Los países europeos recelan de la Copa del Mundo que proyecta Piqué

Piqué, delante del concejal Grezzi, el viernes. /
Piqué, delante del concejal Grezzi, el viernes.

«En los últimos años se ha perdido la presencia de los mejores. Salga o no, siempre es bueno que se propongan cosas nuevas», reflexiona Nadal

M. RODRÍGUEZ/L. MARTÍ

valencia. Una Copa del Mundo, al estilo de este torneo en deportes como el fútbol, en el que participen los 18 mejores países. A cambio, ingresos que superan los 2.000 millones en 25 años a repartir entre las federaciones y los tenistas. Esto es lo que propone Gerard Piqué a través del fondo de inversión Kosmos. Pretende reformar al actual Copa Davis, pero para que el proyecto salga adelante debe ser respaldado pro dos tercios de la asamblea de la ITF.

Ahí reside la razón de la visita de Piqué a Valencia. El futbolista disputó partido de Champions el miércoles en Barcelona y el sábado volvió a vestirse de corto para el encuentro contra el Leganés. Entre medias, el jueves y el viernes merodeó por el entorno de la eliminatoria de la Copa Davis. Vio el partido entre Alexander Zverev y David Ferrer y explicó con detalles su propuesta a las autoridades del tenis con las que pudo hablar. Y es que su talón de Aquiles son precisamente los países europeos.

En el Viejo Continente se recela y en algunos casos hay un rechazo manifiesto a cambiar el actual formato de la Copa Davis. Se entiende que con la propuesta de Piqué se perderán eventos como el de este fin de semana en Valencia y la final de 2017 en la que Francia congregó a 26.000 espectadores. El segundo campeonato más antiguo del mundo es una manera de llevar el deporte de la raqueta a ciudades sin grandes torneos ATP.

El debate, sin embargo, está abierto. Sin ir más lejos, ayer se le preguntó al respecto a Rafa Nadal. Se puede interpretar que el número uno lo ve con buenos ojos pero tampoco lo respalda con decisión. «Uno tiene que analizar las cosas de manera justa y fría, no en caliente. Este formato de Davis lleva muchos años. Es especial y muy bonito, pero también hace que muchas veces los mejores no puedan estar siempre», comentó. «Estamos hablando de la competición más importante del mundo por equipos. Salga o no salga, ya es bueno que se planteen cosas. Hay que ponerlo todo en una balanza, en los cambios siempre hay aspectos positivos y negativos. Por una parte desaparece la opción de jugar en casa y es una pena, pero se genera dinero para promocionar nuestro deporte», apuntó.

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