El Ayuntamiento declarará prioritario el nuevo pabellón para que esté antes de 2022

El Ayuntamiento declarará prioritario el nuevo pabellón para que esté antes de 2022

La fórmula de la compra está descartada y los técnicos municipales trabajan para calcular el canon de la concesión de la parcela a 50 años

J. C. VILLENA/P. MORENO

El proyecto de Juan Roig para construir en Valencia un Arena con capacidad para 15.000 espectadores puso el miércoles una nueva velocidad, tras la reunión mantenida en el Ayuntamiento entre el grupo de trabajo designado por el empresario y los responsables de las áreas de Alcaldía, Urbanismo y Patrimonio. No será la última, pero se han sentado las bases para un acuerdo fructífero.

La fórmula de vender el solar municipal enclavado entre las calles Pintor Gassent, Ángel Villena y Bombero Ramón Duart está descartada, indicaron fuentes conocedores del proceso, por lo que ahora entra en negociación definir los términos de una concesión.

Es un proceso más breve que una venta, explicó ayer el alcalde Joan Ribó, quien comentó la buena disposición del Consistorio para alcanzar un acuerdo. Aún así, el Ayuntamiento no ha abierto ni siquiera un expediente para firmar el convenio con el Valencia Basket.

El primer paso es confirmar que la Conselleria de Educación no quiere la parcela educativa prevista para la Torre de la Música para avalar de este modo la concesión. Las mismas fuentes precisaron que este trámite se hará después de la firma del convenio. Así las cosas, en caso de que la Generalitat no ponga pegas habrá que abrir un proceso de exposición al público de 30 días, para comprobar que otra empresa no quiera construir el pabellón. Los trámites para el recinto de 15.000 espectadores seguirán y desde el Consistorio indicaron que a partir de la firma del convenio.

La intención del Valencia Basket, que ya tiene el proyecto preparado, siempre ha sido que el nuevo Arena esté construido en el otoño de 2020, para aspirar a la celebración de la Copa del Rey de 2021 y, si está vacante, la Final Four de ese mismo año. El problema de esa ambiciosa horquilla son los plazos del proceso de licitación que, como ya ocurrió con L'Alqueria, se pueden demorar hasta un año. Si no se encuentra la fórmula para recortar ese tiempo, los planes deportivos deberán retrasarse hasta 2022.

Para asegurar que el conjunto taronja dispute sus partidos al inicio de la temporada 2021-2022 los primeros trabajos en el solar no pueden demorarse más allá de la primavera de 2019, puesto que el plan de trabajo establecido, como ocurrió en el modelo estudiado por ERRE Arquitectura del Berlín Arena, es de dos años.

Desde el Consistorio indicaron como un plazo «prudente» la temporada 2022-2023, aunque todo queda supeditado a los trámites y la concesión de la licencia. Como ha ocurrido en otros casos (nuevo Mestalla, Primark, Palau Alameda, Bombas Gens, Piscina Valencia y Palacio del Temple) este expediente será declarado prioritario, con más recursos de funcionarios para agilizar su tramitación.

Tras la presentación del plan de negocio por parte del club promotor, los técnicos del Ayuntamiento trabajan para calcular el canon de la concesión a 50 años, una cifra sobre la que parece haber acuerdo. Una vez se conozca esa tasación se procederá al acuerdo definitivo. El primer edil dijo que la idea de la concesión es más rápida.

El Valencia Basket tiene toda la logística preparada para ejecutar la obra, donde los proveedores que colaboraron en L'Alqueria ya tienen el stock reservado para iniciar los trabajos, una vez se produzca la firma del convenio que permita la ocupación de la parcela.

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