El raspall presenta su Copa

Moltó, vigente campeón junto a Tonet IV, en un 
momento de la final de la edición anterior.
Moltó, vigente campeón junto a Tonet IV, en un momento de la final de la edición anterior. / val net

Pablo, Montaner, Josep y Dorín son los debutantes mientras que Marrahí regresa a los torneos oficiales tras más de un año de ausencia Comenzará en Genovés con un formato similar al de la competición de escala i corda

JOSÉ A. MONTEAGUDO valencia.

Va de bo también para la Copa Diputació de València en la modalidad de raspall, aunque el pistoletazo de salida tendrá lugar el viernes 16 en el trinquet de Genovés, siete días después del inicio de su competición hermana de la disciplina de escala i corda. Pero ya se puede comenzar a especular con las posibilidades de unos y otros ya que la organización ha decidido hacer público el sistema de competición y la configuración de los equipos.

El formato es idéntico, con ocho parejas participantes que componen dos grupos para la disputa de la fase regular en sendas liguillas paralelas. Los números de esta ronda son doce partidas en total, seis por grupo y tres para cada equipo, que determinarán quién accede a las semifinales, que como la final, se jugarán a partida única. Para las tres últimas confrontaciones todavía no hay fechas ni lugar.

En la configuración de los equipos sí existen diferencias. En la Copa de escala i corda repiten dos duplas con respecto a la edición anterior, las que protagonizaron la final. En la de raspall, sin embargo, todas son diferentes, principalmente por la entrada de nuevos contendientes. También porque el equilibrio debe estar garantizado, al menos en la teoría. Y algunos de los pilotaris que hace un año ejercían de escuderos, por ejemplo Tonet IV, se han transformado en líderes. Por nombres y trayectoria en los últimos meses parece que la distribución es acertada.

Cuatro pilotaris se estrenan en esta tercera edición, caso de los restos Pablo y Montaner así como los mitgers Josep y Dorín. Además hay regresos sonados, como el de Marrahí, que vuelve a las competiciones oficiales tras más de un año de idas y venidas a causa de las lesiones. Si el de Villanueva de Castellón está bien, su participación es obligada, por juego y por carisma. Se trata de uno de los principales activos del raspall. También su compañero Sanchis, que es tan buen jugador como vehemente dentro de la cancha. Es una pareja que garantiza el espectáculo.

Otro nombre propio es el de Moltó. El campeón individual todavía está saboreando la consecución de su primer título en la Lliga, que concluyó hace apenas quince días. Y sabido es que su principal objetivo es el mano a mano, en el que seguro partirá como favorito. Pero el de Barxeta es un deportista al que le gusta fijarse retos. Quería la liga para demostrar que también es capaz de dominar en las competiciones por equipos y ya la tiene. Ahora se encuentra ante la posibilidad de firmar un triplete.

Aunque no por llamativas hay que considerar favoritas a las dos parejas mencionadas. Las seis restantes, aunque con cualidades distintas, también ofrecen argumentos como para tenerlas en cuenta. Las que componen Ian y Josep, Pablo y Canari y Montaner i Tonet IV coinciden en contar con un resto más que poderoso y un mitger especialista en finalizar. Algo parecido sucede con Sergio y Roberto, aunque las virtudes del resto de Genovés vienen dadas con el juego de aire. Por su parte, Ricard y Brisca así como Moncho y Coeter II son tan pasadores como pegadores. Quizás sean los equipos más equilibrados.

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