Las Provincias

 Carroll frente a Claver. Los partidos en el antiguo CID dieron postales tan plásticas como la de Claver y Carroll. :: efe
Carroll frente a Claver. Los partidos en el antiguo CID dieron postales tan plásticas como la de Claver y Carroll. :: efe

30 ANYS TARONJA

Una cena con Carroll y De Colo como postre

  • Llorente trató de sellar en mayo de 2009 una alianza en la ACB para luchar contra las licencias de la Euroliga

  • El destino del alero del Real Madrid se ha cruzado varias veces con los taronja

las palmas. Los viajes del Valencia Basket a Gran Canaria han dado para muchas anécdotas. No en vano, pese a la distancia, ha sido uno de los más habituales ya que el de este fin de semana es el vigesimoquinto en los treinta años de historia de la entidad. Uno de los más curiosos se produjo en mayo de 2009, un mes que pudo cambiar la historia más reciente de la ACB pero que, como suele ser habitual, se quedó en fuegos fatuos. Manuel Llorente, entonces consejero delegado de la entidad valenciana, intentó tejer una alianza entre todos los damnificados por las licencias de la Euroliga. El llamado G14 hasta que Unicaja cambió de opinión tras recibir una de las invitaciones VIP de Bertomeu. El Gran Canaria aún no había dado el salto de calidad deportivo que ostenta a día de hoy pero su presidente era uno de los más combativos de la zona media.

El 8 de mayo de 2009 se celebró una cena en un conocido restaurante de la playa de Las Canteras que contó, entre otros, con los presidentes de ambos clubes y un alto cargo económico del Cabildo de Gran Canaria. Allí, sobre el mantel, se pusieron las líneas maestras de un plan que nunca triunfó. Más que nada porque el resto de equipos decidió no plantar cara a Josean Querejeta, el gran defensor del sistema de licencias dentro del baloncesto español. Aquel intento 'quijotesco' fue uno de los motivos que llevó a Llorente a renunciar a su cargo para regresar al Valencia CF. Los clubes ACB decidieron no bajar al barro... y siete años después aún se está pagando esa indefinición. Lisandro Hernández, el presidente grancanario, siempre podrá decir que él sí que defendió la tesis que promovió el club taronja.

Lo más curioso de aquella cena, donde evidentemente también se habló de baloncesto, es que apareció por primera vez el nombre de un objeto de deseo de la Fonteta, Jaycee Carroll. El americano tenía contrato en ese instante en Teramo pero era el gran objetivo del Gran Canaria para la siguiente temporada, junto al de Pedro Martínez en el banquillo. Ambos juntaron sus caminos pocas semanas después. El Valencia Basket también tenía una carta de la que presumir, puesto que Llorente y Muedra ya habían visitado a De Colo para ficharle. Dos años después, Carroll pudo ser jugador taronja pero el Real Madrid adelantó por la derecha a los de la Fonteta... que acabaron con Kuksiks. Por el cañonero se ha preguntado los dos últimos veranos, e incluso en una Copa se 'filtró' su fichaje.