UN CAFÉ EN PELAYO CON...

Manolo García: «Me ha impresionado cómo vive la gente las partidas en el trinquet»

Manolo García, bajo la escultura que él y su hijo han elaborado para Pelayo. / M. Rodríguez

El artista fallero cree que «era necesario hacer algo como lo de Pelayo. La pilota precisa un impulso, algo tan nuestro no puede perderse»

MOISÉS RODRÍGUEZ

valencia. «¿Aquí estaremos seguros?». Manolo García ya bromea. En la última semana no sabe las veces que ha sonado el teléfono ni los viajes que él o su hijo han hecho del taller a Pelayo. Pero ahora el artista fallero está relajado. Se ha permitido tomarse un aperitivo en una mesa debajo de su creación. Ha coleccionado elogios sobre cómo ha quedado la mano y la pelota elaboradas en la técnica de vareta que decoran el restaurante de Pelayo. «El presidente de la Generalitat me ha dicho que ha quedado muy bien. El mérito es de mi hijo», asegura sonriente. Eso sucedió el sábado, antes de entrar al trinquet de Pelayo para presenciar su primera partida de pilota profesional. «He visto alguna por televisión, pero me parece aburrido», desliza. Su opinión cambió radicalmente después de pasar el sábado por la tarde en la catedral.

«Lo que más me ha impresionado es el ambiente. Que la gente respondiera como lo hizo y cómo vive las partidas», señala Manolo García. «Estoy convencido de que a todo el que se acerque por Pelayo le va a gustar. Yo me hice un aperitivo y vi la partida... y seguro que voy a regresar a disfrutar del restaurante y de una partida», asegura. Admite que no se aburrió durante la que enfrentó a Puchol II y Héctor con Genovés II, Javi y Tomás II: «Por la televisión no es igual. La gente que juega a pelota ama este deporte. Yo he practicado toda mi vida el frontenis y me he pasado horas esperando, con el frío, a que llegara mi turno».

Inicios profesionales
13 años
Empieza de aprendiz de Manuel Martínez Molla.
Carpintero
Su profesión, aunque él quería ser pintor.
Artista fallero
Ingresó en el gremio en 1977 y desde entonces sus trabajos son casi incontables.
Deporte
Frontón a mano
Jugó algo en el colegio durante la infancia.
Club Valenciano de Natación
Entidad a la que se inscribió y en la que ha jugado a frontenis.

El sábado por la tarde presenció la partida desde el palco. Era lo que tocaba, al ser uno de los artífices el impresionante cambio de cara del espacio de restauración de la catedral. «Me alegro de que hayan contado con un artista fallero para hacer la escultura, y más de vareta. Es un orgullo que haya una obra nuestra en Pelayo, un lugar tan valenciano», indica Manolo García, que rápidamente llama a rectificar cuando se denomina 'falla' a su creación: «Es una escultura, como las manos de bronce que hay por ahí. Que venga de las técnicas de las fallas, vale».

«Las Fallas y la pilota han de ir unidos. Eso de las independencias... juntos nos va mejor»«Yo he jugado a frontenis y ahora a pádel... la pelota a mano es mucho más difícil, requiere una gran técnica»

Manolo García incide en que ya hay algunos de los mejores restaurantes de España que cuentan con piezas de vareta: «En el Nacional de Barcelona, en el Amazónico de Madrid hay una jirafa... Me alegra que encarguen esculturas con esta técnica». Incide en concederle el mérito a su hijo, especialmente respecto a la obra realizada para Pelayo: «Lo está cogiendo con ganas y no es una técnica sencilla, pero le gusta. Al principio le iba corrigiendo y lo hacía bien, pero ahora poco le tengo que decir ya».

En pocas palabras, explica cómo concibió la escultura de Pelayo. «Róber sí debe dominar la pilota, por la facilidad con que se puso el guante», señala en referencia al gestor del restaurante: «Vino al taller, le hice fotos desde todos los ángulos y me dejó una pelota. A partir de ahí, elaboramos el boceto».

Manolo García, que se califica como carpintero, defiende la técnica de la vareta. «Antes todas las figuras grandes se hacían con este sistema. Ahora con el 'porexpan' se adelanta, y también es cierto que permite tener las fallas que hay ahora. Yo si puedo, lo evito. Hubo un momento que decidí no empapelar mis figuras de vareta, porque descubrí que a la gente le gustaba más el acabado de madera», asegura.

Defiende una técnica tradicional. Algo que, en cierto modo, encierra valores como los de la pilota. «Pelayo ha quedado muy bonito, pero es que era preciso hacer algo así. El deporte de la vaqueta necesita un impulso. Un deporte tan nuestro no puede perderse», proclama. Manolo García vería positivo que hubiera más iniciativas para que la pilota y las Fallas caminasen juntos (ya hay un torneo fallero. «Eso de las independencias... yo creo que unidos nos iría mejor», señala sonriente.

Por ejemplo, admite que oye hablar poco de pelota a mano. Su hijo recuerda que sí jugó en el colegio. Ambos, no obstante, subrayan que debería tener más difusión. «Yo he jugado toda mi vida a frontenis, ahora practico más el pádel. ¡No tiene nada que ver! Esto requiere mucha más técnica», indica Manolo García. Promete volver a tomar un aperitivo bajo su obra en Pelayo. Y también a ver partidas en el trinquet. El sábado estuvo en el palco, pero no le tiene miedo a la escala: «¿Que te pueden dar pelotazos? ¡Pues no he recibido yo en el frontenis! A veces tenías que ponerte por delante para que te diera y ganar el tanto».

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