La ley de 'Kill Bill' Spanoulis

Instante del encuentro en El Pireo./EFE
Instante del encuentro en El Pireo. / EFE

El genio de Larissa decide un partido igualado y le da la victoria al Olympiacos

Juan Carlos Villena
JUAN CARLOS VILLENAValencia

Erick Green salió el pasado verano del Olympiacos para buscar algo de luz desde la sombra de Spanoulis, al que apodan Kill Bill. Normal. El genio de Larissa sigue decidiendo partidos cuando quiere y donde quiere. Ayer lo volvió a hacer. Un día más en la oficina para el mejor jugador europeo de la última década. Sin él en pista, el Valencia Basket maniató al conjunto griego... pero cuando el siete asomó por el parquet la cosa se puso seria. El conjunto taronja compitió hasta el último minuto en una de las pistas más calientes de la Euroliga, tan caliente anoche que en los últimos minutos se produjo una tremenda pelea entre seguidores griegos. Mientras a alguno se le iba el puño en la grada, Spanoulis apagó el incendio que habían puesto los valencianos con el 68-67, después de desperdiciar tres ataques para ponerse por delante. Siete puntos seguidos de Spanoulis sellaron la victoria para el Olympiacos (75-69).

80 Olympiacos

Spanoulis (25), Mantzaris (11), Papanikolau (11), Printezis (8), Milutinov (15) -cinco titular- McLean (2), Papapetrou (2), Strelnieks (-), Roberts (4), Wiltjer (-) y Thompson (2).

70 Valencia Basket

Abalde (7), Green (13), San Emeterio (19), Dubljevic (4), Pleiss (-) -cinco titular- Thomas (11), Sergi García (5), Rafa Martínez (2), Sastre (2) y Doornekamp (7).

PARCIALES
22-11; 18-28 (40-39); 22-16 (62-55) y 18-15 (80-70).
ÁRBITROS
Pukl (ESL), Ryzhyk (UCR) y Zamojski (Pol). Eliminaron por faltas personales al visitante Alberto Abalde (m.40).
INCIDENCIAS
partido correspondiente a la jornada 23 de la fase regular de la Euroliga disputado en el pabellón de la Paz y de la Amistad ante 7.000 espectadores.

La gran noticia para el Valencia Basket fue el regreso de Sergi García. El balear completó su mejor partido, con 14 minutos en pista, y comenzó a enseñar todo lo que puede dar a la rotación de su nuevo equipo. Aún le falta afinar el coche... pero ya acelera. La otra cara de la moneda fue para Tibor Pleiss, que ha recaido de su fascitis plantar y tendrá que estar parado unos diez días. La falta de acierto lastró a los taronja en el primer cuarto, puesto que cuando un equipo acaba con un 5 de 17 en tiros de campo en los primeros diez minutos de un partido de Euroliga, lo mínimo que le puede suceder es que el rival le doble en el marcador (22-11). Lo único ‘positivo’ de esa pájara es que tan sólo podía ir a mejor.

El Valencia Basket se transformó en el segundo cuarto, con 10 de 15 en su carta de tiro, para llevar el partido al descanso totalmente abierto (40-39). La remontada comenzó desde la defensa. Más en concreto, de los hombros de Will Thomas. El pívot selló el aro para que su equipo pudiera comenzar a correr. El manual de estilo taronja. Un triple de Sergi García (24-19) provocó el tiempo muerto de Sfairopoulos y, aunque Olympiacos salió enrabietado tras la arenga de su entrenador con cuatro puntos seguidos, San Emeterio respondió con siete puntos consecutivos para poner el 28-26. El equipo de El Pireo reaccionó de la mano del mago Spanoulis pero el despertar de Green permitió a los valencianos volver a llamar a la puerta (34-32).

Un despiste de Dubljevic, Mantzaris le robó el balón de las manos, hizo explotar a Vidorreta pero un fallo de Spanoulis, los genios también los tienen, volteó la tortilla. El griego cometió una antideportiva de manual y el Valencia Basket lo aprovechó para anotar cinco puntos (40-37). El Olympiacos comenzó la segunda parte pisando el acelerador, hasta volver a poner la máxima renta del partido (60-48). Los hombres de Vidorreta reaccionaron con un parcial de 2-13 (62-61). El baile acabó cuando el genio de Larissa ordenó a la orquesta la última pieza.

Fotos

Vídeos