Las Provincias

Vives no viaja a Israel con el equipo y Sato jugará con una máscara

Romain Sato se tapona la hemorragia después del golpe sufrido en la nariz. :: isaac ferrera
Romain Sato se tapona la hemorragia después del golpe sufrido en la nariz. :: isaac ferrera
  • El base abandonó ayer la Fonteta apoyado en una muleta y el alero tiene una fractura en el tabique nasal de un lance en el partido ante el Hapoel

Guillem Vives no se subirá al avión privado que hoy, desde las diez de la mañana, llevará al Valencia Basket a Israel. El base, por tanto, se perderá de forma segura el segundo partido de la serie ante el Hapoel que se disputará mañana en el Pais Arena de Jesusalén y el que enfrentará a los taronja frente al Iberostar Tenerife el domingo en la Liga Endesa, puesto que el equipo enlazará los dos viajes sin pasar por Valencia. Pedro Martínez, más allá del tono irónico que empleó tras la victoria del martes en la Fonteta, ya anunció que Vives iba a perderse los próximos partidos. A falta de comunicados, las ruedas de prensa del entrenador están siendo el hilo conductor de la lesión del catalán. Algo que no deja de sorprender teniendo en cuenta que la recaída en el esguince de tobillo de Vives era un riesgo que todas las partes, todas, asumían cuando se tomó la decisión de permitir al jugador forzar en el partido decisivo frente al Khimki. Si en las horas previas a ese partido nadie (ni el deportista, ni el cuerpo médico ni el técnico) se mostraron en contra de la decisión no sería coherente quemar la falla. Por esa misma razón no se entiende el oscurantismo que encierra la confirmación de cada nuevo episodio de su proceso de recuperación.

El tratamiento de los próximos cuatro días será clave para conocer si Vives llega a tiempo de disputar un hipotético tercer partido de la semifinal, fechado para el miércoles 22. A día de hoy resulta complicado deducir que pueda hacerlo puesto que, tal y como pudo confirmar este periódico, ayer abandonó las instalaciones de la Fonteta apoyado en una muleta. El esfuerzo al que sometió al tobillo en la épica batalla ante el Khimki ha tenido ese efecto secundario. Un riesgo asumido.

Por si a la enfermería le faltara algún ingrediente, Romain Sato viajará a Israel con una fractura en el tabique nasal. El alero tuvo que ser atendido tras un golpe durante el partido ante el Hapoel que le produjo una hemorragia aunque no le impidió terminar el encuentro. Mañana, y seguro que también en Tenerife, tendrá que jugar con una máscara especial que le fue confeccionada ayer. La decisión de fletar un vuelo charter para aliviar el largo viaje, teniendo en cuenta que el Valencia Basket tendrá que viajar de forma directa a territorio canario, ha jugado a favor de la dolencia de Sato. En el caso de haber optado por la línea regular el equipo hubiera salido ayer de Valencia, con lo que la máscara la tendría que haber conseguido el club directamente en Jerusalén. El dolor no impedirá al africano saltar mañana a la pista.