El bloque nacional del Valencia Basket apoya la huelga de la Copa

San Emeterio, con gesto serio, durante el partido entre el San Pablo Burgos y el Valencia Basket. / acbphoto
San Emeterio, con gesto serio, durante el partido entre el San Pablo Burgos y el Valencia Basket. / acbphoto

San Emeterio, Vives, Abalde, Sastre y Sergi García dan un paso al frente mientras que el capitán, Rafa Martínez, mantiene la prudencia

JUAN CARLOS VILLENA

valencia. El silencio del vestuario del Valencia Basket sobre la convocatoria de huelga de la ABP, a partir del 14 de febrero y que afecta a la Copa del Rey, se rompió nada más regresar el equipo de Burgos. Desde la nueve de la noche, una cascada de mensajes a través de la red social Twitter, con el mensaje #ABPEstamosUnidos, demostró que un gran número de jugadores, la mayoría nacionales, dieron un paso al frente mostrando su apoyo expreso a la convocatoria de paro. La medida llegó después de dos comunicados, de las plantillas del MoraBanc Andorra y el Estudiantes, ninguno de esos dos equipos disputará la Copa, desmarcándose de la huelga. La respuesta de la ABP fue sacar músculo con una gran mayoría de sus afiliados.

El núcleo de jugadores nacionales del Valencia Basket apoyaron la causa con lo que, desde anoche, públicamente ya se han posicionando a favor de la huelga y, del mismo modo, en contra de la posición de su club, que fue el primero en dar un paso al frente desmarcándose del paro y asegurando que disputarían la Copa del Rey. El único jugador nacional que no se pronunció fue Rafa Martínez que, como capitán, decidió mantener la prudencia. No hay que olvidar que su brazalete también tiene que defender al resto de compañeros que, como Dubljevic, Van Rossom, Thomas, Pleiss o Doornekamp, no mostraron su apoyo en público a la convocatoria.

San Emeterio, Guillem Vives, Sastre, Sergi García y Abalde se posicionaron a favor de la huelga. «Con mis compañeros!!», acompañó el cántabro su mensaje. «Jugadores juntos», declaró Vives mientras que Sergi García, el último en llegar al vestuario de la Fonteta, también expresó su apoyo a la ABP y su medida: «Todos juntos por nuestros derechos». «No sin los jugadores, defendemos nuestros derechos», apostilló Sastre mientras que Abalde también apeló a la unidad sin fisuras dentro del sindicato: «Unidos para defender nuestros derechos».

La plantilla taronja está convocada para viajar a Las Palmas el miércoles a las 16.40 horas

La ruptura pública entre el Valencia Basket y el núcleo nacional de su vestuario es evidente puesto que el club, cinco horas antes de que se publicaran los mensajes de los jugadores, volvió a calificar la huelga, a través de sus canales oficiales, como «desproporcionada». La entidad de la Fonteta fue la primera en expresar en público, poco después de hacerse oficial por parte de la ABP la convocatoria de paro, su rechazo, adjuntando un duro comunicado, en el que acusó a la ABP de perjudicar a los aficionados que han pagado su viaje para desplazarse a Las Palmas, a los propios jugadores y trabajadores a los que se colocaba en una situación de compromiso, a los patrocinadores que ayudan a mantener a los clubes, a las instituciones y a los propietarios de los clubes, en el caso taronja Juan Roig. El pulso ya es público y está servido.

Exjugadores del Valencia Basket como Pau Ribas, Claver, Llompart, Oriola o Nedovic apoyaron por la misma vía la huelga, desde Estados Unidos lo hicieron Pau Gasol o Ricky Rubio, mientras que otros como San Miguel, que será rival de los taronja en los cuartos de final del torneo copero si llega a disputarse, fue muy contundente en declaraciones a LAS PROVINCIAS: «Los clubes han dicho que van a jugar la Copa del Rey pero veremos con quien, porque los jugadores estamos en huelga. Lo único que busca la ACB es la debilitación del sindicato y que cada vez tengamos menos fuerza».

El presidente de la ABP, Alfonso Reyes, había realizado una llamada a la movilización y, en declaraciones a Radio Marca, había cargado de forma muy dura contra la patronal, acusando a los clubes de coaccionar a los jugadores para que no secundaran la huelga o se mantuvieran en silencio: «La ACB no ha querido llegar a un acuerdo y hemos sufrido engaños y chantajes. Ha llegado el momento de decir basta, los jugadores se han cansado de ser ninguneados. Los jugadores van a recibir muchos cantos de sirena por parte de los clubes. Lo que tienen que hacer es atarse al mástil y ponerse cera en los oídos. Sé que además están recibiendo presiones».

El sindicato anunció la huelga al no aceptar la propuesta del Fondo Social, una partida que se destina a la financiación de la ABP. Los jugadores reclamaron un ligero aumento de los 315.000 euros anuales por parte de la ACB firmados hasta 2018, mientras que la Liga puso encima de la mesa rebajar esa cantidad el primer año a 220.000 euros + 1% de los ingresos netos de televisión y los siguientes tres años a 105.000 euros + 1% de los ingresos netos de televisión, hasta la 2021-2020. Esa propuesta, que además variaba la fórmula de recepción de ese dinero, de una transacción directa a hacerlo a través de los contratos de los jugadores, motivó que la ABP rompiera las negociaciones y convocara el paro laboral. El único escenario, con las cartas boca arriba por parte de los jugadores, para frenar un escándalo sin precedentes en la historia del baloncesto español sería llegar a un acuerdo. La plantilla taronja está convocada para viajar a Las Palmas el miércoles a las 16.40 horas.

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