Las Provincias

Gaffney y Dubljevic pelean ayer bajo el aro. :: juanjo monzó
Gaffney y Dubljevic pelean ayer bajo el aro. :: juanjo monzó

Valencia Basket | Victoria taronja a base de golpes

  • El Valencia Basket gana con sufrimiento en la Fonteta a un durísimo Alba Berlín

  • El equipo alemán pone el miedo en el cuerpo a los de Pedro Martínez, que ganaban por 17 pero el temple final en los tiros libres amarra el triunfo

Vamos a hacer muchas faltas que nos pitarán la mitad. La idea se coló en un micrófono inoportuno para Aíto García Reneses en una final de la ACB entre el Barcelona y el Real Madrid. Esa misma idea puso ayer sobre la pista de la Fonteta el Alba Berlín, con Akpinar y Atsur como máximos valedores de la teoría. Cuando el equipo germano puso a sus dos estiletes defensivos sobre la pista, fundieron los plomos del Valencia Basket. En unas ocasiones por una buena presión a la subida de balón, que llevó a Dubljevic o a Sikma a jugar como bases improvisados en un par de ataques... pero que contaron con la ayuda de un criterio arbitral que bajó los brazos en el último cuarto. Las 24 faltas con las que acabaron el partido son su mejor símbolo.

Cuando el conjunto valenciano anotó el 75-58 nadie podía imaginar que el partido iba encaminado a un final de cara o cruz. El Alba se lo creyó a base de anotar y de crecer con cada defensa agresiva. Con un parcial de 7-22, cerrado con un triple de Atsur, se llegó a la jugada decisiva. Con 82-80 y la Fonteta con aviso de taquicardia. El Alba decidió jugarse la última jugada a la defensa... y le salió cara. Gaffney robó el balón y encaró el aro valenciano a falta de quince segundos. Diot se interpuso en su camino para hacerle dudar en el aire, lo suficiente para que el americano fallara el tiro. No se pitó falta, el último símbolo, y el Valencia Basket cerró la sufrida victoria a base de tiros libres.

Con la victoria de Unicaja, que sigue siendo líder por el average, el Grupo H está encabezado por los dos equipos españoles con un 2-0. Ni que decir tiene que el doble duelo fraticida de los dos próximas semanas tiene toda la pinta de ser decisivo para su resolución, aunque si algo aprendió el conjunto valenciano el pasado año es que en la Eurocup nunca te puedes relajar. La eliminación de 2016 llegó tras un 2-0 inicial. El mismo balance.

Vuelta de Kravtsov

El triunfo con susto no eclipsó varias noticias positivas para el equipo de Pedro Martínez, desde la vuelta al grupo de Kravtsov al paso al frente de un Guillem Vives que necesitaba un partido como el de ayer, donde comenzó como titular y firmó una de sus mejores actuaciones de la temporada. La solidez de Dubljevic (15 puntos y 8) y de un Rafa Martínez que está a nivel de selección (Scariolo toma nota) fueron suficientes para doblegar a un gran equipo que no pudo acabar con el alemán en la Fonteta (14 derrotas en 14 partidos).

El Alba ya demostró en la primera parte que no quiere ser, ni mucho menos, una comparsa. A base de tiro exterior, una de la sus mejores armas, le complicó el inicio del segundo cuarto al equipo de Pedro Martínez. El parcial favorable al Alba comenzó un poco antes, tras el 21-13 que puso la máxima renta taronja tras una canasta de Rafa Martínez. Ahmet Caki paró el partido y su equipo se puso las pilas en defensa, con la entrada de un incisivo Atsur. El equipo de Berlín fue amasando un parcial que llegó hasta un 5-22 (28-35 con canasta de Kikanovic). En ese instante dio un paso al frente San Emeterio, para liderar el parcial definitivo de la primera parte que permitió al Valencia Basket marcharse por delante al descanso (46-43). El guión del segundo tiempo fue calcado, con un equipo que quiso poner tierra de por medio y otro que no tiró en ningún momento la toalla. El partido, con aroma de Euroliga, se lo llevó el que más basket y calidad puso sobre el parquet.