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Valencia Basket

El orgullo del campeón de Europa

Van Rossom en el partido de la quinta jornada frente al Fenerbahce./EFE
Van Rossom en el partido de la quinta jornada frente al Fenerbahce. / EFE

El Fenerbahce saca la casta para ganar el partido en la Fonteta

Juan Carlos Villena
JUAN CARLOS VILLENAValencia

El Fenerbahce de Obradovic paseó por la Fonteta sus galones de campeón de la Euroliga. En el momento más caliente, como hacen los mejores equipos. Con 48-41 en el marcador, a tres minutos para el final del tercer cuarto y tras un parcial maravilloso para el Valencia Basket de 48-26, puesto que el partido había comenzado con un 0-15, la Fonteta soñó con una nueva machada de su equipo, la que hubiera sido la tercera consecutiva en la Euroliga. Obradovic no movió un músculo en el banquillo y sus veteranos comenzaron a mover las piernas en la pista. Datome, Melli y Sloukas dieron un clinic sobre la madera de Hermanos Maristas en los siguientes trece minutos, liderando un contundente 19-39 que sentenció el triunfo del Fenerbahce. El orgullo el campeón de Europa, igual de ponderable que el que exhibió el campeón de España en el Carpena, permitió al conjunto turco sumar su undécimo triunfo en el torneo.

El aspecto más positivo del partido fue el debut de Sergi García. El balear, por momentos, parecía que llevaba toda la temporada jugando con sus compañeros, con una frescura, descaro y determinación que va a ser un regalo en los próximos meses, donde Van Rossom tendrá un base que le de relevos hasta la vuelta de Vives y Diot. El lado más negativo, más allá de la derrota, llegó con el desplante de Will Thomas a Vidorreta en el último cambio, cuando el partido ya estaba decidido y el técnico sacó a los menos habituales para no quemar más gasolina. El americano abrió los brazos pidiendo explicaciones, algo que no le gustó al técnico vasco. Es la primera vez que ocurre... pero debe ser la última. Ese no es el camino.

67 Valencia Basket

Van Rossom (8), Rafa Martínez (5), Doornekamp (9), Thomas (2), Dubljevic (6) -cinco titular- Puerto (-), Sergi García (8), Abalde (11), Rudez (8), Pleiss (10), San Emeterio (-) y Hlinason (-)

80 Fenerbahce

Muhammed (6), Guduric (15), Datome (14), Melli (6), Thompson (13) -cinco titular- Hersek (-), Mahmutoglu (5), Wanamaker (-), Sloukas (11), Arna (-), Guler (-) y Duverioglu (10)

PARCIALES:
7-18, 20-15 (27-33), 23-18 (50-51) y 17-29 (67-80)
ÁRBITROS:
Christodoulou (GRE), Jovcic (SER) y Rossi (ITA). Eliminaron por faltas personales al visitante Guduric (m.40)
Incidencias:
partido correspondiente a la jornada 17 de la fase regular de la Euroliga disputado en el pabellón de la Fuente de San Luis ante 8.200 espectadores

Para presenciar la primera canasta taronja en el partido hubo que esperar casi ocho minutos de juego. A 2.15 para el final del primer cuarto, tras un 0 de 11 en tiros de campo y 0-15 en el marcador, Sergi García anotó un triple para rubricar un gran primer relevo en el puesto de base. Ese 3-15, más allá de suponer por entonces un conato de remontada, sirvió al conjunto valenciano para serenarse en la pista, y marcharse al inicio del segundo cuarto con un 7-18. Ese tramo de partido certificó que esa calma sí que fue un buen negocio a medio plazo, puesto que el 27-33 al descanso certificó un 27-18 para el Valencia Basket desde el parcial adverso con el que se inició el encuentro. Los hombres de Vidorreta, con Pleiss y Abalde e pista, subieron el nivel de dureza en pista y se acomodó a la exigencia a la que obligó un físico Fenerbahce, que con las bajas de Vesely y Nunnally llegó a la Fonteta con la consigna clara de bajar ‘al barro’ el envite.

Un claro doble rasero en las antideportivas sin balón, se perdonó una de Ahmet a Dubljevic y se sancionó segundos después una de Rudez a Thompson, sirvió para que la Fonteta explotará creando el ambiente infernal de Euroliga que se convierte en un factor diferencial en la Copa de Europa. Desde la previa, la mayoría de la grada llegó dispuesta a participar de la fiesta. El Valencia Basket palió los malos porcentajes en el tiro exterior con el físico de Abalde. Así aguantó hasta la máxima renta de 48-41. El Fenerbahce dejó claro que marcaba ahí el límite con un parcial que comenzó con un 1-10 y que acabó llevándose por delante el partido, la victoria. Una lección para aprender, porque de eso se trata en el deporte. De aprender.

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