Marc busca resarcirse en la Lliga

Marc golpea desde el dau durante un partida reciente. / val net
Marc golpea desde el dau durante un partida reciente. / val net

El pilotari tiene una lesión en la mano que no le impedirá debutar en plenitud

JOSÉ A. MONTEAGUDO VALENCIA.

Falsa alarma. Marc estará de baja hasta el domingo a causa de una lesión en la mano que tanto le castigó desde finales de 2016 y buena parte del año pasado pero en esta ocasión la dolencia es distinta y además leve. «El dedo ya lo tengo olvidado y toco madera para que siga así, pero entiendo que la gente pensara que los problemas habían vuelto cuando se comunicó mi baja por una lesión en esa misma mano. Afortunadamente no es nada grave. El sábado se me partió una plancha en Pelayo y, aunque pude acabar bien, se me produjo una pequeña 'sentada' porque la pelota se me clavaba. Y como ya tenemos la cabeza puesta en la Lliga, pedí descansar para recuperarme y comenzar bien el campeonato», explica el jugador.

El de Montserrat espera con ganas el debut en Benissa. En esta edición quiere resarcirse de la discreta imagen ofrecida hace ahora un año, cuando se le otorgó la oportunidad de debutar como titular. «Esta Lliga la afronto de una manera totalmente diferente y tengo ganas de disfrutar como no pude hacerlo el año pasado. La anterior fue mi primera competición oficial, tuve los problemas en la mano y con Pere no había coincidido en muchas partidas. Ahora estoy bien, tengo más experiencia y conozco perfectamente a Pere, con el que también disputé la Copa y gané el Trofeu Diputació de Castelló», señala.

Tomás II en la punta completa el equipo. A Marc le ilusiona afrontar el campeonato con ambos cañoneros, eso sí, de sangre muy caliente. «Me veo un muy buen equipo. Tomás es un gran jugador y por su altura tapa mucho mientras que Pere hace mucha faena en todos los sentidos. Son dos pilotaris con mucho carácter y tendré que lidiar con eso, pero al igual que en un momento dado te quieren matar, en el quinze siguiente ya te están dando ánimos y apoyando», comenta.

Desde que se hizcieron públicos los equipos, al de Marc, Pere y Tomás II se le ha señalado como uno de los que gozan de mayor poder ofensivo. «La verdad es que los tres pegamos fuerte y debemos aprovecharlo, pero cuando la ocasión lo requiera. En otros momentos vale la pena jugar a medias manos y saber dónde tiras la pelota», añade.

En cuanto a su lugar en la cadena de mando, Marc considera que le ha llegado el momento de dar un paso adelante. «Me voy soltando y hay momentos en los creo que he de indicar a los compañeros cómo se ha de jugar porque desde detrás se ven mejor las cosas. Cuando acumulas partidas y conoces mejor a los compañeros cada vez participas más en la toma de decisiones. Lo he notado con Pere. El año pasado, en la Lliga, él se hacía atrás y jugaba pelotas que eran mías. Pero hemos adquirido ese punto de confianza que me permite pedirle que la deje pasar. Si cada uno juega las suyas el que gana es el equipo», concluye.

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