Las Provincias

El Barça de Claver como despertador

El Barça de Claver como despertador
  • Una victoria le daría a los taronja un colchón de dos triunfos a falta de cinco partidos para asegurar la ventaja de campo en el playoff

  • El Valencia Basket busca enterrar el dolor de la Eurocup

valencia. El Valencia Basket ha programado hoy un simbólico despertador a partir de las seis y media de la tarde. En el regreso a la Fonteta tras el mazazo de la final de la Eurocup, los taronja tienen que despertar de la pesadilla que provocó esa derrota frente a Unicaja. La comunicación gestual de la plantilla desde entonces ha sido negativa. Esconderlo no soluciona nada. El propio entrenador reconoció el viernes que su equipo no está en su mejor momento. Ni en la victoria en Manresa ni, evidentemente, en la derrota en Bilbao se presenció una dinámica acorde a la gran temporada que está realizando el conjunto valenciano. Esa tiene que ser la tecla que permita que vuelva a sonar la música, puesto que la previa del partido de esta tarde frente al Barça presenta un panorama muy claro. A seis jornadas para el final, el Valencia Basket recibe en casa a un rival directo. Si gana le sacará dos victorias de margen a la quinta plaza con cinco partidos por disputarse, para asegurar el primer objetivo de conseguir la ventaja de campo en la primera ronda del playoff. Es más, el triunfo le seguirá blindando la segunda plaza y aguantar el mano a mano con el Real Madrid por el liderato de la Liga Regular.

Ese aliciente tiene que ser el mejor acicate para un equipo que arrastra tres derrotas en los últimos cuatro envites que ha disputado, sumando los dos fatídicos de la final europea. El lastre en esos tropiezos ha sido más mental que físico. La falta de acierto ha ido mermando la confianza y ese 'bajón' se ha trasladado al rigor defensivo. Si por algo han llegado los valencianos a estas alturas de la ACB en la segunda plaza es porque presentan esa misma posición en la tabla defensiva de la competición (74,60 puntos encajados por partido). Mantener esa tensión, trasladada al rebote defensivo donde son terceros, será clave para frenar a un Barcelona que también está en el proceso de levantar el vuelo tras su batacazo histórico en la Euroliga, donde no se ha clasificado entre los ocho primeros y ya está eliminado de la competición.

Los dos precedentes entre ambos equipos esta temporada han mostrado más igualdad en la pista que en el marcador final. En la primera vuelta, los catalanes lograron vencer por 94-82 en un partido que quedó resuelto por la inspiración de un Rice que encadenó cinco triples consecutivos para decantar la balanza. En las semifinales de la Copa del Vitoria, el Barça le metió el miedo en el cuerpo a los taronja con el parcial de 21-10 en el segundo cuarto. El vendaval al paso por vestuarios de los hombres de Pedro Martínez (13-30) certificó el pase a la final. Aquella noche San Emeterio fue una de las claves. El cántabro es uno de los jugadores que sabe que tiene que recuperar el pulso tras el batacazo europeo. Uno de los que ha puesto el despertador en hora.

El equipo del cuestionado Bartzokas se presenta con las bajas ya asumidas de Lawal y Ribas y con las de Doellman, recuperado para los entrenamientos después de superar su lesión en el sóleo que le tiene en el dique seco desde enero, y Juan Carlos Navarro. La duda hasta última hora será la de Vitor Faverani, que se está recuperando de una inflamación en la rodilla derecha. La aportación de Diagné será fundamental hoy en la Fonteta. La baja de Kravtsov, el mejor jugador en porcentaje de tiros de dos de la ACB, no impide que se enfrenten los dos equipos más destacados en este apartado. El duelo en la pintura ente Tomic y Dubljevic, primero y séptimo en la carrera del MVP, acaparará muchos focos. El montenegrino es el rayo de esperanza en su equipo, puesto que llega en uno de sus mejores momentos de la temporada, promediando 16,2 puntos, 6,7 rebotes y 25,2 de valoración en los últimos cuatro partidos de la ACB. El Valencia Basket ha tumbado al Barcelona en los últimos cuatro precedentes en la Liga Regular disputados en la Fonteta. Un dato que no es baladí ya que es el peor balance de los catalanes como visitante en las últimas temporadas.