UN CAFÉ EN PELAYO CON...

Vicente Alsina: «La pilota es peculiar. Ha de gestionarla gente que la conozca de dentro»

«Es precisa una inyección importante de dinero, vender la imagen de los deportistas y explicar el juego. Nadie se aficiona a algo que no entiende»

MOISÉS RODRÍGUEZ

valencia. «El otro día leí algo de la cátedra de la pilota... yo no estoy dentro de ese grupo. No me considero la cátedra». Vicente Alsina comienza la conversación con estas palabras antes de responder a cualquier pregunta. Casi una hora después, la sensación es que ha impartido una clase magistral sobre vaqueta que no cabe entera en esta página y que sólo ha transmitido una ínfima parte de lo que conoce. Creció en la calle Matemático Marzal y, en vez de matar el tiempo en los futbolines, pasaba la tarde jugando a pilota en Pelayo. Su amistad con Fredi brotó en aquella niñez que transcurrió al ritmo de los rebotes de la vaqueta. «Él a los 19 años ya era figura. El primer campeonato que jugamos lo ganamos. Luego ya nos separaron porque vencíamos a todos... sobre todo por él», comenta. Alsina llegó a vestir de blanco como mitger o punter, aunque acabaría en la galotxa, fichado por los clubes para los campeonatos. «Yo es que era un poco golfo y mi padre me dijo que cómo quería ser profesional así. Me comentó que había una plaza vacante en el IVO», relata con una sonrisa. «Tenía jornada intensiva y eso me permitía dedicar las tardes a lo que quisiera... y yo elegí a la pilota», puntualiza. «¿Si ahora haría las cosas de otra manera? Seguro. ¡Pero díselo a unos chavales que ganan 20.000 duros al mes cuando el sueldo de un hombre estaba en 4.000!», reflexiona Alsina.

Habla de otra pilota. En la que ha estado vinculado desde niño. «He sido jugador, directivo, he hecho programas de televisión y radio, he escrito en prensa, he sido seleccionador y trinqueter», enumera. Y precisamente este reducido gremio de la modalidad de escala i corda le ha reclutado para que les represente en la Fundación. Ahora forma parte de la recién nacida institución que ha de reflotar la vaqueta profesional que hoy añora los días de vino y rosas de la juventud de Vicente Alsina. «Yo ahora estoy prejubilado y no tenía mayor interés por entrar, pero tengo buen rollo con todos. Ya les dije que si había algún problema, me marcho y ya está», indica.

Sus orígenes
Matemático Marzal
Se crió jugando por las tardes en Pelayo.
Galotxa
Jugó para varios pueblos al no consolidarse de profesional.
IVO
Donde trabajó en admisión hasta su reciente prejubilación.
En la pilota profesional
Seleccionador
Ocho años desde los Juegos de Barcelona 92.
Comité
De la Federació, organizaba la agenda antes de Val net.
Patrono
Los trinqueters le han elegido para la Fundación.

En estos tiempos de cambios, hay una corriente que expresa que la figura del trinqueter sobra en la pilota. Vicente Alsina argumenta su opinión al respecto. «Mi respuesta es no. Sean públicos o privados, ¿quien los gestiona? No es una tarea para nada fácil. Hoy en día la mayoría son una ruina», señala. «Hay que marxar, para lo que hay que estar muy rápido y quedarse con las caras. Los dos años que yo estuve en el de Sueca con Frediesport buscaba a alguien que marxara y luego yo sí hacía las cuentas», comenta. Apunta para este tipo de labores específicas a los pilotaris que cuelgan los guantes. «Son tareas específicas con las que ellos pueden ganarse la vida. Hay gente que ya lo hace como Pastor, Peluco, Pedro, Grau...», indica.

«Los políticos deben ayudar más contactando con empresas que puedan patrocinar»«Al movimiento internacional le veo futuro, pero no creo que sea muy relevante»

Alsina subraya un aviso que se viene generalizando en los últimos años: los jugadores han de compaginar la pilota con la formación. «Lo primero que haría es una carrera. Si luego no te funciona o quieres seguir en el trinquet, perfecto, pero es preferible contar con alternativas», subraya. Repite varias veces su particular regla de oro: «Pienso que la pilota debe estar gestionada por gente de la pilota, que la conozca desde dentro. Este mundo es muy peculiar, tienes que haberlo mamado para entenderlo. Por ejemplo, cuando se empezaron a introducir las camisetas rojas y azules porque era mejor para la televisión, siempre había 15 o 20 personas que te decían de todo al entrar al trinquet».

Otra decisión polémica fue la de prohibir las galerías en la Lliga, medida que ahora se ha aplicado para todas las partidas de escala i corda. «Aquello chocó con los aficionados, los trinqueters y los jugadores, que tenían que trabajar más. Pero claro, entonces había más dinero porque la apuesta era fuerte», recuerda. Vicente Alsina pronostica que la Fundación no se topará con tanta hostilidad a los cambios. «Ahora los jugadores están cabreados porque no cobran como profesionales. Estoy de acuerdo en que no son futbolistas o tenistas, pero este es un deporte nuestro y se tienen que ganar la vida bien ganada», indica.

Su conclusión es que la pilota precisa dinero y promoción. «Se necesita una inyección importante de dinero y vender la imagen de los jugadores. Además, explicar la partida a la gente que venga al trinquet. Nadie puede aficionarse a algo que no conoce y entiende», indica. Respecto al problema económico reivindica una mayor implicación de los políticos, aunque puntualiza: «No digo que todo el dinero deba salir de las instituciones. Me refiero a que ayuden contactando con empresas que puedan patrocinar».

Fotos

Vídeos