«En la Comunitat hay tenistas y clima, lo tiene todo para entrenar a altísimo nivel»

Pablo Carreño, que no ha jugado por lesión, conoció las instalaciones del trinquete de Pelayo. / txema rodríguez
Pablo Carreño, que no ha jugado por lesión, conoció las instalaciones del trinquete de Pelayo. / txema rodríguez

«Tengo margen de mejora, sería bonito llegar al top 5. Ferrero no forma parte de mi equipo, pero trabajar cerca de él es una ayuda muy grande» Pablo Carreño Tenista 12º del ranking ATP

MOISÉS RODRÍGUEZ VALENCIA.

Pablo Carreño tiene un poco de valenciano. Se inició en el deporte de la raqueta porque veía jugar a su hermana mayor. «Empecé porque a ella la apuntaron a un cursillo a los seis años. Yo tenía tres y como todos los pequeños quieres hacer lo mismo. Quería jugar por pasármelo bien y así empecé hasta que la Federación Española me llevó a los 15 a Barcelona», recuerda. Desde allí desarrolló su carrera hasta que decidió trabajar en la Comunitat. Se ha puesto a las órdenes de Samuel López y César Fábregas en la academia de Juan Carlos Ferrero en Villena. Con ellos ha logrado sus mejores resultados. Viene de disputar las semifinales del Master 1.000 en Miami y habría sido protagonista en la eliminatoria de Copa Davis en la plaza de toros de no ser por la lesión en el pulgar que arrastra desde el US Open. La entrevista se desarrolla en el trinquet de Pelayo y expresa su sorpresa por las particularidades de la cancha y la dureza de la vaqueta. «Perdona, no le puedo pegar, me han dicho que nada de impactos», comenta a modo de disculpa cuando le muestran una pelota.

-En Marbella le lastró un virus y aquí le deja K.O. la lesión en el dedo. ¿Tiene una especie de maldición con la Copa Davis?

-Sí, la verdad es que he tenido un poco de mala suerte. En Marbella un virus me tuvo dos días un poco hecho polvo. No pude disputar los individuales, sí que pude jugar el dobles y era la primera vez que lo hacía en casa. Aquí venía de ofrecer un buen nivel, de hacer semifinales en Miami, pero el dedo ha dicho basta. Había que parar y no podía disputar la eliminatoria.

«Venía de ofrecer un buen nivel en Miami pero el dedo ha dicho basta. No he podido jugar en Valencia» «Creo que he dado un salto importante en cuanto a nivel de tenis, pero también de mentalidad»

-Lo de que a España le falta nivel en el dobles ya es un poco mito. Usted ganó a Gran Bretaña con Feliciano y él y Marc López han estado aquí a un gran nivel... ¡Hay buenas parejas de dobles!

-Sí, sí, yo creo que hay buenas parejas de dobles, o lo jugamos más que antes. Marc López es un doblista que tiene todos los títulos posibles. Tenemos buenas parejas. Rafa también lo juega a veces, Feliciano, yo mismo puedo disputarlo. Es importante el punto de dobles en las eliminatorias de Copa Davis. En caso de empate el viernes como ha sido esta de Valencia, el partido del sábado te va a dar la ventaja para encarar el último día con todo un poco más de cara.

-Usted ha dado un importante paso adelante en los dos últimos años, se metió top 10 en 2017 y en semifinales de un Grand Slam. ¿Qué ha cambiado?

-Bueno, creo que he dado un salto de calidad importante en cuanto a nivel de tenis, pero también en la mentalidad. Desde que estoy en la academia Equelite de Juan Carlos Ferrero he progresado, me han ayudado muchísimo y pienso que la decisión de irme a entrenar allí fue la correcta. Estoy contento con ellos y espero que ellos también lo estén conmigo. Formamos un gran equipo, nos está yendo bien y debemos seguir trabajando porque aún queda margen de mejora.

-He leído en una entrevista concedida en 2015 que entonces no sabía dónde estaba su techo. ¿Sigue sin saberlo?

