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San Emeterio sale al rescate (89-87)

Erick Green trata de zafarse de Blazic y Copeland./EFE
Erick Green trata de zafarse de Blazic y Copeland. / EFE

El alero bate sus topes de puntos y valoración en la ACB para guiar a los taronja a una agónica victoria en la prórroga

Juan Carlos Villena
JUAN CARLOS VILLENAValencia

La Fonteta contuvo la respiración a ocho segundos para el final de la prórroga. No era la primera vez que lo hacía, en una matinal que comenzó con una gran renta a favor y terminó con ese sentimiento de angustia que se ha repetido en demasiadas ocasiones en el último mes. Es por ello que esta vez todo el mundo empujó para que la moneda saliera cara. Por una vez. Con 89-87 el Valencia Basket decidió defender el último ataque del MoraBanc. Con las pocas fuerzas que tenían las piernas. Jaime Fernández falló pero Stevic tuvo otro golpe de dedos en el último segundo. El balón lo escupió el aro. Victoria local. Agónica, al borde de la taquicardia... pero victoria. Ahora será momento de analizar los motivos de una nueva remontada del rival. Tras las del Armani Milan y Brose Bamberg en la Euroliga, más la no consumada del San Pablo en la Fonteta, el Valencia Basket volvió a dilapidar una renta de 21 puntos. Una alarma en toda regla. Posiblemente no se podrá resumir la reflexión en los caracteres de un tuit, por mucho que ahora se hayan aumentado, puesto que la realidad de una rotación de nueve jugadores a principios de diciembre debe llevar a una reflexión profunda. No de manual rápido.

San Emeterio fue el primero en darse cuenta de que la máxima renta de 21 puntos (48-27 tras canasta de Van Rossom al borde del descanso) no aseguraba la victoria. Por entonces la Fonteta era una fiesta y el cántabro había anotado 12 puntos. Cuando el conjunto andorrano comenzó a remontar el partido, con la explosión de Blazic que entre la segunda parte y la prórroga anotó 20 puntos, San Emeterio pidió el balón. Ya no lo soltó hasta el final. Con las fuerzas justas, el alero firmó su mejor partido en la ACB. No por los números, 35 puntos y 42 de valoración que baten sus topes, sino por la sensación de compromiso de asumir la responsabilidad de otro partido al fijo de la navaja. En el baloncesto hay jugadores que se esconden y otros que dan un paso al frente. El ‘santo’ pertenece a ese segundo grupo, para felicidad de la entidad de Juan Roig. El internacional exprimió su repertorio, desde el triple a las jugadas de dos más uno que fuerza merced a su control del balón y de los contactos con el rival. Es cierto que su exhibición hubiera quedado apagada si el Andorra gana el partido, pero el aplauso se lo hubiera ganado igual. San Emeterio salió ayer al rescate de su equipo, para dejarlo tercero en la ACB antes de viajar a Tel Aviv. Sus 23 puntos sumando la segunda parte y la prórroga ya forman parte del imaginario colectivo. En letras de oro. Por cierto, su exhibición le sirvió para adelantar a otro mito del Pamesa en la clasificación de anotadores históricos de la Liga. Sus 5.075 le aúpan a la trigésima posición, adelantando los 5.065 de Brad Branson.

89 Valencia Basket

Vives (2), Green (8), Doornekamp (12), Thomas (8), Pleiss (11) -cinco titular- Van Rossom (9), Rudez (4), Rafa Martínez (-), San Emeterio (35) y Hlinason (-)

87 Morabanc Andorra

Albicy (8), Blazic (22), Walker (-), Copeland (5), Karnowski (9) -cinco titular- Jaime Fernández (19), Stevic (5), Diagne (9), Colom (-) y Jelinek (10)

ÁRBITROS:
Pérez PIzarro, Rial y Olivares. Eliminaron por faltas personales al local Vives (m.43)
incidencias:
partido correspondiente a la décima jornada de la fase regular de la ACB disputado en el pabellón de la Fuente de San Luis ante 6.900 espectadores

En el vaso medio lleno volvió a destacar el trabajo oscuro de Pleiss. Con la lesión de Dubljevic, el alemán ha redoblado su esfuerzo. Sus dobles dígitos, 11 puntos y 10 rebotes, los acompañó con 4 tapones. Doornekamp también brilló... jugando de tres. En el otro extremo, los taronja volvieron a sufrir con el gris partido de sus bases, Fernández marcó siempre el paso, y Green se desesperó con su falta de acierto. Alguien deberá hacerle entender que cuando le cambian no es un castigo sino por no poder defender a jugadores que le sacan dos palmos.

El Valencia Basket saltó rabioso al partido, con ganas de olvidar su racha de derrotas. Se llevó por delante al MoraBanc en la primera parte, donde tan sólo una canasta final de Copeland impidió que los taronja se fueran al descanso con una renta superior a la veintena (48-30). El 6 de 12 en triples fue la mejor demostración del acierto taronja. El equipo de Peñarroya no tardó en dejar claro que no se había acabado el partido. El 0-8 de inicio del tercer cuarto (48-38) fue un serio aviso. San Emeterio fue el primero en advertirlo y con una canasta más adicional estiró el marcador al 57-43. Pero el juego alegre del primer tiempo se estaba convirtiendo, con el paso de los minutos, en el espeso e impreciso de las malas tardes. El equipo de Vidorreta aguantó el primer golpe al final del tercer cuarto (58-50), pero las nubes aparecieron con la aparición de Blazic.

El esloveno se fue creciendo hasta poner al MoraBanc a un punto en el último minuto (72-71). Pleiss anotó un tiro libre y Jelinek empató el partido a falta de ocho segundos (73-73). San Emeterio se jugó el último balón pero su tiro no entró. En la prórroga, Van Rossom comenzó asumiendo la responsabilidad y una canasta de Green, que no celebró, parecía rematar la victoria (88-84). Blazic, con un triple bien defendido, volvió a subir el termómetro (88-87) y San Emeterio elevó la tensión fallado un tiro libre antes de la jugada final. Susto... pero no muerte.

LAS CLAVES

El duelo de 'San Eme' y Blazic. San Emeterio se llevó el duelo de pistoleros en la segunda parte y la prórroga, anotando 23 puntos en ese tramo. Jaka Blazic se fue a los 20, liderando el intento de insurrección del Morabanc Andorra.

Jaime Fernández. El base marcó siempre el ritmo que más le convino al equipo de Peñarroya. Ganó ese pulso.

El trabajo de Pleiss. Todos los focos apuntaron a San Emeterio pero Pleiss volvió a redoblar su presencia con la baja de Dubljevic. El alemán acabó con dobles figuras en puntos y rebotes (11 y 10) y puso 4 tapones.

Recuperar a Green. El americano acabó desquiciado por no encontrar su sitio en la rotación. Tiene que reflexionar.

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