Tenis I Copa Davis

El héroe Ferrer y el mago Nadal

El héroe Ferrer y el mago Nadal

El tenista de Xàbia clasifica a España para semifinales de la Davis en Valencia al conquistar el punto definitivo en un partido emocionante y caótico resuelto en el quinto set

MOISÉS RODRÍGUEZValencia

Juan Carlos Ferrero es el referente indiscutible del tenis valenciano. Número uno del mundo y campeón de Roland Garros a lo largo de su carrera, en el 2000 consiguió el punto definitivo para alzar el torneo que jamás había conquistado España: la Ensaladera. Ya hace 18 años de aquello. Bebés recién nacidos que dormitaban aquel día mientras sus padres vibraban con la gesta del de Ontinyent hoy son mayores de edad. Quizás algunos de ellos estuviesen ayer en las gradas de la plaza de toros de Valencia, donde Ferrero recibió un merecido homenaje por aquella heroicidad. El acto celebrado bajo el calor matinal fue el prólogo de una jornada emocionante.

Primero fue el turno del ilusionista. De un Rafa Nadal inconmensurable sobre tierra batida que convirtió su raqueta en varita mágica para esfumar de la pista al gigantón Alexander Zverev. Después actuó el héroe. Aunque ya ha sido artífice de dos títulos de la Copa Davis, David Ferrer escribió con sudor y sangre una de las páginas más bellas de su carrera. Padeció lo indecible, pero consiguió ante su público el punto definitivo para meter a España en semifinales del campeonato por naciones.

Rafa Nadal demostró que está a punto para la temporada de tierra batida y forzó el desempate en la eliminatoria al arrasar a Zverev en tres mangas

Con el actual formato de la Davis como materia de debate, Valencia ha respondido. Ha demostrado que el campeonato tiene su atractivo con la configuración actual. Con la implicación de los jugadores, ofrece la ocasión de ver tenis de primer nivel en rincones que no cuentan con un torneo ATP. La Comunitat, uno de los viveros más importantes a nivel nacional, no había tenido la oportunidad de disfrutar jamás del mago. De Rafa Nadal. El balear encandiló, como siempre.

Nadal no entiende de estados de forma. «Llevo unos meses complicados a nivel físico, que no tenístico. He jugado bien», reconoció el balear una vez finalizada la eliminatoria. Es un prodigio de la naturaleza. Valencia merecía verlo en directo antes de una retirada que uno diría que jamás va a llegar. El balear no dio pie a que Zverev atisbase posibilidad alguna de éxito.

La jornada empezó con el homenaje a Ferrero como héroe de la primera Davis española

Le quebró el servicio a las primeras de cambio y lo celebró como si ya hubiese encarrilado el partido. Cerró la manga inicial con 6-1 y dos rupturas. En el segundo set repitió la ruptura tempranera, aunque permitió rehacerse a Zverev en su siguiente turno de saque. Aquello fue como el jugueteo del gato con el ratón al que sabe que tarde o temprano va a ejecutar.

Nadal tenía claro el patrón de juego y el jovenzuelo alemán intercalaba estacazos con buenos puntos y errores no forzados. En ningún momento dio la sensación de poder derrotar al número uno del mundo. El español volvió a romper el servicio del germano en el quinto juego y lo celebró a lo grande. Para enfervorizar a las masas, un público que estaba desde el primer momento entregado a su causa. En el set definitivo, Nadal se desmelenó. Puso sobre el coso de la calle Xàtiva el mejor tenis del fin de semana. Sumó cuatro juegos consecutivos que desesperaron a Zverev y, lo más importante, evidenció que está preparado para la temporada de tierra batida que está a punto de empezar. Tras una inactividad de tres meses, recordó en Valencia que es el máximo favorito en Roland Garros.

Francia será el rival de la semifinal, que se jugará en suelo galo del 14 al 16 de septiembre

Con el partido visto para sentencia, Zverev asumió su derrota y se soltó. Fueron los mejores momentos del cuarto punto. Nadal sentenció en el décimo juego con su servicio. «¿Qué piensas en esos momentos? '¡No la líes!'», comentó el español instantes después dotar de trascendencia al quinto partido de la eliminatoria de cuartos de la Davis entre España y Alemania.

«Cuando pasen unos días valoraré esto». Palabras de David Ferrer cuando ya había recuperado el aliento. Hacía un rato que se había tumbado boca arriba con los puños extendidos. Fue la celebración digna de victoria de una final grande. Pero es que para el de Xàbia, su triunfo contra Philipp Kohlschreiber es uno de los más emotivos. Así de bien sabe ganar un quinto punto de Copa Davis en casa y después de casi cinco horas de raquetazos.

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Ferrer y Kohlschreiber no disputaron el partido más vistoso de sus respectivas carreras deportivas. En el caso del valenciano, de hecho, con haberse acercado un poco más a su nivel más alto no habría necesitado llegar a la quinta manga. Pero el de ayer era un encuentro de Copa Davis. Emotivo, por momentos caóticos y en el que la presión ambiental juega sus cartas. La grada llevó en volandas al de Xàbia, pero a él por momentos le atenazó la presión.

Ferrer estuvo sólido en los dos tie breaks que se disputaron, esto es, en la primera y tercera manga. En esos desempates fue claramente superior a Kohlschreiber. En el resto del partido jugó a arreones. Por momentos sólido con su servicio y en otros más peligroso desde el resto. El alemán tenía más claras sus opciones: sacar fuerte y disparar duro con su derecha. Le bastó para adjudicarse el segundo y el cuarto set, este último en la única bola de break de la que dispuso.

El quinto set fue un crisol de emociones. Una oda al caos de las que suele interpretar a la perfección el guerrero Ferrer. Rompió el servicio de Kohlschreiber en el primer juego. Pero esa no era la victoria que él buscaba. El valenciano quería escribir un relato épico a golpe de raqueta. Permitió que el germano igualase y estuvo contra las cuerdas en el octavo juego. Resistió como un jabato y desquició al alemán en su último servicio hasta que le provocó dos errores no forzados letales. Y concluyó el partido, ahí sí, con un passing de alto nivel. El héroe Ferrer y el mago Nadal ya tienen marcados en rojo el 14, 15 y 16 de septiembre. Son las fechas de las semifinales contra Francia, que eliminó a Italia, en suelo galo. Quieren traer de nuevo la Ensaladera a España.

«Ha sido uno de los días más especiales de mi carrera»

Minutos después del partido, Ferrer aún no había asimilado su triunfo. «Todavía no soy consciente de lo que ha pasado», admitía. «Ha sido en mi casa, con 8.000 personas y un ambiente espectacular. En los momentos difíciles fue muy emotivo, uno de los días más especiales de mi carrera», aseguró

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