Nadal regresa como un coloso

Nadal conecta la derecha durante su duelo contra Kohlschreiber. / txema rodríguez
Nadal conecta la derecha durante su duelo contra Kohlschreiber. / txema rodríguez

El balear arrolla a Kohlschreiber para igualar la eliminatoria de Copa Davis ante Alemania | Ferrer completa un mal partido que pierde con claridad frente a Zverev y el punto de mañana entre los dos números uno puede ser el decisivo

El coloso respondió al gigante. Al enorme Alexander Zverev, que además de alto es un tenista como la copa de un pino con 20 años. Media hora después de que el número uno germano derrotase a David Ferrer, Rafa Nadal sometió a Philippe Kohlschreiber de la misma forma. Sin hacer concesiones, pero ninguno de los dos desplegó su mejor tenis. Les bastó con ser correctos. Suficiente con mostrarse sólidos con su servicio y atacar las dudas del rival. Al de Xàbia se le atragantó su propio saque y el número cuatro del mundo le aniquiló. El balear echó mano de su calidad y su temperamento para pasar por encima de un jugador experimentado pero que sólo le ha ganado una vez y en su mejor superficie, la hierba de Halle.

El cuarto punto entre los dos números uno será el primer cara o cruz de la eliminatoria. «Llevo desde Shanghái sin completar un torneo. Me sentía bien para realizar un partido correcto, pero preciso tiempo para ir cogiendo ritmo», deslizó Rafa Nadal nada más vencer a Kohlschreiber. «Vamos a necesitar de vuestra ayuda», proclamó el balear para avivar a las masas. Porque la plaza de toros de Valencia vibró. El público estuvo con la Armada de forma incondicional, incluso cuando ya se veía que no era el día de Ferrer.

Sábado, 7 de abril de 2018
14 horas
Partido de dobles que, si no hay cambios por parte de los capitanes, enfrentará a los españoles Marc López y Feliciano López frente a los alemanes Tim Puetz y Jan-Lennard Struff.
Domingo, 8 de abril de 2018
11 horas Tercer partido individual, en el quejugarán los líderes de ambos equipos
Rafa Nadal ante Alexander Zverev.
A continuación Cuarto partido individual, que enfrentará a David Ferrer contra Philipp Kohlschreiber
Es posible que la eliminatoria esté resuelta, por lo que podría haber cambio de jugadores.

El de Xàbia jamás había perdido un partido sobre arcilla en la Copa Davis: 16 victorias y cero derrotas sobre la superficie fetiche del tenis español. No hay duda de que cuando se juega como local la eliminatoria será en tierra batida. Y esa era la baza para que Ferrer pudiese plantar cara a Zverev. Pero el valenciano cedió su servicio nada más empezar el partido. Ese iba a ser su talón de Aquiles. Puede parecer una temeridad afirmar que el español hizo lo que debía para tumbar a la figura germana. Pero es que lo hizo.

Nadal deja entrever las dudas de si su nivel tenístico actual le bastará frente a Zverev

Ferrer acumuló un 83% de fiabilidad en los puntos de ruptura de los que disfrutó. El servicio de Zverev era demoledor, superando con asiduidad los 200 kilómetros a la hora y llegando hasta los 220. Pero cuando concedía posibilidad de ruptura, se le nublaba el horizonte. El valenciano le ganó cuatro de las cinco posibilidades que se le presentaron y eso permitió que el tanteo final no fuese sonrojante en su contra.

Porque Ferrer lo hizo mal en casi todas las demás facetas. Empezando por su propio servicio. No sólo lo cedió juego inicial, que podría ser anecdótico, sino porque únicamente lo sacó adelante tres veces en todo el encuentro. Y todas en la primera manga. En el segundo y tercer sets sólo se adjudicó dos juegos y ambos con el saque de Zverev. «Me ha faltado estar más agresivo. Nunca me había pasado algo así», admitió el valenciano cuando se le preguntó por las razones de haber perdido en ocho ocasiones su saque.

Había pocas explicaciones que dar. Zverev fue muy superior, intratable con su derecha y, si acaso, sufría un poco cuando Ferrer le buscó las cosquillas al revés. Pero liquidó el primer punto en menos de dos horas. Pese a ello, ni la plaza de toros de Valencia ni la Armada se quedaron helados como la climatología que presidió el primer día de eliminatoria. Rafa Nadal salió enchufado desde el principio.

«Estoy satisfecho por cómo ha respondido mi cuerpo tras meses de inactividad. Estoy contento por cómo he vuelto y por hacerlo ante mi púbico», comentó el balear, muy serio en la comparecencia posterior al encuentro contra Kohlschreiber. El número uno evidenció que hay teclas que ajustar, como las cuatro opciones de ruptura concedidas en el primer set y las ocho dobles faltas cometidas. Alguna de ellas, por cierto, sirvió para que el alemán le ganase el servicio.

De todas formas, las dos rupturas de Kohlschreiber -una en la primera manga y otra en la tercera- fueron anecdóticas. Nadal fue muy superior. Algunos errores no forzados impropios de él se lamentaron desde la grada como las ocasiones fallidas de un equipo de fútbol que gana de forma holgada. La pregunta reside en si su nivel de juego bastará para tumbar mañana a Zverev. «Es una oportunidad, vamos a disfrutar de ese reto. Debemos ser realistas, mi preparación no es la ideal», admitió. «¿Presión? He jugado partidos más tensos y al fin y al cabo esto es un cuarto de final. Si pierdo no será a causa de los nervios, sino porque no habré estado lo suficientemente bien», indicó.

Nadal no quiso mentir. «La eliminatoria nos la jugamos a partir de ahora», insistió. Le importa un bledo haber batido a Boris Becker con sus 23 victorias consecutivas en la Davis, colocándole como el mejor español de todos los tiempos y el tercero a nivel mundial en este ránking. «No tenía ni idea de ese récord. Siempre podemos buscar alguno. Estoy feliz por la victoria y por haber conseguido que es lo que necesitábamos», comentó. El coloso sabe de la importancia del dobles de hoy. Una victoria de Feliciano y Marc López, o quienes se enfrenten a los alemanes, restaría presión y trascendencia a su duelo con Zverev. Aunque a decir verdad, al número uno del mundo la presión le afecta poco. Todo va a ser cuestión de si el nivel tenístico que acumula tras su prolongada inactividad será suficiente.

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