Las Provincias

Bryant, tras la entrevista a LAS PROVINCIAS. :: IRENE MARSILLA
Bryant, tras la entrevista a LAS PROVINCIAS. :: IRENE MARSILLA

La rescisión de Bryant no obligará a subir el presupuesto con el fichaje

  • El club se acogió a una cláusula del contrato del californiano para cortarle pagando tan sólo las semanas que estuvo trabajando

La decisión de cortar a Bryant el pasado viernes no se tomó en caliente. En ese escenario ya se trabajaba, al menos en las oficinas, desde antes de viajar a Zaragoza. Las dudas con el pívot, pese a ganar diez kilos a la báscula desde su llegada a Valencia, eran deportivas y de adaptación al ritmo exigido por la ACB. La primera idea, teniendo en cuenta que los descartes en la NBA van a comenzar a incrementarse desde el lunes 17 de octubre, era dar ese margen de confianza al jugador. Teniendo claro que esas dudas no iban a desaparecer, el club ejecutó el despido para poder aplicar una cláusula que le ha permitido ahorrarse la parte temporal del contrato que Bryant no ha cumplido. Es decir, se le ha pagado tan sólo el salario desde el día que firmó hasta el 7 de octubre. Ese remanente, su ficha no era de las más bajas de la plantilla, es el que tiene Chechu Mulero para fichar al sustituto. Si lo consigue, el corte no afectará al presupuesto y si lo hace será de una forma inapreciable. De haber esperado unas semanas, el jugador podría haber solicitado la totalidad del contrato en caso de ser despedido.

«Lo ideal es tener el equipo completo y que todos los jugadores rindan a su máximo nivel. Cuando eso pasa, estamos todos encantados y cuando no es así lo que hacemos es tomar decisiones para intentar revertir una situación que pensábamos que no era la adecuada». Así explicó ayer Pedro Martínez la decisión interna de rescindir el contrato con Bryant, antes de reconocer que a estas alturas del calendario «no tenemos un retrato robot» en cuanto al fichaje que complete la plantilla «sino que buscamos el mejor jugador posible que nos ofrezca el mercado».

Ese mercado es el que está rastreando Chechu Mulero. Tal y como informó este periódico el pasado 5 de octubre, los descartes de la NBA son el foco de atención del director deportivo. Antes del 25 de octubre, el 'Opening Day' de la competición, las franquicias tienen que dar salida al más de centenar de jugadores que no tienen garantizado un hueco en las plantillas. Todos los descartados con contrato tendrán que decidir si siguen en los equipos de la Liga de Desarrollo para seguir cobrando el salario o buscan un hueco en Europa. Para las casi dos decenas de pivots que están en esa situación, la ventana de Valencia Basket sería una de las mejores a estas alturas en una liga del nivel de la española. Uno de esos ejemplos es Jarnell Stokes, que tiene garantizados 150.000 dólares de su ficha con Denver si es cortado.