Las Provincias

El Valencia Basket, de terapia en Manresa

Oriola, Vives, Sikma y Rafa Martínez posan de forma desenfadada en la Fonteta. :: jesús signes
Oriola, Vives, Sikma y Rafa Martínez posan de forma desenfadada en la Fonteta. :: jesús signes
  • Mike Tobey tendrá sus primeros minutos de taronja en un partido donde el técnico volverá a contar con doce fichas

La herida de la Eurocup aún no ha cerrado, decir lo contrario sería mentir, pero el Valencia Basket tratará hoy en Manresa de conseguir una victoria que ayude a mitigar poco a poco el recuerdo amargo que dejó la derrota del miércoles en la Fonteta frente al Unicaja. La plantilla ha tratado desde el viernes de volver a la normalidad, aunque el viaje a tierras catalanas aún ha estado presidido por ese pensamiento que tardará en retirarse de la memoria. Como en todos los golpes de la vida, personales o en el trabajo, es un proceso que llevará su tiempo. Hablando de deporte profesional, las victorias es la mejor medicina para hacerlo. Tras dos semanas de parón, los taronja no disputaron su encuentro de la pasada jornada aplazado por la final europea, la ACB vuelve a las vidas de los valencianos con el liderato de la Liga de nuevo a tiro. Aunque la clasificación de la Liga Endesa es un galimatías esta temporada, con los dos descansos obligados al tener un número impar de equipos, a ocho jornadas para que concluya la Liga Regular el único equipo que depende de sí mismo para acabar primero al final de la liga regular sigue siendo el que hoy visita el Nou Congost.

Pedro Martínez contará con la plantilla completa para afrontar la cita. Algo que en condiciones normales no tendría que ser noticia pero que en este casi sí que lo es, porque no sucede desde el 24 de febrero cuando se lesionó Diot un día antes de disputar el partido ante el Joventut en la Fonteta. Desde entonces, los canteranos han sido la única fórmula para que el Valencia Basket pudiera presentar doce fichas en cada partido, puesto que cuatro días después se unió la baja de Kravtsov, cuya previsión sigue siendo que se pierda el resto de la temporada. La recuperación de Diot, que hoy puede certificar su regreso puesto que no disputó ningún segundo del tercer partido de la final de la Eurocup, y la entrada de Mike Tobey permite tener el roster con doce fichas profesionales.

El debut del americano es otro de los atractivos del encuentro. Tras aterrizar en Valencia el 19 de marzo, el pívot de 22 años y 213 centímetros todavía no sabe lo que es disputar un partido con el Valencia Basket. En la competición europea no lo podía hacer por normativa mientras que en la única opción en la Liga Endesa, ante Unicaja, Pedro Martínez prefirió no exponerle. Tobey se ha impregnado en estas tres semanas de todo lo que supone jugar con la camiseta taronja. Ha sido uno de los más activos en el banquillo sufriendo y disfrutando con sus compañeros. El partido de Manresa puede ser una buena oportunidad para demostrar su valía, puesto que la calidad con la que viene avalado le tiene que valer para luchar cuerpo a cuerpo frente a Auda o Xavi Rey.

El ICL Manresa apura sus opciones de permanencia, con la agonía que supone la posible supresión del canon de la ACB y la apertura de los ascensos. Algo que, por otra parte, devolverá a la Liga Endesa a la lógica deportiva. Al equipo de Ibon Navarro le restan siete partidos para recortar las cuatro victorias a alguno de los equipos que tiene por delante con ocho triunfos. Una empresa complicada desde su balance de 4-21 pero que pasa, de forma casi definitiva, por intentar dar hoy la sorpresa y tumbar al Valencia Basket. Ese es el gran peligro de un ICL Manresa que también descansó la pasada semana porque aceptó la petición del Unicaja, y la presión de la ACB, para aplazar su partido ante los malagueños por la final de la Eurocup.

Sobre el parquet del Congost se enfrentan el cuarto mejor ataque, el valenciano, frente a la peor defensa de la Liga. Los dos equipos llegan con dos rachas totalmente opuestas, seis victorias en los últimos siete partidos de los valencianos y seis derrotas de los catalanes.