Las Provincias

Máxima tensión en Jerusalén

San Emeterio celebra con la grada de la Fonteta enloquecida una canasta. :: isaac ferrera
San Emeterio celebra con la grada de la Fonteta enloquecida una canasta. :: isaac ferrera
  • El Valencia Basket busca en Israel el paso directo a su séptima final europea

  • Pedro Martínez volverá a tener sólo nueve jugadores profesionales disponibles, a lo que se une que Sato saltará a la pista con una máscara

El Valencia Basket está a una victoria de disputar su séptima final europea y a tres de conseguir el gran objetivo de la temporada que no es otro que disputar la próxima edición de la Euroliga. Como viene siendo 'habitual', conviene ponerlo entre comillas aunque el entorno se haya acostumbrado, los taronja volverán a tener que tirar de la heroica para tumbar al Hapoel por la vía rápida. Pedro Martínez volverá a contar con las bajas conocidas de Vives, Diot y Kravtsov a lo que se une la incomodidad con la que Romain Sato disputará el encuentro, ya que debido a la fractura en el tabique nasal que se produjo en el encuentro del martes en la Fonteta deberá saltar al parquet del Pais Arena con una máscara. La victoria en Jerusalén, además de certificar el pase a la final de la Eurocup, serviría para aliviar algo el frenético calendario de marzo. En caso de derrota, el partido decisivo en Valencia del miércoles volverá a estar condicionado por otro viaje eterno, el que comenzarán nada más terminar el encuentro y que les llevará, ya en la madrugada del sábado y tras ocho horas de vuelo, a aterrizar en Tenerife.

El partido comenzó a calentarse unos minutos después de que el 83-68 pusiera el 1-0 en la Fonteta. La expulsión de treinta ultras del Hapoel se transformó en una acusación de antisemitismo a la policía y de un torrente de mensajes en las redes sociales que llamaban a la movilización para el encuentro de hoy en Jerusalén donde se pedía al club israelí hasta que se le pagara la entrada a los expulsados en Valencia. El ambiente en el Pais Arena será muy cargado, aunque la incógnita por resolver es si a las dos de la tarde hora local se puede llenar un pabellón con 12.000 asientos.

En lo deportivo, lo importante, el primer partido dejó algunas pistas de las claves de la eliminatoria. El Valencia Basket cimentó el primer punto desde la defensa, la interior sobre Stoudemire de Oriola y Dubljevic fue perfecta, el control del rebote y la aportación de los nueve jugadores de la corta rotación. Ahí es donde los taronja se impusieron a un Hapoel que se basó en la fortaleza de su cinco inicial, pero donde la segunda unidad fue superada por Sato, Sastre o Thomas.

Pianigiani apuntó tras la derrota el camino que debía seguir su equipo para empatar la semifinal y volver a viajar a España. El Hapoel nunca llegó a consumar la remontada en la segunda parte puesto que en todas las ocasiones en las que se acercó a tres o cuatro puntos su rival siempre golpeaba. Mantener esa concentración, en un ambiente que promete ser hostil, será clave para intentar resolver la serie por la vía rápida. Pedro Martínez incidió en el peligro de las tres amenazas exteriores del Hapoel con el partido de Kinsey en Valencia. El alero fue una pesadilla para la defensa taronja, un relevo que en el cualquier momento pueden dar Dyson o Jerrels. Mantener la intensidad en la línea de vanguardia será otra de las claves para buscar el 2-0.

El conjunto taronja tratará de jugar con la ansiedad del Hapoel, que hoy se juega su última carta para acceder a la Euroliga. De perder, dirán adiós al objetivo con el que montaron un equipo de sueldos altos. Su rival aún tiene la carta del tercer partido y de la ACB. El aspecto mental puede valer una canasta.

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