Las Provincias

El dulce regreso de Van Rossom

  • El Valencia Basket demuestra una versión coral para triturar al Bayern y disputar hoy la final del torneo de Nantes frente al Mónaco

  • El belga vuelve a disputar un partido diez meses después de su grave lesión

Un jugador vestido de negro se lanza casi en plancha para robar un balón y forzar una antideportiva. La acción sucedió ayer en Nantes con 71-50 en el marcador favorable al Valencia Basket. No fue la acción que decidió el partido... pero fue el símbolo de un regreso, puesto que el deportista que protagonizó esa acción fue Sam Van Rossom. El belga puso, por fin, el contador de su maldita lesión a cero. Diez meses menos cinco días, como en una condena, es lo que ha durado un martirio que ha llevado siempre con la cabeza bien alta. Apretando los puños y fortaleciendo la rodilla dañada. La rabia con la que el base se deslizó por el parquet fue la mejor definición de su regreso. Fueron sólo diez minutos repartidos en dos entregas, en los que sumó 7 puntos y 3 asistencias, pero el vestuario lo celebró como un título. La imagen de Sikma bromeando con el belga al finalizar el partido, con gestos de ¡MVP, MVP! se convirtió en la postal de la vuelta de uno de los pegamentos del vestuario. Clave. El jugador agradeció tras el partido el cariño recibido: «Muchas gracias a todos por vuestros mensajes. Muy Feliz de volver a sentirme 'jugador' Ahora toca trabajar y mejorar».

El regreso de Van Rossom fue la guinda a un pastel muy dulce. El Valencia Basket acabó triturando a un Bayern que evidenció estar varios escalones, en el rodaje, por debajo de los valencianos. El juego coral va a ser una de las claves de los taronja esta temporada, algo muy bueno para los entrenadores y muy malo para los amantes de juzgar a los jugadores sólo por las estadísticas. Será muy complicado ver a los hombres de Pedro Martínez en la parte alta de las clasificaciones individuales pero si se consigue repetir la variedad de ayer, el 'scouting' del equipo será un dolor de cabeza para los rivales. Thomas fue el máximo anotador con 13 puntos, el único por encima de la decena. Los otros once jugadores anotaron, en una horquilla de 4 a 9 puntos. Todos aportan.

Los tirones en el marcador del Valencia Basket fueron sumando protagonistas hasta romper el partido. Los ocho puntos de San Emeterio al inicio permitieron dominar el primer cuarto (22-20) antes de que Rafa Martínez y Jankovic cogieran el relevo al inicio del segundo con dos triples (32-26). El debut de Van Rossom a cuatro minutos del descanso fue lo más destacado antes del paso por vestuarios (43-35).

Thomas fue el dueño del tercer cuarto. El americano demostró su polivalencia, ejemplificada en una canasta más adicional forzada a King tras atravesar la zona (52-39). La vuelta de Bryant y un triple sobre la bocina de Diot, fueron la puntilla (63-48). El Bayern no se recuperó del golpe y evidenció en los primeros minutos del último cuarto que esa ya no era su guerra. Sí lo fue para un serio Valencia Basket, que luchó cada defensa sabiendo que en pretemporada todo suma. La diferencia de intensidad disparó la renta (84-54). Hoy, la final del torneo frente al Mónaco de Caner-Medley.