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El éxito del grupo se reflejó al final del partido con la clasificación / Juanjo Monzo

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El Valencia Basket se cita con la gloria

  • El conjunto taronja tumba al Baskonia y se mete en la final

  • La plantilla celebra con la afición el merecido pase a un histórico duelo por el título catorce años después

El actual Valencia Basket es un equipo con todas las letras. Sin estrellas. Sin egos. Por eso el capítulo más bonito de la temporada tenía reservado un final especial. Will Thomas se destapó en el momento más importante para anotar los dos triples que sentenciaron la histórica presencia de la entidad valenciana en la final de la ACB. La segunda de su historia en los treinta años de existencia. La victoria frente al Baskonia remató la semifinal, con desventaja de campo por 1-3, y desató la locura en la Fonteta. Pedro Martínez y sus jugadores habían conseguido lo hasta ahora imposible, clasificarse para la tercera final en una misma temporada. Algo que no había conseguido ninguna plantilla en la historia del club. Con la Euroliga en el bolsillo, pase lo que pase en el duelo final frente al Real Madrid la temporada ya es sobresaliente. El tiempo pondrá en perspectiva todo lo que está consiguiendo ese grupo de jugadores sin estrellas... pero con un corazón enorme. Pedro Martínez, tan injustamente tratado por un sector del entorno, acabó hablando en la pista. Donde le gusta a su jefe que se hable. Es por ello que Juan Roig dejó a un lado la fiesta en el palco para aparecer por la sala de prensa. Quería escuchar a su entrenador y que todos los presentes vieran el abrazo con Martínez. El más fuerte que se recuerda en una situación similar. Paco Raga y Chechu Mulero observaron la escena. Ya saben lo que les toca ahora, intentar la renovación del entrenador de las tres finales.

En plena catarsis, con la plantilla volviendo a una pista inundada de seguidores, emergió la figura de Guillem Vives. Cojeando de su pierna izquierda tras forzar su esguince para ayudar al equipo. Portando un estandarte. La camiseta de Van Rossom con los brazos extendidos. Ese recuerdo al compañero herido en un momento de euforia define a una plantilla que ayer pidió celebrar tan sólo una noche el pase a la final. Desde hoy preparan el asalto al título frente al Real Madrid, que tendrá sus primeros episodios el viernes 9 y el domingo 11 en el Palacio de Deportes y el miércoles 14 el tercer partido en la Fonteta. Si hubiera cuarto sería el viernes 16 también en Valencia y el quinto en caso de ser necesario sería el domingo 18 en Madrid. El sueño sigue vivo.

El conjunto taronja logró en la primera parte la rotación perfecta, que adelantó el feliz desenlace pese al orgullo del Baskonia. Todos los pares, absolutamente todos, fueron favorables a los de Pedro Martínez. Una labor de grupo, tanto en la pista como en el banquillo. El cuerpo técnico supo leer a la perfección desde los descansos de Diot, con un Vives que dio seis minutos de compromiso. De inicio, la fuerza descomunal de un Romain Sato que está terminando la temporada pidiendo la renovación a gritos, llevó en volandas a su equipo. El vendaval del Valencia Basket (15-4) hizo explotar por primera vez a un pabellón totalmente entregado a la causa.

El Baskonia despertó de la mano de Ledo, con un parcial de 8-13, pero la entrada de Oriola le volvió a dar la energía necesaria al conjunto de Pedro Martínez (23-17 al final del primer cuarto). El Valencia Basket saltó al segundo dispuesto a poner tierra de por medio. No dejar que el equipo de Sito Alonso se creyera nunca ganador fue la clave de los dos partidos en la Fonteta. Estaba prohibido que la serie volviera al Buesa Arena, es fue la consigna de la plantilla y cumplieron con su palabra. San Emeterio, su temporada está siendo eterna, fue el encargado de transmitir sobre la pista esa serenidad cuando más hacía falta. De su mano llegó la máxima renta, otro aviso simbolizado en ese 43-28, aunque el conjunto vasco apretó algo el marcador al descanso. Con el 43-32 aún tocaba sufrir.

Dubljevic cogió el relevo al inicio de la segunda parte para volver a poner la máxima renta (49-34). El Baskonia apretó de nuevo los dientes pero tres triples de los valencianos, dos de San Emeterio y uno de Diot, volvieron a poner las cosas en su sitio. De nuevo con los veteranos (58-48). Esa renta la mantuvieron hasta el final del tercer cuarto (62-52). Hasta la victoria.

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