Víctor Luengo: «No comparto la tensión que se respira en la Fonteta»

Víctor Luengo posa en las naves de Peñarrocha en el año de su debut con el Pamesa. / j. monzó
Víctor Luengo posa en las naves de Peñarrocha en el año de su debut con el Pamesa. / j. monzó

La leyenda que vistió 643 veces la camiseta del club taronja pide paciencia: «Queda mucha Euroliga y poco a poco iremos recuperando jugadores»

JUAN CARLOS VILLENA VALENCIA.

Cuando una leyenda habla, es conveniente escuchar con atención. El pasado miércoles se cumplieron 25 años del debut de Víctor Luengo con la camiseta del Pamesa Valencia. Aquel minuto fue una anécdota, puesto que su contador lo paró en 643 partidos con una sola elástica, la del equipo de su tierra. El jugador de Zaidía sigue ligado al club, en el departamento de marketing, y saca el colmillo para defender el trabajo del actual Valencia Basket sobre la pista.

-Su primer recuerdo en una pista ACB es una falta de ataque.

-Así fue. Nada más hacerse el cambio, saqué de banda, entré a la pista, Villacampa se puso en medio, se tiró al suelo y me pitaron falta en ataque. Me acuerdo que se montó una medio tangana porque era una falta que los árbitros se sacaron de la manga y recuerdo a Barros protestar y que le pitaran una técnica.

-¿El baloncesto de ahora es más comedido en la protesta?

-Es más comedido porque ahora hay mucha repercusión de todo lo que se hace en la pista, entre las redes sociales y los partidos que son todos televisados. Todo se mide más al detalle. El baloncesto de antes era más pícaro y rudo por momentos.

-¿Se imagina en su Pamesa una acción que acabara con un compañero lesionado como Sastre y al rival pidiendo el Instant Replay?

-Si en mi época ocurre una acción así y el rival protesta al árbitro antes de atender en el suelo a un compañero lesionado hubiera pasado alguna cosa más. Me hervía la sangre de ver que los jugadores de Olympiacos no se interesaran primero por el estado de salud del jugador que está en el suelo y luego, si quieres, ya puedes pedir lo que quieras, todos pensábamos que se podía haber roto mucho más.

-¿El baloncesto se ha vuelto loco con la saturación del calendario?

-Sabíamos en que competición nos metíamos, que iba a ser muy complicado y que íbamos a tener altibajos. En la Euroliga somos nuevos y estamos peleando por estar en mitad de tabla en el corte del playoff.

-¿Se está pagando la novatada de la temporada más larga juntada con la pretemporada más corta para los internacionales? No es casualidad que hayan caído lesionados todos los jugadores del Eurobasket.

-Se ha concentrado demasiado el calendario y todos los equipos que tenemos internacionales hemos sido los más perjudicados porque son los jugadores que se han estado lesionando y que han llegado más tarde a los equipos. Se está viendo que muchos equipos pierden partidos y no pasa nada.

-¿Entiende el clima de nerviosismo de la Fonteta? ¿Es producto del listón, que parece que ya no vale nada más que ganar todo?

-Entiendo que el nivel de exigencia esté más alto y que la gente quiera ver al equipo ganar pero no comparto la tensión que se respira en la Fonteta. Parece que ahora somos el peor equipo, el entrenador no vale y con estos jugadores no podemos jugar la Euroliga. Eso no lo comparto. Queda mucha Euroliga por delante, mucha competición en la ACB y poco a poco iremos recuperando sensaciones y jugadores.

-¿Al jugador le molesta ese clima de desconfianza?

-Claro que molesta que tu propia afición tenga las dudas de si vamos a poder competir o no al máximo nivel. Como jugador te sientes mal y por eso quiero romper una lanza a favor del equipo y de los jugadores del Valencia Basket. Esto es muy largo, queda mucho por delante y no hay que matar al equipo por tener una mala racha en noviembre. Hay que analizar las cosas bien y ser consecuentes. Veo a la gente ansiosa.

-¿Le sorprende que no se ha aprendido? Un equipo silbado en mayo fue campeón en junio, hace nada.

-Hemos puesto el listón muy alto. Somos los actuales campeones de la ACB y de la Supercopa, hemos elevado el presupuesto y siempre queremos más. Hay que ser fríos y analizar la situación del equipo, de los jugadores y confiar en ellos.

-¿Cuando se jueguen los títulos estará de vuelta la mejor versión de Valencia Basket?

-Estoy convencido. No tengo ninguna duda. Si tenemos la suerte de tener al equipo completo no me cabe ninguna duda de que pelearemos por todos los títulos posibles.

-¿Con una Alqueria aquel Pamesa de los 90 podría haber llegado a tener medio equipo de la tierra?

-Es una buena pregunta. Es verdad que comparando lo que era la época nosotros teníamos buenas instalaciones en Peñarrocha y ya jugábamos con balones de cuero, bajo techo y en una pista de goma que era mejor que el cemento, pero L'Alqueria, con respecto a las instalaciones de hoy en día, es un cambio muy grande. Más allá de las pistas el club lo que está haciendo es invertir en la formación de entrenadores, para sean los mejores los que entrenen a las futuras estrellas, como nosotros tuvimos en nuestra época a Isma Cantó, Vicente Boix o Eduardo Beut.

-Pasa el tiempo y en la cúspide del imaginario colectivo siguen estando Vukovic, Rodilla y Luengo.

-Creo que eso se debe a que aquel Pamesa que ganó la Copa del 98 transformó la visión que tenía la gente en Valencia del baloncesto. Ese fue nuestro mérito, cambiar la mentalidad de la gente para que no vinieran a la Fonteta a ver al Madrid o el Barça sino al Pamesa.

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