Burgos emerge en el camino

La afición del San Pablo Burgos realiza un espectacular mosaico en el Coliseum antes de un partido. / spB/ M. gonzález
La afición del San Pablo Burgos realiza un espectacular mosaico en el Coliseum antes de un partido. / spB/ M. gonzález

El Valencia Basket visita por primera vez al San Pablo en un partido oficial

JUAN CARLOS VILLENA

valencia. El 22 de octubre de 1988 el Pamesa Valencia disputó su primer partido como visitante en la ACB, en la segunda jornada de la temporada 88-89 dentro del grupo A2. El Tenerife Nº1 se impuso por un apretado 81-80 gracias a la exhibición de Lemone Lampley, que acabó con 27 puntos y 14 rebotes. Gomelski y Serra estaban en los banquillos. El San Pablo Burgos se convierte hoy, 29 años, 3 meses y 17 días después, en el cuadragésimo quinto equipo contra el que el ahora Valencia Basket disputa un partido fuera de casa en su periplo profesional en el baloncesto español. Pese a no haber visitado nunca al CB Miraflores, el nombre oficial del club, Burgos sí que tiene un precedente en la historia taronja. En su primera temporada de existencia, la 86-87, los valencianos visitaron dentro de la Primera B al Tizona Burgos. El partido se disputó en el pabellón de El Plantío, el 20 de enero de 1987, y acabó con victoria castellana por 90-79. Farré, Squarzia, Izquierdo, Crevier, Wood Guillem y Pallardó disputaron por parte valenciana aquel encuentro.

La entrada de un nuevo rival dentro de la particular andadura del Valencia Basket en la ACB permite poner en perspectiva muchos datos de interés. Por ejemplo, aquella primera visita a Santa Cruz inicio una travesía contra los equipos tinerfeños que ha llevado a los taronja a enfrentarse a tres clubes distintos, puesto que después llegó el Cajacanarias, del cual cogió el testigo el actual Iberostar, y más tarde el Tenerife Baloncesto. Un tres en uno.

Hasta la fecha, el Valencia Basket ha disputado 541 partidos como visitante en la ACB, contando Liga Regular y todas las modalidades de playoff que ha disputado (por el título, de descenso y de clasificación), con un balance de 283 derrotas (52,31%) y 258 victorias (47,69%). En el desglose total de encuentros de la tabla adjunta el primer valor siempre es para las victorias del conjunto local, con lo que se aprecia una brecha considerable entre las visitas a los cuatro equipos que se han consolidado como grandes de la Liga, desde el descenso de nivel del Joventut y el Estudiantes, y el resto.

Contando sólo los partidos como visitante de los valencianos frente al Real Madrid, Barcelona, Baskonia y Unicaja el balance en esas 142 citas es de 104 derrotas (73,24%) y 38 victorias (26,76%). Con el resto de rivales, por tanto, el ratio de los taronja se dispara. De los 399 partidos que no se han disputado ante esos cuatro equipos como visitante, el conjunto de la Fonteta ha conseguido 220 victorias (55,14 %) y ha cosechado 179 derrotas (44,86%).

El rival al que el Valencia Basket le tiene tomada la medida es al Cajacanarias. Contando los encuentros frente al mítico equipo aurinegro y contra el actual Iberostar, el heredero de la marca, los taronja han ganado los ocho partidos que han disputado contra ellos. Por contra, donde nunca pudieron conseguir el triunfo fue en sus visitas al Collado Villalba. El histórico club madrileño podrá presumir de forma perenne de tener un balance de 4-0 contra el actual campeón de la Liga Endesa. Como es obvio, es complicado pensar que se vaya a repetir un encuentro por esos lares.

Entre los actuales equipos de la ACB, las pistas más propicias, además de la citada en La Laguna, son las del Obradoiro, donde los valencianos se han impuesto en 6 de sus 8 visitas (un 75%) y la del UCAM Murcia, con un 72,2% de victorias, 13 de 18. En el otro extremo se encuentra Vitoria. El feudo vasco, primero con los duelos azulejeros entre el Taugrés y el Pamesa y ahora con la rivalidad de dos grandes que se miran a los ojos, es el que más le ha costado profanar a la entidad de Juan Roig, donde tan sólo ha ganado 6 de sus 35 partidos, un 17,14%. Eso sí, el último de esos triunfos sirvió para encarrilar el acceso a la última final de la ACB. Entre los dos equipos futboleros, la estadística revela que al Valencia Basket se le da algo mejor la pista del Barcelona (22,86% de victorias) que la del Real Madrid (22,2%) y que se ha convertido en los últimos años en un dolor de cabeza para el Unicaja, donde casi roza el cincuenta por ciento de triunfos en feudo malagueño.

La parte baja de la tabla refleja los cinco rivales contra los que tan sólo hay un precedente (Oximesa, Askatuak, Salamanca, Ciudad de Huelva, Español y Llíria). El conjunto edetano es otro de los que podrá presumir de no haber permitido a los ahora taronja ganar un partido en su pista. Ese único precedente se lo llevaron los del Camp de Túria por 61-57, el 26 de enero de 1992, gracias a los 23 puntos, 9 rebotes y 33 de valoración de Kevin Holmes.

El Valencia Basket no visitaba una pista inédita desde noviembre de 2009, donde lo hizo por primera vez al Fontes do Sar y al Obradoiro. El actual Tecnyconta Zaragoza, un club nuevo con respecto al histórico CAI, el Guipúzcoa y el Menorca habían sido los tres precedentes anteriores en cuanto a rivales noveles para los taronja. En Burgos, el Valencia Basket escribirá su historia 542 lejos de la Fonteta. Toda una vida.

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