Las Provincias

vídeo

El banquillo de la Penya, antento al tiro de Bryant. :: acbphoto

BALONCESTO | VALENCIA BASKET

Una victoria desde la defensa

  • El Valencia Basket desactiva a la Penya y le deja en 16 puntos en la segunda parte

  • Bryant sigue con su puesta a punto y el juego interior taronja no tiene piedad ante las bajas en la pintura del Joventut para dominar el partido

Lo que menos interesa de un partido de pretemporada es el resultado, aunque hayan parámetros del mismo que sí que sean importantes. Cuando se enfrentan dos equipos ACB, por mucho que hayan bajas, ahogar defensivamente siempre es complicado. Más aún cuando enfrente tienes a un grupo de jugadores con hambre que luchan por hacerse un hueco en un club que siempre tira de cantera. Dejar a un equipo como la Penya en 16 puntos en una mitad de partido siempre es ponderable, más aún cuando se realiza en un tramo donde las piernas están empezando a acumular gasolina. El Valencia Basket salió ayer de Sant Julià creciendo en defensa y eso, a buen seguro, es un valor que tendrá su importancia cuando estén en juego victorias y objetivos.

La hoja de ruta ante el Joventut estaba marcada con las bajas interiores del conjunto de Ocampo. Cuando a un equipo justo de rotación le faltan dos fichajes interiores (Stutz fue reclutado el jueves y el polaco Gielo está en el Preeuropeo) la clave pasaba por dominar por dentro. El 3-10 inicial fue un espejismo, puesto que muy pronto el Valencia Basket se hizo dueño de las dos zonas. La salida a pista de Sikma y Oriola, una pareja que va a dar mucho que hablar este año jugando juntos puesto que son un dolor de cabeza por su movilidad, propició un parcial de 14-2 que permitió a los valencianos apretar el marcador al final del primer cuarto (17-18).

Desde entonces, el equipo de Pedro Martínez fue activando una velocidad de crucero defensiva que el Joventut tan sólo pudo aguantar hasta el descanso. Bryant fue el mejor complemento a la dupla interior que desequilibró la balanza en el primer cuarto. El americano es consciente que cada día del mes de septiembre se está jugando un puesto de trabajo. Se nota en la seriedad de cada acción. El californiano está siguiendo de forma estricta el plan físico que el club le impuso para atajar el sobrepeso con el que aterrizó. Perder quince quilos en un mes y medio es una locura para cualquier persona de la calle, pero para un deportista profesional de 211 centímetros no es una quimera ni mucho menos. Una alimentación estricta y la quema constante del ejercicio físico debe bastar para conseguirlo. Desde el partido de Castellón al torneo de Sant Julià, el californiano ha cumplido con el plan. Se nota a simple vista y en sus movimientos. Ayer volvió a demostrar que tiene calidad para ser en la ACB el jugador que deslumbró en Alemania.

Uno de los duelos más interesantes lo ofrecieron San Emeterio y Abalde cuando coincidieron en pista. Presente y futuro del juego exterior del Valencia Basket. El cántabro le ofreció varias jugadas del manual para que tomara nota y el gallego demostró que si sigue su progresión el año que viene no tendrá problema para vestir de taronja.

Tras el descanso, al que se llegó con un 34-33 para los valencianos, comenzó el despegue. Un triple de Rafa Martínez y una canasta de Thomas tras un pase maravilloso de Diot abrió un hueco (46-36) que ya no se cerró nunca. El Valencia Basket fue superando cifras de máxima renta hasta llegar al pico que puso un triple de San Emeterio (63-46). El trabajo defensivo ante la Penya se sumó al rendimiento coral ofrecido ante el TAU y el Manresa.