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«El basket español está al límite. Queremos que se cumplan los contratos»

Rafa Martínez, en la Fuente de San Luis.
Rafa Martínez, en la Fuente de San Luis. / Damián Torres
  • El capitán taronja lanza un mensaje claro a la patronal: «Hay pocos jugadores nacionales en la ACB, estamos haciendo algo mal»

  • Rafa Martínez, Capitán del Valencia Basket

Rafa Martínez (Sampedor, 1982) camina por el parquet de la Fonteta mirando el imponente escenario montado para el concierto de Estopa. Si pudiera coger una guitarra, este 'viejo rockero' de la ACB no desentonaría. Los 300 partidos en Liga con la camiseta del Valencia Basket le convierten en el segundo de la historia del club en este apartado, un escalón en puntos que podrá conquistar en cuanto anote siete más. En global, está a 194 puntos de arrebatarle a Rodilla el cetro de máximo anotador de la entidad sumando todas la competiciones.

-Sus números en ocho temporadas dan vértigo.

-Siempre intento pensar que aún puedo hacer muchas cosas y que mi carrera ni mucho menos se ha acabado. Vivo el día a día.

-¿Felipe Reyes, Mumbrú o Navarro son el espejo que mirar?

-Cuando vas cumpliendo años y acumulas mucha experiencia en el baloncesto te fijas en jugadores como ellos, que aún están ahí. Te fijas en todo lo que hacen para seguir al máximo nivel. Es un ejemplo para los que vamos detrás, para mantenerte y disfrutar de este deporte.

-¿Le preocupa que cada vez haya menos jugadores españoles en la ACB?

-Sí que me preocupa. Es una pena porque hay pocos jugadores nacionales en la ACB y si hay un grupo de veteranos significa que no hay tantos jóvenes como en otras épocas. Eso quiere decir que estamos haciendo algo mal y que tenemos que reflotar ese grupo de jugadores españoles que siempre ha estado en la Liga. Si piensas en todos los años siempre han habido jugadores referencia en toda clase de equipos y eso es lo que se tendría que buscar.

-El Rafa Martínez de ahora lo tendría más complicado.

-Sí. El otro día leí un dato contundente, hay más jugadores españoles en la NBA que en la Euroliga. Por una parte es preocupante pero por otra indica que nuestro baloncesto da jugadores de mucho nivel. Esa cifra demuestra que la cantera funciona y ahora lo que hay que hacer es que los que vayan saliendo tengan la oportunidad de jugar en la ACB, formándose en LEB.

-¿Qué está fallando?

-Lo que está claro es que no se está consiguiendo. Después de tener una selección al máximo nivel durante una década tendríamos que estar en un momento totalmente contrario, se tendría que haber aprovechado ese impulso para haber sacado mucho más jugadores. No ha sido así y tenemos que hacer algo. Entre todos hay que encontrar la solución y conseguir una semilla para que volvamos a tener una generación como la que tantos éxitos nos ha dado.

-En todo ese erial, el Valencia Basket tiene actualmente a seis nacionales con contrato contando al cedido Abalde.

-El dato es muy bueno. Tengo una experiencia de jugadores españoles que fue mi generación de Manresa, donde siempre éramos seis o siete, y la verdad es que aquello fue muy positivo. La gente se siente más identificada con los nacionales. No quiero decir que los otros no lleguen a la grada, pero es diferente. Los que somos de aquí nos sentimos más identificados con los clubes y ayudamos a los que vienen de fuera. Los ambientes que se crean cuando tienes un número importante de gente de la tierra siempre es mejor. Eso es lo que estamos consiguiendo en Valencia, que un club que lucha por estar arriba tenga una base de jugadores españoles es un paso adelante.

-Uno de esos jugadores es Llull. ¿Le emocionó la defensa pública que hizo de San Emeterio en Río?

-Sergio tiene unos valores muy buenos y tener ese detalle en ese momento no es nada fácil porque ganar una medalla en unos Juegos es un momento de euforia y único. Ver como se acordó de un compañero como San Emeterio en ese momento es un gesto que me emocionó y me tocó dentro. Es algo que le hizo más grande de lo que ya es.

-Demostró, además, que tiene mucha personalidad.

-Sí, siempre la ha tenido. Desde que era cadete ya la tenía, es una persona con carácter, las ideas claras y que siempre va de frente.

-¿Marea todo lo que ha conseguido a nivel estadístico con el Valencia Basket y puede conseguir aún?.

-La verdad es que no. Como siempre digo, a lo mejor cuando ya no esté aquí o esté retirado le daré más valor pero ahora mismo me centro en otras cosas, en que el equipo vaya bien y consiga sus objetivos. Intento disfrutar en la pista, que es lo más importante para mí en estos momentos, ya sea un minuto o veinte. Lo otro en un futuro espero ser un abuelo de esos que le recuerdan a los nietos todo lo que hizo.

