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Valencia Basket | Objetivo: blindar al equipo campeón de Valencia Basket

Rafa Martínez alza la copa en el balcón
Rafa Martínez alza la copa en el balcón / VBC

La activación del año opcional de contrato de San Emeterio será el primer movimiento y el primer esbozo de la plantilla del regreso a la Euroliga es con una horquilla de dos a cuatro bajas si no hay ninguna sorpresa

JUAN CARLOS VILLENAVALENCIA

«El objetivo es que sigan la mayoría de jugadores». La frase la pronunció el director general del Valencia Basket, Paco Raga, a LAS PROVINCIAS en la estadía del equipo en Madrid durante los dos primeros partidos de la final de la ACB. La reflexión, evidentemente, ha ganado en importancia una vez que el título de la Liga Endesa ya está en las vitrinas de la Fonteta. Un equipo que ha sido campeón se merece respeto y, por tanto, es lógico que se expriman todos los resortes para renovar a la mayor parte de los jugadores que terminan contrato. Dejando a un lado el caso de Tobey, que no seguirá, el club tiene que decidir sobre el futuro, porque acaban vinculación o porque hay que activar temporadas opcionales o de corte, de nueve jugadores: Diot, Vives, Van Rossom, Rafa Martínez, Sato, San Emeterio, Sikma, Thomas y Kravtsov. Tan sólo Sastre, Dubljevic y Oriola han comenzado las vacaciones con una vinculación contractual asegurada para la temporada 2017-2018.

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La primera decisión será la del entrenador. El Valencia Basket se sentará los próximos días, no es descartable que la primera conversación se produzca hoy, con Pedro Martínez. El catalán ya ha dado el primer paso, en público, tendiendo la mano a una renovación. Si el informe técnico de Chechu Mulero se impone un año más no hay que descartar que se firme esa ampliación en los próximos días. En el caso de que no se pueda llegar a un acuerdo con el entrenador que le ha dado al conjunto taronja la primera liga de su historia el 'Plan B', tal y como informó este periódico, sigue siendo Txus Vidorreta.

La plantilla, ese grupo de amigos que ha sido la clave del éxito, no se cansa de celebrar la gesta legendaria del título de la Liga Endesa. Para hoy está prevista la última comida de grupo, antes de que comience el goteo hacia las vacaciones. La mayor preocupación del núcleo duro del vestuario, tal y como pudo confirmar ayer esta redacción, es que el club intente la renovación del máximo número de jugadores para el año del regreso a la Euroliga. La plantilla considera que se han ganado ese respeto.

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En cuanto el Valencia Basket confirme el nombre de su entrenador para la próxima temporada, algo que ocurrirá si no pasa nada extraño esta semana, comenzará el goteo de comunicados. El primero que se ejecutará será el de la activación de la temporada opcional de San Emeterio. No hay discusión alguna con el movimiento, ni para Pedro Martínez ni para el hipotético inquilino del banquillo en el caso de que haya que realizar un cambio de técnico.

A partir de ahí la clave será el ajuste de la plantilla larga, que apunta a catorce jugadores, con el aumento de presupuesto previsto y la normativa de inscripción. El máximo de cambios en la ACB determinará la estructura final de la plantilla y como encajar a los jugadores que no son Sub22. Es más sencillo hacerlo con los jóvenes porque se les puede hacer una licencia con el equipo de Liga EBA y pueden subir y bajar sin problemas, sin consumir ningún cambio. Esa es una fórmula y otra es aprovechar la ascendencia de los más veteranos como Sato o Rafa Martínez. En la Euroliga no hay restricciones de altas y bajas porque la competición se sustenta en una lista amplia que cada equipo remite al inicio de la temporada donde pueden aparecer todos los jugadores con contrato y vinculados.

Los tres bases acaban contrato y esa ecuación no se despejará hasta que no se tenga firmado al entrenador. Es muy complicado que sigan los tres y podrían haber incluso dos cambios puesto que Vives y Diot tienen ofertas y su futuro es incierto. Ocurre lo mismo con los dos interiores que terminan contrato (Sikma y Kravtsov) y con Thomas, con el que el club tiene que decidir si respeta el año que tiene firmado o ejecuta la cláusula de corte que tiene firmada. El ucraniano, antes de la lesión, contaba para el proyecto de Euroliga. El primer esbozo, si no hay sorpresas, es una horquilla de dos a cuatro cambios.

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