-Bueno, ahora lo tengo más cerca seguro estando 12 del mundo y habiendo llegado al 10. Ya no queda mucho margen para seguir mejorando, pero yo creo que nos queda un poquito de margen, cosas que se pueden hacer mejor. De ranking no sé dónde puede estar el techo porque puede variar pero ojalá podamos seguir subiendo posiciones. Sería muy bonito poder alcanzar el top 5 o algo así.

-A nivel de torneos, ¿se ve capaz de ganar un Master 1.000 o un Grand Slam? Ahora parece que el tenis está un poco más 'democratizado'. Por ejemplo, cuando Ferrer alcanzó su mejor nivel, había cuatro intratables...

-Sí es verdad que cuando David estaba en su mejor momento teníaa Rafa (Nadal), Murray, Djokovic y Federer jugando muy bien. Ahora mismo Murray y Djokovic vienen de lesiones y les cuesta un poco volver, Rafa estos últimos meses meses también lo ha estado... pero en cuanto él pueda volverá a estar arriba porque es muy bueno. Roger está jugando no sé si el mejor tenis de su vida, pero a un nivel altísimo. Así que bueno, aún así no va a ser fácil. Master 1.000 llevo dos semifinales y lo importante es que los resultados vayan acompañando, pero sobre todo que el nivel de juego sea el correcto para estar ahí arriba.

-Hablaba antes de que irse a entrenar a Villena fue la decisión correcta, ¿por qué la toma?

-Antes yo estaba con Javier Duarte, que es un gran entrenador también y ha ayudado a muchísimos jugadores top a estar arriba del todo. A mí me ayudó también a dar un gran salto de calidad y en cuanto a ránking. Empecé el 300 y pico con 19 años, pasé por una lesión muy importante. Estuvimos cuatro o cinco años y cuando lo dejé estábamos ya consolidados en el top 100. Quería dar otro salto de calidad y no conformarme con estar el 60 o 70 del mundo. Buscando, no es fácil encontrar un entrenador que pueda cumplir las necesidades y por suerte tanto Samuel como César, que son mis dos entrenadores actuales estuvieron dispuestos a ayudarme. Junto a ellos y mi preparador físico, Walter Navarro, con el que sigo en Barcelona, estamos haciendo grandes cosas. Creo que el trabajo es bueno.

-¿Cuál ha sido el plus que le ha aportado trabajar con Samuel López y César Fábregas?

-Samu me ha aportado mucha experiencia necesaria para encarar partidos importantes como los que tienes que disputar partidos necesarios para subir el nivel. César lo mismo. Trabajamos muy unidos, siempre en la misma dirección. Tener dos entrenadores también te facilita un poco la convivencia. Al final un jugador de tenis con su entrenador está más tiempo que con su pareja y la relación personal fuera de la pista también es muy importante. Me llevo genial con ellos y es muy importante. A nivel profesional, Samu ha trabajado ya con muchas figuras, como Ferrero o Almagro, Guillermo García... esa experiencia me está ayudando muchísimo para seguir creciendo.

-Tener cerca a Ferrero que ha sido número uno también supondrá un plus...

-¡Sí, claro! Tener a Juan Carlos, que aparte era mi ídolo de pequeño... para mí era un sueño poder trabajar cerca de él y aunque no forme parte de mi equipo siempre está en la academia cuando entreno ayudándome en lo que puede, me escribe después de cada partido para preguntarme qué tal, animarme o decirme lo que ha visto... es una ayuda muy grande.

-Usted fue a Barcelona con 15 años. Siempre ha existido el mito de que para progresar en el tenis es mejor entrenar allí o en Madrid para estar a mejor nivel. ¿No le dio vértigo cambiar a la Comunitat Valenciana y a una localidad como Villena?

-Obvimente si tuviera que decir lugares en España donde se puede entrenar a altísimo nivel y hay gente con la que trabajar, nombraría Barcelona y la Comunitat Valenciana. Quizás Madrid un poco porque está la Federación Madrileña, Feliciano y Verdasco, pero creo que tanto en Valencia como en Alicante, quizás en Castellón un poquito menos, son ciudades en las que tienes muchos compañeros con los que poder entrenar. Además, el clima es prácticamente como en Barcelona y eso ayuda. Yo vengo de Gijón y entre que no hay gente, el clima yq que las instalaciones no ayudan... La Comunitat tiene la suerte de disponer de todo ello.

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