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Stoudemire controla el balón en presencia de Oriola. :: miguel ángel polo
Stoudemire controla el balón en presencia de Oriola. :: miguel ángel polo

Valencia Basket | Oriola reta a Stoudemire: «No le tengo miedo»

  • El catalán ya se emparejó con la estrella, puesto que los taronja tuvieron una baja interior en los dos precedentes frente a los israelíes

  • El pívot del Valencia Basket apela de nuevo a la caldera de la Fonteta para superar mañana a un durísimo Hapoel Jerusalén

El Valencia Basket arranca mañana su décima semifinal europea recibiendo en la Fonteta al Hapoel Jerusalén. Un rival muy complicado y que, viendo lo sucedido frente al Khimki en cuartos, debe espolear a la afición taronja para volver a convertir el pabellón de Hermanos Maristas en una caldera. Con las bajas de Diot y Kravtsov, y con un Vives que volverá a probar su tobillo por la importancia del duelo, toda ayuda será buena para tumbar a un equipo más físico que el ruso. El Hapoel ha apostado toda la temporada a la carta de la Eurocup, su única vía para disputar la Euroliga. Hasta que no termine su periplo europeo se han dejado ir en la Liga de Israel, donde son cuartos y vienen de perder 83-70 ante el Hapoel Tel Aviv.

La figura de Pierre Oriola será fundamental en la serie, puesto que con la ausencia de Kravtsov volverá a dar el relevo en el puesto de cinco como ocurrió en los dos partidos frente al Hapoel en la primera fase de la competición. Curiosamente, el Valencia Basket tuvo en esos dos partidos una baja interior. En el primero, que acabó con victoria del Hapoel 77-81, Bryant había sido cortado y Kravtsov aún no era jugador taronja y en el de Jerusalén, con victoria 84-86 para los de Pedro Martínez, no viajó Dubljevic por lesión.

Stoudemire regresa a la Fonteta cinco meses después totalmente asentado en el proyecto del Hapoel y con un liderazgo que va más allá de sus números. «No le tengo miedo», sentencia Oriola a este periódico. Lo argumenta recordando lo que está siendo para él la temporada: «Desde que llegué a Valencia sabía que iba a tener rivales de ese nivel porque el equipo disputa los títulos y no he tenido nunca miedo con nadie. Iré a muerte cuando me toque defenderle y atacarle como hago siempre. Me peleo con el que haga falta, se llame Stoudemire o como se llame». El catalán reconoce que cuando aparece un rival que te supera en centímetros «se suple con eso que se puede definir de muchas formas, algunas que no se pueden decir» pero también con cabeza. «En Europa creo que me está castigando mucho el tema de las faltas y tengo que aprender a minimizar errores», apunta antes de apuntar que puede que esté pagando la 'novatada' para los árbitros del ámbito de Euroliga: «Puede que sea en parte eso pero también por ir en ocasiones demasiado fuerte al choque. Es una suma de todo y tengo que intentar resolver la parte que me toca a mí porque lo otro no lo puedo controlar.

Lo que sí que tiene claro Oriola, es que el ambiente de la Fonteta va a ser clave en una semifinal que de nuevo está marcada por el estado físico: «La afición estuvo increíble frente al Khimki. No tenemos palabras para describir lo que sentimos y, evidentemente, será fundamental repetir ese ambiente para recibir al Hapoel porque va a ser un encuentro muy duro. Sabemos que es una semana complicada por las fallas pero hay que llenar otra vez la Fonteta. Es muy importante».

El nivel de decibelios mostrado ante el conjunto ruso le recordó «a los buenos tiempos del Nou Congost de Manresa» pero con mucho más público. «El sonido me transportó a aquellos partidos, con la gente detrás de las canastas con las bocinas y el ruido que hacía del pabellón un lugar complicado para el rival» rememora antes de avisar del peligro del Hapoel: «Tienen jugadores que anotan mucho como Jerrels o Dyson y un cinco inicial con mucho talento». La plantilla taronja sabe que en Israel le espera un ambiente cargado y un horario extraño para jugar, las dos de la tarde.

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