Pilota valenciana

Pelayo, una catedral de estilo vanguardista

Palquet de baix. Es junto al vídeo marcador el cambio más vistoso de la cancha, donde hay losas nuevas. / Damián Torres
Palquet de baix. Es junto al vídeo marcador el cambio más vistoso de la cancha, donde hay losas nuevas. / Damián Torres

El remozado trinquet y su nuevo restaurante abren mañana. «Hemos querido dignificar la pilota. Al defenderla, honramos a nuestros antepasados», comenta el empresario José Luis López

Moisés Rodríguez Plaza
MOISÉS RODRÍGUEZ PLAZA

Cuando alguien ajeno a la pilota entraba a Pelayo, guardaba silencio. Caminaba durante 20 metros entre recortes de periódico colgados en las paredes y atravesaba el típico bar de pueblo. Vetusto y decorado con viejas gestas de la pilota valenciana. Tenía su encanto. Luego estaba la joya de la corona: el trinquet. '¿Pero esto sigue en marcha?', solía preguntar el profano. Para el aficionado a la vaqueta todo eso le era cotidiano. Cuando entre a la nueva catedral sentirá morriña. Hasta que paladee su estilo vanguardista, observe la futurista galería de acceso, saboree el nuevo espacio de restauración y disfrute de una partida en la cancha que corona un vídeomarcador digno de cualquier recinto deportivo del siglo XXI. Pelayo, el nuevo Pelayo, la vanguardia en el deporte autóctono, inicia mañana una nueva era.

El cartel no puede ser más representativo: la pilota del futuro debe avanzar al ritmo que marquen sus figuras, honrar a sus leyendas y, sobre todo, contar con la mujer, cada vez más pujante en el deporte a nivel mundial. La primera partida que se jugará en el nuevo Pelayo será de raspall femenino: Mar, Fanny y Mónica se enfrentarán a Anabel, Marta y Myriam. Eso será a las 16.30 horas. Luego habrá un homenaje a Antonio Reig 'Rovellet', leyenda de la pilota; nacido, criado y que reside junto a la cancha que el año que viene cumplirá 150 siglo y medio. Rovellet será el primero que contará con una distinción que se entregará cada año. Como colofón, Puchol II y Héctor se medirán a Genovés II, Javi y Tomás II. Las entradas salen hoy a la venta en el propio trinquet.

En las taquillas, también remodeladas. Los protagonistas estrenarán las losas de una cantera de Novelda y la reformada escala, y sus quinzes se contabilizarán en el moderno vídeomarcador, digno de una instalación deportiva moderna. También llama la atención el lavado de cara del palquet de baix. "Hemos querido dignificar nuestro deporte, y deseo que otros trinquets sigan el camino que se ha tomado en Pelayo, especialmente los de gestión pública", indicó el empresario José Luis López, dueño de la catedral y mecenas de la vaqueta: "Siempre digo que al defender la pilota, honramos a nuestros antepasados".

La historia de los valencianos. Porque Pelayo es una parte de ella. Por ejemplo, las vigas que soportan la galería del dau y que estaban antes ocultas. De madera. Robustas. Sólo ha sido necesario tratar un par que tenían carcoma. Ahora esta estructura de hace casi 150 años es la joya de la corona del restaurante, cuya guinda la conforma la mano y la pilota creadas por el artista fallero Manolo García. También se han recuperado las paredes de cara vista y se han colocado dos representaciones -un dibujo de Paco Genovés y una famosa pintura de una partida del siglo XIX- elaboradas en cerámica de Manises.

Ya no existe el clásico bar de pueblo. Desde mañana abrirá el restaurante regentado por el prestigioso chef Pablo Margós. "En la Comunitat tenemos los mejores productos y podemos poner en valor la cocina valenciana. Queremos estar a la altura de estas instalaciones y democratizar la cocina para todos los públicos", señaló el creador gastronómico. Mañana, por primera vez, la restauración más creativa y la pilota unirán sus caminos con la intención de mirar al futuro. En la nueva catedral de Pelayo. Va de bo.

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