Dani enseña pilota en Cataluña

Dani realiza una explicación en clase sobre el desarrollo de una partida en el trinquet. / cei el carmel
Dani realiza una explicación en clase sobre el desarrollo de una partida en el trinquet. / cei el carmel

El mitger difunde la vaqueta en su primer empleo como maestro en Barcelona | «Los niños se lo pasaron muy bien fabricándose las protecciones para las manos», detalla sobre las clases que impartió en un colegio

Moisés Rodríguez Plaza
MOISÉS RODRÍGUEZ PLAZA

Dani Gómez vive la pilota. No concibe una existencia sin que la vaqueta esté presente de un modo u otro. Anunció hace poco menos de un año que colgaba los guantes tras dos décadas como profesional en el trinquet. Después de los pertinentes homenajes, más de los que pidió y menos de los que merecía, el mitger hizo las maletas. Dejó su Benavites natal, donde se crió como persona y como deportista, para mudarse a Barcelona, al reencuentro de María y María, su mujer y su hija. «Ella está trabajando allí como maestra, ahora cuidaré de la niña y a ver qué sale», dijo entonces. Ahora, en esta nueva etapa, le ha surgido la ocasión laboral de ejercer como docente. Claro está, a la mínima ocasión Dani ha mostrado a sus alumnos el que ha sido su hábitat natural desde niño.

«Se lo propuse al maestro de educación física y le pareció genial», señala el mitger de Benavites con satisfacción. El valenciano estaba en la bolsa para trabajar como docente en Cataluña. Le llamaron para una sustitución en el colegio El Carmel de Barcelona y por el momento está trabajando como tutor de sexto de Primaria. «Al no ser yo el responsable de educación física, cualquier iniciativa ha de pasar por el responsable. Yo he vivido la pilota y sí que tengo la intención de, siempre que pueda, difundirla», asevera.

En el colegio El Carmel le dieron todas las facilidades. Dani explicó en clase cómo es un trinquet y las principales reglas tanto de escala i corda como de raspall. Luego llegó el momento de poner en práctica lo aprendido en el patio del centro. Los chavales, sin embargo, casi disfrutaron más el paso previo. «Los niños se lo pasaron en grande fabricándose las protecciones de las manos. Compramos esparadrapo y los dedales se los hicieron con cartón resistente», indica. Y luego, a jugar a raspall, la modalidad que también se usa en la Comunitat para la iniciación. «Es la más sencilla, para la escala i corda se necesita más fuerza y técnica», detalla Dani.

Fue una experiencia en sus primeros pasos como docente. La sustitución en El Carmel puede concluir en cualquier momento, en cuanto se recupere el maestro que está de baja. Pero Dani continuará trabajando en la enseñanza y su intención es seguir difundiendo el deporte que ama desde niño. «Cuando dé educación física se puede incluir en alguna unidad didáctica. Lo analizaré en cada caso, pero lo que he podido ver es que a los chavales les gusta la pilota», indica el de Benavites, que como elegante mitger ya impartió cientos de clases magistrales sobre las losas de los trinquets.

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