-¿Qué aprendió a nivel personal de su última renovación, que fue la más complicada?

-El club tiene una filosofía que tienes que aceptar y lo importante era que las dos partes queríamos continuar. Eso fue clave para poder encontrar una solución. En el momento más complicado no quise tomar otro camino porque quería seguir aquí. Hay que respetar a las dos partes, tanto la mía como a la suya.

-Pero se marcó un Llull. Llegó un momento en el que dejó claro que si el club no movía ficha sopesaba marcharse incluso fuera de España para evitar el tanteo.

-A estas alturas de mi carrera lo único que quiero es disfrutar del baloncesto. Hice mi trabajo en la pista hasta el final de temporada y no quise entrar en la negociación, eso era algo que tenían que arreglar entre mi agente y el club. Ya no es una cosa de pedir tres años o un dinero determinado, lo que quería era jugar y ya está. Al final luché por lo que creía que era justo y que me había ganado por mi rendimiento, como pasa en cualquier trabajo. Es verdad que hubieron momentos de tensión pero tenía las ideas muy claras.

-Ojalá la ABP lo tuviera tan claro para negociar. ¿Piensa que el papel de los jugadores ha perdido peso en la ACB en los últimos años?

-Puede ser. Creo que la situación nos ha superado a todos. Hemos pasado en muy poco tiempo de vivir un baloncesto que no era real a nivel de salarios, donde todo el mundo tenía dinero y presupuestos altos, a otro que tampoco lo es pero por abajo, donde aparecen los impagos. No hemos tenido un término medio y creo que eso ha sido un golpe. El baloncesto español al límite y en una situación difícil de solucionar. Los jugadores lo único que queremos es que se cumplan los contratos que firmamos. Es sencillo.

-Por no hablar de la contradicción que supone no permitir a un equipo jugar la Liga por un canon pero hacerlo a otros que tienen deudas con sus jugadores.

-Nos hemos estancado y lo único claro es que a corto plazo se tienen que cambiar las cosas. Siempre pongo el mundo del fútbol. Está claro que generan mucho más pero ahí si tienen impagos hay consecuencias y los equipos descienden si no pagan. Eso no depende sólo de nosotros. Nos tenemos que tomar las cosas más en serio.

-¿Tener a un presidente en la FEB que ha sido jugador puede ayudar?

-Sí, puede ayudar pero acaba de entrar y no sabemos su margen de maniobra. Lo que está claro es que sobre el papel sí que puede ayudar porque Garbajosa ha sido un jugador que ha pasado por todas las etapas y sabe la situación real del baloncesto español. Seguro que tendrá conciencia de lo que está pasando.

-¿El mensaje correcto a estas alturas es de paciencia puesto que están en fase de construcción?

-Poco a poco tenemos que ir construyendo el equipo. Nos falta ahora un jugador, han venido compañeros nuevos y poco a poco hay que ir construyendo hasta que juguemos nuestro mejor baloncesto. Tenemos margen de mejora.

-Y una plantilla profunda.

-Somos un equipo muy amplio y habrá momento para todos. Para eso está el equipo, para ayudarnos los unos con los otros sabiendo que cada uno tendrá su oportunidad. Cuando llegue lo que tienes que hacer es aprovecharla. La temporada si dios quiere va a ser muy larga, con muchos partidos, y el equipo necesita de todos los jugadores. Es muy difícil que uno esté bien durante todo el año. Queremos tener buena química para cuando lleguen los momentos duros sacarlo adelante.

-¿La continuidad de Pedro Martínez es importante para eso?

-Sí, es muy importante. Todo lo que sea continuidad después de una temporada buena es importante. Lleva muchos años en la ACB y creo que el año pasado la gente se divirtió viendo a la Fonteta y viéndonos jugar a baloncesto. Buscamos ser ese equipo luchador. Por delante de ganar o perder queremos que la gente venga y crea en algo. Si creen en el equipo es porque se lo pasan bien.

-¿Cuando ve el Ágora piensa lo bien que hubiera venido ese dinero para un pabellón nuevo?

-Primero se tendría que haber llenado la Fonteta cuando se construyó. Cuando llegué a Valencia en los partidos de la Eurocup el anillo superior estaba vacío. Ahora mismo el ambiente es excepcional y nosotros disfrutamos mucho del ambiente del pabellón. Es algo que dicen todos los compañeros nuevos cuando lo descubren. Lo que buscaba el club era llenar la Fonteta y es bonito ver que la ciudad ahora disfruta con el baloncesto. El club ha hecho un trabajo de cantera muy bueno porque no paran de crecer los chicos y chicas que juegan en el Valencia Basket. Los últimos años es algo que me está sorprendiendo para bien, ver como se está creciendo y con L´Alqueria eso tiene que ir incrementándose.

-¿Sueña con ganar un título en España con el Valencia Basket?

-Ganar un título nacional estando Real Madrid y Barcelona sería algo muy grande. Es una sensación espectacular que me gustaría tener.