornada 27 de la fase regular de la Liga ACB disputado en el pabellón de la Fuente de San Luis ante 7.020 espectadores

El Valencia Basket no estaba dispuesto a dejar pasar la oportunidad de tumbar al Real Madrid. Su parcial de 7-0 al inicio del tercer cuarto fue el mejor mensaje (53-40). Desde entonces, nunca peligró su victoria. El conjunto blanco apretó en defensa, hasta subir la tensión hasta el límite de provocar una técnica a Van Rossom... algo complicado de asumir con el nivel de protesta de Campazzo y Laso en pista. La técnica al belga no tuvo efecto en el marcador, puesto que el parcial desde entonces hasta el final del cuarto fue de 15-13, dejando la renta en un 70-60 antes de afrontar el tramo decisivo del partido.

El Real Madrid sacó las uñas con un 0-5 de inicio en el último cuarto (70-65) y Van Rossom volvió a la pista. Un triple de Sastre y otro de Pleiss, que anotó los dos que lanzó, volvieron a poner el partido donde le correspondía (78-69). A tres minutos del final, la renta del Valencia Basket seguía siendo de diez (85-75). Es decir, la subida de intensidad blanca en defensa nunca tuvo efecto en el marcador. El último triple taronja, de Sastre, sirvió para finiquitar una victoria que nunca peligró (91-80). El de anoche fue el mejor partido de la campaña de los taronja porque nunca bajaron el nivel del intensidad, en los 40 minutos.

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