Las Provincias
Van Rossom trata de doblar el balón. :: EFE/ Kai Försterling
Van Rossom trata de doblar el balón. :: EFE/ Kai Försterling

Pedro Martínez defiende el aplazamiento del partido del Unicaja ante el Manresa

  • El técnico cree que la decisión de la ACB «es lo correcto» mientras en los despachos de la Fonteta sigue la indignación por la medida del organismo

valencia. El aplazamiento del partido que debía enfrentar al Unicaja frente al ICL Manresa el domingo 2 de abril a las doce y media en el Martín Carpena ha calentado los días previos a la final de la Eurocup frente al Valencia Basket. Al menos en los despachos. En la entidad taronja siguen indignados con la actitud de la ACB, puesto que consideran que su actuación en ese cambio vulnera el espíritu de la norma para los aplazamientos que se derivan de los compromisos europeos. Ayer, por contra, Pedro Martínez ponderó la decisión desde un punto de vista deportivo cuando fue preguntado al respecto: «Me parece bien, es un buen detalle de la ACB que siendo dos equipos españoles hayan aplazado los dos partidos. Me parece muy bien porque es lo correcto que Unicaja también haya aplazado su partido». La contradicción entre ambas posturas es evidente, aunque esta redacción pudo conocer anoche que el entrenador no era consciente de la polémica entre entidades. Eso sí, su opinión hubiera sido la misma porque se basaba en los aspectos que miden los vestuarios. No en otros.

En la zona noble de la Fonteta se argumenta, por contra, que el cambio de fecha de su partido en Bilbao, que pasa del 2 al 12 de abril, estaba sustentando por una normativa que expresa claramente que la petición debe formularse como mínimo con quince días de antelación, artículo 9.10 de las bases de competición, y que el equipo que solicite el cambio debe disputar su segundo partido europeo de la semana fuera de casa.

La petición del conjunto taronja de aplazamiento de su partido de Bilbao estaba fundamentada en el Artículo 9.9 de las bases de competición de la Liga: «La ACB podrá autorizar modificación de fecha y/o horario cuando un equipo que participe en un playoff o final de competiciones internacionales tenga programados tres o más encuentros en una misma semana y uno de ellos, el más próximo a la fecha que se solicita modificar, corresponda a la competición europea en condición de visitante». El malestar del Valencia Basket comenzó cuando la ACB se negó a aplazar el partido de Tenerife que se disputó el domingo 19 de marzo tras haber jugado dos encuentros entre semana ante el Hapoel, de un playoff europeo como dicta la norma, y el segundo de ellos en Israel. El artículo 9.9 también era aplicable para ese partido pero la Liga, tiene potestad para hacerlo, desestimó la petición valenciana de aplazar ese partido. Un mal gesto.

El Unicaja no cumplía la normativa referida en los artículos 9.9 y 9.10 para cambiar de fecha su partido frente al Manresa, puesto que el segundo partido de la final lo disputa en casa y no fuera de ella y no tramitó la petición con un mínimo de 15 días de antelación. Para conseguir el aplazamiento, la ACB tuvo que aplicar otro artículo del reglamento en el que debía de estar de acuerdo el ICL Manresa. El 9.6.1 establece que la Liga tiene potestad de cambiar una fecha por motivos generales si los dos equipos están de acuerdo. Eso sí, aunque lo estuvieran tienen que tener el visto bueno de la ACB. Es ahí donde radica la indignación del Valencia Basket, puesto que consideran que la misma ACB que les denegó el aplazamiento del partido de Tenerife cumpliendo todos los requisitos ahora ha oficiado 'de parte' para favorecer al Unicaja pese a no cumplir lo dictado para que se cambie de fecha un partido por motivo de una final europea.

Fuentes internas de la Liga Endesa confirmaron a esta redacción que se accedió al cambio del encuentro entre el Unicaja y el ICL Manresa porque tenían por escrito la conformidad del conjunto catalán, algo que corroboró el propio club manresano a preguntas de LAS PROVINCIAS. Esas mismas fuentes de la ACB aseguraron que atendieron la petición del Unicaja para favorecer una «igualdad de condiciones» entre los dos equipos españoles que disputan la final de la Eurocup: «Si hubiera sido al contrario también le hubiéramos ofrecido al Valencia Basket la posibilidad de cambiar su partido». Una de las claves de toda la polémica reside en Manresa. Tal y como ha podido confirmar esta redacción la decisión de acceder a la petición del Unicaja no ha contentado a todos sus estamentos. Con el equipo apurando sus opciones de permanencia, la gerencia ha optado por permitir el favor al conjunto malagueño. Aunque eso vaya en detrimento del apartado deportivo.

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