Deportes

Valencia Basket

El equipo del colapso permanente

Omar Cook juega un balón ante Guillem Vives./EFE
Omar Cook juega un balón ante Guillem Vives. / EFE

El Estudiantes se suma a la lista de rivales que remontan a los taronja El Valencia Basket vuelve a cometer el error de no parar el partido cuando le endosan un fuerte parcial con el juego controlado

JUAN CARLOS VILLENAValencia

El Valencia Basket sufrió ayer en el WiZink Center el mayor tropezón de la temporada en la Liga Endesa. Por deméritos propios. Reincidentes. Llevaba coqueteando en las últimas semanas con el peligro de no entender, cuando llevas el partido de cara, que las faltas están para gastarlas. No hay premio a final de campaña para el equipo con mayor 'fair play'. No es admisible, bajo ningún concepto, que un equipo inferior te remonte un partido enlazando canastas sin que ningún defensor pare un ataque durante los últimos minutos. El conjunto taronja llegó al tramo decisivo con dos faltas de equipo... y con ellas se quedó mientras Suton, Brown, Vicedo y Hakanson iban descontando puntos hasta llevarse el triunfo. El problema, que lo lleva arrastrando el equipo de Vidorreta en los últimos partidos, es que durante los tiempos muertos los micrófonos de Movistar Plus captaron la orden del técnico vasco de parar con faltas los ataques de Estudiantes. Nadie le hizo caso, lo cual no tiene ninguna explicación.

La de ayer fue la quinta remontada sufrida por el Valencia Basket, aunque dos de ellas las logró salvar ganando en el último suspiro (en Murcia y ante el MoraBanc en la prórroga). La de ayer se suma a las duras derrotas ante el Armani y el Bamberg en la Euroliga, donde dilapidó 17 puntos en la segunda parte ante los italianos y 15 en los últimos cinco minutos en Alemania. Ayer, con Landesberg de baja, el error no tiene justificación. Las bajas y el cansancio de la Euroliga, como no son excusas sino problemas graves, deben activar el chip de la pillería para cerrar partidos con faenas de aliño. El partido lo tenía en la mano el conjunto taronja y jugó al error en el tiro del rival. Una ruleta que le acabó explotando en la manos.

73 Movistar Estudiantes

Cook (8), Vicedo (11), Cvetkovic (6), Suton (15) y Brown (15) -cinco inicial-, Brizuela (5), Savané (-), Caner-Medley (7), Hakanson (4) y Peña (2)

71 Valencia Basket

Vives (3), Green (13), Doornekamp (3), Thomas (6) y Pleiss (21) -quinteto titular- Hlinason (-), Rudez (-), San Emeterio (11), Van Rossom (8) y Martínez (6)

ÁRBITROS:
Carlos Peruga, Luis Miguel Castillo y Arnau Padrós. Sin eliminados
INCIDENCIAS:
Partido de la undécima jornada de la Liga Endesa disputado en el WiZink Center ante 7.413 espectadores

Cuando San Emeterio anotó el 45-56 a 1.40 del final del tercer cuarto, la sensación sobre la pista era que al conjunto estudiantil se le habían acabado los recursos disponibles para la cita, con su mejor anotador en el dique seco. Un parcial de 21-7 devolvió al Valencia Basket a la realidad (66-63). Restaban cuatro minutos para el final del partido y los visitantes tenían dos faltas de equipo en el último cuarto. Con ellas se quedaron. Nadie sobre la pista supo leer la situación y no se paró en ningún momento el ataque a impulsos del Estudiantes. Tan sólo la producción de Green, que anotó los siguientes ocho puntos de su equipo (70-71) mantuvo sobre la lona al actual campeón de Liga. Pero ni siquiera entonces se frenó la sangría. Hakanson asistió a Brown para que anotara el triple decisivo porque nadie frenó al sueco. Con 50 segundos y dos faltas por gastar era el manual a aplicar. El pívot no desaprovechó el enésimo regalo (73-71). San Emeterio buscó la prórroga pero no anotó. Con 27 segundos, ironías de la vida, el Valencia Basket estaba obligado a defender. Una falta en ese momento le daba todo lo que restaba de partido al Estudiantes. Vicedo falló un triple forzado y Caner-Medley capturó el rebote que cerró la victoria madrileña a ocho segundos del final. A los taronja no les quedaba ni el recurso desesperado de forzar una falta... porque no estaban en bonus. Un borrón a analizar y a erradicar. Ya. Sin demora.

Una vez analizado el grave y reincidente fallo, no es lo único que pesa como rocas en los bolsillos. El Valencia Basket sigue teniendo el juego interior descompensado, los 'cuatros' no meten, Pleiss está solo ante el peligro hasta que regrese Dubljevic y los bases hace semanas que ondean la bandera blanca en sus piernas. Para ello ha llegado Sergi García, un director con buen tono defensivo. Esta semana está prevista la vuelta del montenegrino y de Abalde para la jornada de Euroliga.

Tibor Pleiss fue el faro que guió el juego taronja en la primera parte. El único. Al alemán le bastaron quince minutos para acumular 14 puntos, 9 rebotes y 20 de valoración. El arranque del partido lo monopolizó el teutón, que en el 2-11 ya acumulaba ocho puntos. Fue antes de que el Valencia Basket sufriera la primera 'pájara'. Un parcial de 16-3 para el Estudiantes en tres minutos le permitió alcanzar su máxima renta (18-14 tras triple de Cook). La reacción taronja, un 3-7 hasta el final del primer cuarto, equilibró la balanza tras un triple final de Van Rossom (21-21). La igualdad se mantuvo durante el segundo cuarto, que se cerró con dos tiros libres de Will Thomas (36-37). Los taronja arrastraron un parcial de 0-14 y así llegó la última gran renta visitante (45-56). La que se dilapidó poco tiempo después con la desidia defensiva de los últimos minutos.

«He reclamado que teníamos faltas para gastar» Txus Vidorreta | Entrenador del Valencia Basket

«He reclamado a mis jugadores constantemente que teníamos faltas para gastar para no conceder bandejas. Lo hemos estado reclamando en todo el partido y no lo hemos hecho». La declaración de Txus Vidorreta tras el partido transitó entre el lamento y la incredulidad pero, al fin y al cabo, nadie pudo evitar la remontada del Estudiantes, ni en la pista ni fuera de ella. El técnico incidió en la reincidencia del error, puesto que la de ayer no fue la primera remontada que le cuesta una derrota a su equipo: «No hemos podido controlar en el último cuarto el ritmo defensivo y se ha vuelto a repetir una tendencia ya que cuando tenemos ventajas perdemos algún balón y el rival vuelve al partido. Hemos recibido bandejas finales cuando habíamos repetido que había que hacer faltas».

Tras reconocer la situación, el entrenador taronja volvió a apelar al trabajo, recordando que a día de hoy sigue contando con cinco bajas: «Tenemos que mantener la calma y mejorar en los aspectos donde estamos incidiendo en cada entrenamiento, en cada partido y en cada tiempo muerto y que no estamos siendo capaces de controlar. Estamos sometiendo a los jugadores a una exigencia física extraordinaria. Tenemos muy claro lo que tenemos que hacer, seguir trabajando para que a pesar del cansancio y de la rotación corta se cometan menos errores».

Fotos

Vídeos