Carlos Taberner: «Soy el 186 del mundo, aún no vivo del tenis»

Carlos Taberner, en El Saladar, las instalaciones de Silla donde se entrena con el equipo de José Altur. / jesús signes
Carlos Taberner, en El Saladar, las instalaciones de Silla donde se entrena con el equipo de José Altur. / jesús signes
Carlos Taberner | Campeón de España

El valenciano ya disputará en 2018 previas de torneos ATP, entre ellas la del Open de Australia: «Es mi primer Grand Slam y me motiva»

MOISÉS RODRÍGUEZ VALENCIA.

Carlos Taberner aún se siente algo abrumado por la repercusión de su exitoso fin de semana en Granada. A sus 20 años, puso la guinda a tres días de ensueño con el título individual de campeón de España. Doblegó en la final a otro valenciano, Pedro Martínez Portero, junto al que había vencido en dobles la jornada anterior. Además, formaba parte de la expedición del CT Valencia que se llevó la corona por equipos. «Me ha sorprendido el bombo que se le ha dado, el hecho de que se haya televisado el torneo le ha dado una gran proyección. A mí sobre todo me sirve como motivación interna por haberme sentido competitivo», señala el tenista que se entrena en la Lozano-Altur Tennis Academy.

Allí, cerca del mar, Taberner volvió a poner el lunes los pies en la tierra. En la arcilla de las pistas de El Saladar donde se ejercita a diario para tratar de dar un salto cualitativo en 2018. Pero sobre todo, mantener la calma y digerir que aún queda mucho camino para convertirse en tenista profesional. «A día de hoy no puedo vivir de este deporte. Estoy el 186 del mundo y muy motivado para continuar progresando», afirma. «En el tenis se dice que empiezas a vivir de esto cuando te metes entre los 100 primeros. En 2017 me ha costado dinero jugar, espero que en 2018 ya no», señala.

Asegura que esto no es algo que le obsesione. «Tengo amigos que igual ven mi perfil y ven que he ingresado 60.000 dólares... ¡pero yo no he olido ni uno! Me he gastado mucho más, el tenis es muy caro. Este año entre algún patrocinio y si me va bien en los torneos puedo llegar a ganar algo», comenta.

El campeón de España ha conquistado tres torneos Future. Hasta el fin de semana de Granada había realizado buenos partidos pero sin alzar trofeos en 2017. «No me gusta ponerme objetivos de ranking ni de trofeos, sino de nivel. Quiero seguir sintiéndome competitivo en los Challenges y en alguna previa de ATP que voy a disputar en el inicio de año. Ganar el máximo de partidos posibles», indica. Taberner precisa que no da por cerrada la etapa de disputar Futures, competiciones de menor categoría que los Challenges: «No debes dar nada por seguro. Te puede venir una lesión o una mala racha y toca volver a los Futures».

Lo que sí es cierto es que en este inicio de año su reto está en un hábitat nuevo para él: las pistas duras de torneos ATP. «En 2017 he disputado casi todo en tierra batida, si he jugado 30 torneos, 27 en arcilla y 3 en rápida», apunta. Está a punto de cerrar las maletas y facturarlas a Melbourne. Hará, sin embargo, escala en la India para disputar la previa de un 250 que se jugará entre el 1 de enero y Reyes en Pune. El Open de Australia será a partir del día 15 y toda una experiencia para Carlos Taberner. «La verdad, es lo que me motiva ahora porque no he jugado ningún Grand Slam, ni siquiera en mi etapa como junior», comenta. «Por ranking llegué a estar el 90 del mundo y podría haber entrado en la previa de Wimbledon, pero ese año tenía que disputar el campeonato de España y coincidía», precisa.

«Todos los jugadores con los que he hablado me dicen que está muy bien organizado. Este año la pista central la veré, pero como público», señala Carlos Taberner, quien no quiere ni plantearse la posibilidad de colarse en el cuatro principal. «Creo es incorrecto, me perjudicaría. La previa es durísima, debería superar a tres rivales de mi nivel o mejores. Yo voy a tener buenas sensaciones y a ganar el máximo número de partidos», señala el valenciano, que volverá a sumergirse en previas de ATP en febrero, posiblemente en la del torneo de Marsella.

Aquel verano en Náquera

No se presiona, pero quiere dar un pasito más en un viaje en el que se embarcó sin pensarlo. «Yo jugaba a fútbol sala en Dominicos, donde iba al colegio. Estuve a punto de ir a un Campeonato de España cuando tenía 10 años», apunta el joven, que se declara levantinista. Su primo practicaba el tenis, probó y le cautivó. «Fue en Náquera, donde veraneo. Me gustó la sensación de sensación de competir yo solo en la pista y ya ni me apunté a fútbol sala», recuerda Taberner.

Luego dejó Dominicos para estudiar a distancia y poder entrenarse por las mañanas. Desde hace tres años se prepara en El Saladar. «Estoy al 100% con el tenis, pero he de agradecer a mis padres que me obligasen a sacarme el selectivo. Estoy matriculado en ADE en la UNED, pero la verdad es que el curso pasado hice poco», comenta. Está centrado en ese camino hacia el profesionalismo, marcado en la barrera imaginaria del 100 de la ATP. «No me obsesiona ni tengo marcada una edad para lograrlo. Hay gente como Shapovalov que a los 18 años ya está el 50 del mundo y otros como Víctor Estrella que se meten entre los 100 mejores a los 30», reflexiona.

Tampoco quiere que se le compare con ningún tenista y rechaza etiquetas como la de 'sucesor de'. «No me planteo ser el relevo de nadie. A Ferrer lo considero casi un ídolo y Ferrero ha estado número uno del mundo. Cada persona tiene su momento. Yo soy Carlos y he de dar lo mejor que hay dentro de mí y profesar como tenista», asevera.

Se define como un jugador agresivo, que intenta mandar con su derecha y señala que está centrado en mejorar su servicio. Reconoce que le gustaría que el Valencia Open 500 siguiera celebrándose. «Cuando voy a correr y veo el Ágora, me da un poco de rabia. Ahora podría disputar la previa por ranking, vivo cerca y mis amigos y familiares podrían venir a verme jugar», indica. Les tocará viajar para disfrutar de su tenis, porque el futuro pinta bien para Carlos Taberner.

Fotos

Vídeos