Las Provincias
 Campeones. Luengo y De la Fuente posan antes de la final de la ACB de 2003 con los trofeos de la ULEB Cup y la Euroliga conquistados ese año:: EFE/ Albert Olive
Campeones. Luengo y De la Fuente posan antes de la final de la ACB de 2003 con los trofeos de la ULEB Cup y la Euroliga conquistados ese año:: EFE/ Albert Olive

30 ANYS TARONJA

El Pamesa no pudo frenar el triplete

  • La Fonteta disfrutó en junio de 2003 del que hasta ahora sigue siendo el único partido disputado allí en una final de la ACB

  • El coraje del equipo de Olmos no bastó frente a las estrellas de Pesic

valencia. Una de las postales más bonitas en los treinta años de historia del Valencia Basket fue ver a la Fonteta engalanada para la disputa de la final de la ACB. Aquel partido, martes 24 de junio de 2003, sigue siendo a día de hoy el único que ha presenciado la afición valenciano en el playoff que decide al campeón. Ese es el sueño que persigue desde entonces la entidad taronja y que, objetivamente hablando, sigue abierto esta temporada. Repasando las postales de hace casi catorce años aparecen dos equipos que han cambiado por completo, desde la estructura a la puesta en escena. Aquella histórica final entre el Barça y el Pamesa comenzó con la fotografía en los vestuarios del Palau entre Luengo y De la Fuente, los dos capitanes, con los títulos europeos de la ULEB Cup y la Euroliga conquistados esa misma temporada. A día de hoy, los dos forman parte del organigrama de sus clubes.

El primer recuerdo que conservan todos los presentes aquella noche en la Fonteta es el sentimiento de calor agobiante. Los 37 grados y 91% de humedad que se vivieron en las gradas y en la pista fue el mejor aviso sobre la urgencia de refrigerar el recinto. La 'caldera taronja' que tanto ha dado que hablar esta temporada en esa ocasión fue real. Tristemente real. La presión ambiental que se vivió en el recinto de Hermanos Maristas fue digno de una final liguera, con el Pamesa de Olmos jugando literalmente a tumba abierta en una segunda parte que comenzó con 29-46. Los valencianos habían venido muy tocados del 2-0 en el Palau y en la reserva física. Oberto disputó el partido literalmente cojo, con un vendaje que ocultaba un derrame serio en su pierna derecha, pero se mantuvo en pista 34 minutos. Fue el último símbolo de la que sigue siendo la mejor campaña de la historia del club. Ha tenido que pasar casi una década y media para ver al Valencia Basket disputando dos finales en una misma temporada. Las dos ocasiones, por cierto, con un entrenador nacional.

El Pamesa creyó en la remontada tras un parcial de 26-13 al inicio de la segunda parte (55-59). Con una afición cerca del delirio los de Pesic mantuvieron la calma para certificar su triplete (74-82) ante un rival que fue despedido al grito de campeones. No era para menos, tras un año de gloria.

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