La cocción lenta de Puchol II

Puchol II, durante la partida de ayer en el Tío Pena. / val net
Puchol II, durante la partida de ayer en el Tío Pena. / val net

El resto de Vinalesa y Monrabal se clasifican para la final de Copa tras su remontada frente a Genovés II y Salva (60-45)La partida por el título la disputarán el sábado en Llíria ante Marc y Pere mientras las semifinales del torneo de raspall se configuran esta tarde

MOISÉS RODRÍGUEZ VALENCIA.

Bene Vijuescas es sin lugar a dudas el aficionado más entusiasta de Puchol II. Le sigue en cada partida, disfruta como nadie sus victorias y siente un dolor agudo con cada derrota. El número uno y Monrabal cocinaron ayer su triunfo a fuego lento. Con esmero. De la misma manera en la que Bene prepara sus guisos, por los que es famoso en el trinquet. Recibir una invitación suya para comer es garantía de deleite. Justo lo contrario que él sintió ayer, removiéndose durante más de dos horas en el palquet del Massamagrell. Bene padeció, pero finalmente pudo degustar una nueva obra maestra de Pucholet, que el sábado buscará su tercera Copa.

Una victoria le permitiría romper el empate a dos que mantiene con Genovés II como restos más laureados de un torneo que cumple su décima edición. Precisamente José fue su víctima ayer. Acompañado por otro veterano como Salva, ambos sabían que sus opciones pasaban por apretar de inicio y esperar que la partida no se hiciera larga.

No tenían otra opción. Todo o nada. Y a punto estuvo de salirles cara. Genovés II y Salva se colocaron 40-20 de salida. En esos momentos, Bene no habría sido capaz ni de rectificar la sal. Tenía un nudo en la garganta. Respiró cuando los rojos cerraron el siguiente juego. Creía que la maquinaria había arrancado. Los fogones estaban en marcha, pero el caldo no entró en ebullición. Todavía. 45-25. Genovés II y Salva seguían sumando. Seguían camino de la final de Llíria.

El 45-30 no se consideró un punto de inflexión pero lo fue. A partir de ese instante, los azules no volvieron a sumar. Siguieron peleando cada quinze, pero siempre les salió cruz. Al principio no se percibió, pero Puchol II y Monrabal empezaban a tener el guiso a su gusto. Estaban en óptimas condiciones y los tantos empezaron a caer de su parte. Cuando sus rivales tenían val, recuperaban y acaban por adjudicarse el parcial. Las distancias se fueron limando, al tiempo que las fuerzas y la moral de Genovés II y Salva empezaron a flaquear.

El trinquet de Massamagrell les iba como anillo al dedo a ambos, y han disputado centenares de partidas como las de ayer. Cuando sus rivales les igualaron a 45, el desenlace estaba cantado. Puchol II y Monrabal se relamieron. El guiso estaba en su punto. Bene Vijuescas, sin embargo, no dejaba de padecer. Él sufre hasta que se marcha del trinquet, incluso le da vueltas a la partida antes de irse a dormir. Pero a esas alturas ya sólo restaba emplatar. Los últimos tres juegos fueron los más sencillos para los rojos, que el sábado por la tarde se jugarán la Copa en Llíria con Marc y Pere.

La emoción de este torneo se traslada hoy a Castelló de Rugat, donde Moltó y Dorín se juegan con Sergio y Roberto el pase a la final de raspall. Ricard y Brisca también tienen opciones. La clasificación incluso puede decidirse por sorteo.

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