Las Provincias

Las jugadoras del Olímpico 64, durante un tiempo muerto. :: lp
Las jugadoras del Olímpico 64, durante un tiempo muerto. :: lp

Juegan con las zapatillas del público tras robarles el material en La Malvarrosa

  • El Picken Claret y varias jugadoras del Valencia Basket también se solidarizan con las madrileñas del Olímpico 64 para que puedan disputar el partido en el Universitario

El Olímpico 64 de Madrid vivió el sábado en Valencia una de sus jornadas más amargas. No por la derrota ante el Claret sino por el robo que sufrieron en La Malvarrosa a menos de dos horas para el comienzo del partido. La expedición madrileña se desplazó a la playa para aprovechar el tiempo primaveral en pleno mes de noviembre a mediodía y estirar las piernas antes de llegar al Pabellón Universitario, donde las cinco y media estaba programado su partido contra el Picken. La sorpresa llegó cuando, al volver, se encontraron la furgoneta abierta, con el robo de siete mochilas con la ropa de partido, zapatillas y documentación de la mayoría de las jugadoras.

Fue entonces donde se activó la solidaridad. El Olímpico 64 llegó al Universitario en estado de shock, puesto que no sabían a ciencia cierta el siguiente paso que debían tomar. Mientras consultaban con los árbitros, e intentaron ponerse en contacto con la FEB, el Picken Claret se volcó con las madrileñas para facilitarles el material necesario para jugar el partido. Los colegiados, tras consultar en la Federación de Baloncesto de la Comunidad Valenciana, indicaron que lo más prudente era disputar el partido aunque se tuviera que retrasar. En poco más de veinte minutos, una cadena de buenas acciones inundó el vestuario visitante de camisetas, pantalones, zapatillas y calcetines para las jugadoras.

La ayuda comenzó desde la base. El Claret aprovechó la presencia de todos sus equipos de formación en el Universitario, el partido sirvió para la foto de familia de la temporada, para comenzar con su equipo junior la recogida de zapatillas. Las jugadoras del Olímpico 64 necesitaban siete pares de botas, que salieron entre las donadas por la cantera claretiana y el Valencia Basket. En el pabellón estaban presentes varias jugadoras taronja para presenciar el partido y no dudaron en quitarse las zapatillas para que sus compañeras comprobaran si les valían los números. Algunas de esas fueron utilizadas en el encuentro. Varios familiares de jugadoras del Picken que residen cerca del pabellón se marcharon a casa para cargar una decena de pares de calcetines, que también se unieron a la bolsa. Así, completando la equipación con camisetas reversibles blancas de entrenamiento del Claret, se disputó el partido.

Mientras se activaba todo este dispositivo el presidente del Olímpico, Santiago Díaz, se desplazó con la furgoneta a la comisaría más cercana para poner la correspondiente denuncia por el robo. El entrenador madrileño, José Luis Hernández, reconoció ayer a esta redacción que, tras el susto, le emocionó la reacción tanto del anfitrión como de las jugadoras del Valencia Basket: «Me impresionó la ayuda que recibimos en el pabellón desde el primer momento. La Liga Femenina 2 es una competición amateur con una falsa fachada de profesionalismo. Todos los equipos viajamos en furgonetas o en coches particulares». El técnico teme que la FEB les multe por no utilizar su uniforme de juego en todas las jugadoras por lo que adjuntaron al acta del partido la denuncia de la policía.