Las Provincias

Valencia Basket | Descanso antes de la batalla final

  • El Valencia Basket suspendió el entrenamiento de ayer para recuperar fuerzas

  • El equipo volverá hoy al trabajo a puerta cerrada y Vives mejora de su dolor en el tobillo aunque será duda hasta última hora para recibir al Hapoel

El Valencia Basket sigue inmerso en un calendario frenético, previsto en el caso de acceder a las rondas finales de la Eurocup, pero en el que las lesiones de Vives, Diot y Kravtsov han elevado el nivel de exigencia física al máximo. El aspecto más ponderable, suceda lo que suceda mañana en el partido decisivo frente al Hapoel en la Fonteta, es que el equipo no se ha dejado ir. Una 'tentación' que en situaciones tan límites suele suceder. Los taronja quieren quitarse la espina de la Copa del Rey levantando el título continental aunque el peaje de los últimos dos viajes por Europa, que han sumado los kilómetros equivalentes a media vuelta al mundo, obliga a optimizar los descansos. La última decisión fue cancelar la sesión de entrenamiento fijada para ayer antes de emprender el viaje a Israel. Tener a la plantilla recuperando mente y cuerpo en casa es la mejor forma de cargar las pilas.

Una carta que puede ser importante para el encuentro frente al conjunto de Jerusalén es Guillem Vives. La recuperación del base se está guardando bajo secreto de sumario, para no dar pistas a la preparación de Pianigiani. Tanto es así que la vuelta al trabajo hoy a las doce será totalmente a puerta cerrada. Pedro Martínez no escondió en la previa del primer partido de la semifinal su malestar por la utilización de las fotos e información sobre el estado de Vives antes del encuentro decisivo ante el Khimki. Hoy no se podrán tomar esas imágenes. Una decisión del club que pasa de puntillas por encima de los artículos 72.1 y 72.2 de las bases de competición de la Eurocup, que marcan 15 minutos abiertos obligatorios para la prensa al inicio o al final de la última sesión previa a un partido oficial.

El técnico taronja descartó a Vives al término del encuentro ante el Hapoel que puso el 1-0 en la serie para el resto de semifinal, al hablar de baja de «larga duración» pero según informaron ayer fuentes oficiales del club a este periódico la participación del catalán mañana no está descartada. Tampoco asegurada. Tras forzar el tobillo izquierdo el 8 de marzo ante el Khimki, Vives cumplirá mañana dos semanas sin disputar un encuentro. El plazo mínimo para un esguince, aunque hay que tener en cuenta que al forzar la zona lesionada se jugó con el riesgo de ampliarlo. El base ha mejorado en los últimos seis días, su último contacto con el grupo antes de que la expedición tomara el vuelo camino de Israel fue abandonar la Fonteta con muletas, con lo que todas las opciones están abiertas. Si finalmente Vives no puede ayudar al Valencia Basket mañana, Van Rossom volverá a tener una mayor carga de minutos. El belga ha jugado en tres de los últimos cuatro encuentros más de 26 minutos por partido.

Quien no llegará a tiempo, así estaba previsto, es Antoine Diot. Cuando termine esta semana se cumplirá el plazo mínimo estimado para que el base se recupere del edema plantar traumático en su pie izquierdo que sufre desde el pasado 24 de febrero. Cuando se evaluaron esa horquilla la primera ventana realista fue intentar que pudiera llegar a una hipotética final de la Eurocup, que comenzará el martes 28 de marzo con el Unicaja esperando rival.

El Hapoel llegó ayer a Valencia con la duda de Travis Peterson. El ala-pívot se retiró lesionado de su hombro derecho en el partido de la liga israelí que disputó el Hapoel este fin de semana ante el Ironi Nahariya, al que venció por 91-80. La diferencia clara con el nivel de la Liga Endesa es que Pianigiani no tuvo problemas el domingo en hacer descansar a Stoudemire y Kinsey, que no saltaron a la pista.